El espejo sigue siendo un objeto místico. Muchas culturas le han dado significados distintos, y en la actualidad incluso está relacionado con el inconsciente y la identidad. Cosmovisiones aparte, los espejos de verdad tienen un poder que ningún otro objeto de decoración puede igualar.
En el Feng Shui especialmente, el espejo funciona como portal, como amuleto y como objeto místico, un espejo en casa no debe ser una decoración, debe tener una intención clara y el espacio en el que se encuentre también debe estar bien intencionado. El poder del espejo debe tener dirección y propósito.
Cuando hablamos de espejos en la entrada de tu casa, especialmente en esta zona, los espejos deben colocarse en puntos clave para recibir la energía de abundancia con armonía. De acuerdo al Feng Shui, sólo bastan 3 reglas sencillas para que los espejos en la entrada surtan efecto.
El tamaño SÍ importa
La entrada de tu casa no sólo es la entrada de personas u otros seres vivos; la energía vital, el chi, como se le conoce en el Feng Shui, también entra por la puerta principal, y ya que queremos atraer abundancia y energía positiva, lo mejor es irse a lo grande.
Puesto que para el Feng Shui los espejos son amuletos multiplicadores, no solo de energía, también de espacio, entre más grande el espejo, mejor el efecto en la energía y en la estética de la entrada de tu casa. Un espejo pequeño no podrá redirigir todo el chi que entra por la puerta.
Lo ideal es un espejo de piso a techo que cubra buena parte de los muros que forman la entrada de tu casa, si el espacio es pequeño para un espejo de este tamaño, bien puedes sustituirlo por un espejo de cuerpo completo que abarque más del 50 % de su reflejo.
Un espejo pequeño no podrá dirigir el chi a donde se necesite (la sala, el baño, la cocina), y la energía puede quedarse estancada en el recibidor, lo que causará una vibra extraña que alejará la abundancia. Si vas a poner un espejo en la entrada, asegúrate de que sea grande.
NO multiplicar el caos
Por regla general, si hay un área de tu casa que sí o sí debe estar siempre ordenada esa es la entrada. Sin pensar en energías y chi, un recibidor desordenado, sucio o lleno de objetos acumulados no sólo alejará la prosperidad, también a las visitas.
No importa si en el reflejo sólo se aprecia un abrigo, un par de zapatos, un paraguas o un bolso, ya estamos hablando de desorden y bloqueos de la abundancia. El reflejo del espejo debe ser impecable, de lo contrario, lo que estás haciendo es multiplicar el caos.
Siguiendo esta lógica del Feng Shui para los espejos en la entrada, otra regla es que el espejo NO esté reflejando directamente la entrada, de ser así, lo que hace la energía de prosperidad es rebotar en el espejo y escapar.
Lo que el espejo debe reflejar es un espacio limpio y despejado, eso le dice a la energía que tu hogar es un espacio que está listo para recibir salud, dinero y amor.
La forma también importa
Es muy común que en el diseño de interiores y en el interiorismo moderno se sigan formas completamente estructuradas, rectas y llenas de ángulos afilados cuya narrativa habla de un espacio pulcro y bien pensado. Para una casa de revista, está muy bien... para el Feng Shui no tanto.
Las esquinas y ángulos muy pronunciados (como en las formas cuadradas o rectangulares) cortan el flujo de la energía, que es precisamente lo que tratamos de evitar.
El Feng Shui aconseja optar por formas ovaladas, circulares o irregulares siempre y cuando no haya esquinas o ángulos afilados.
Si no encuentras un espejo con estas formas que se adapte a la entrada de tu casa, puedes recurrir al espejo rectangular o cuadrado siempre y cuando el marco esté hecho de materiales naturales, como madera, fibras orgánicas u otros materiales.
Son consejos sencillos pero muy poderosos que da el Feng Shui para que la energía de abundancia entre a tu hogar por la puerta grande y con el propósito de atraer prosperidad y salud.
