InicioComidaArtículo

Comida

¿Pan de muerto desde agosto? Por qué adelantarnos arruina nuestras tradiciones

 • 6 minutos de lectura

El pan de muerto y otros panes ceremoniales se venden con meses de anticipación… ¿deberíamos frenar el consumo hasta sus fechas tradicionales para no arruinar la magia?

En México tenemos una gran diversidad de panes, pero existen algunos cuyo horneado guarda un gran significado y su consumo está reservado únicamente para momentos específicos y fechas que los mexicanos celebramos con gusto. ¿Por qué la mercadotecnia (y nuestro consumismo) insisten en arrebatarnos el encanto de la espera?

Ya es septiembre y las charolas de las panaderías ya lucen piezas de pan de muerto (de hecho, algunas las han tenido desde agosto). ¿Cuándo fue que un pan tan tradicional y reservado solo para finales de octubre y principios de noviembre comenzó a ser vendido casi dos meses antes?

De la rosca de reyes ni hablemos: basta que nos acerquemos a noviembre para verla en los anaqueles e incluso ver la reventa en Facebook Marketplace a precios exorbitantes.

Y a ver, hay que admitirlo, sí, tener antojo de pan de muerto meses antes de su venta puede ser un suplicio innecesario, pero… quizás debemos hacer una pausa y preguntarnos: ¿será que el encanto de panes como estos radica meramente en que no podemos comerlo cualquier día del año?

Hablemos de los panes ceremoniales en México:

Cuando hablamos de panes ceremoniales, nos referimos a aquellos que se elaboran y consumen en temporadas específicas, tienen un significado en concreto y forman parte de ritos fundamentales en nuestra cultura.

Para simplificar, en México podemos hablar concretamente de tres tipos de panes ceremoniales: pan de muerto, rosca de reyes y pan de fiesta. Aunque lo cierto es que la panadería mexicana es inmensa, al final del día es un sincretismo de las culturas prehispánica y española, ya que la introducción del grano de trigo a la Nueva España derivó en cientos de variedades de panes.

1. Pan de muerto

Cuándo se consume: en Día de Muertos, 1 y 2 noviembre

venta de pan de muerto en la pasteleria suiza
Beatriz Esquivel Franco

El pan de muerto tiene un sinfín de variedades. La más conocida es su versión azucarada, preparada con ralladura de naranja o azahar. Basta ver en otros estados como Puebla que tiene los golletes con forma de rosca y son espolvoreados con azúcar de un color rosa intenso. En Oaxaca preparan el pan de yema, el pan de Mitla y las regañadas. En Hidalgo hacen las pelucas de forma ovalada. Incluso en Mixquic, CDMX, están las despeinadas, unas roscas de azúcar de colores, ajonjolí y granillo. En Michoacán tiene el pan de ofrenda que toma formas antropomorfas.

A pesar de sus diferentes formas e ingredientes, en todo México comparten el mismo significado: son una forma de honrar a los difuntos y representan el ciclo de la vida y muerte. Ponerlos en la ofrenda cada año no es carente de sentido, es un acto que nos conecta.

¿Quieres hacer tu propio pan de muerto? Encuentra aquí la receta definitiva.

2. Rosca de reyes

Cuándo se consume: 6 de enero

rosca de reyes fuera de temporada
Pexels

La rosca de reyes es un pan conectado con el mundo religioso, tanto así que existen sus símiles en otras partes del mundo. Este pan refiere a la Epifanía (cuando los Reyes Magos encuentran al Niño Jesús). El muñeco escondido en la rosca representa al Niño que ha sido escondido para protegerlo de Herodes y que te salga en tu rebanada representa precisamente la Epifanía. Del mismo modo, las frutas cristalizadas simbolizan las joyas de las coronas de los Reyes Magos y su forma ovalada refiere al amor infinito de Dios.

3. Pan de fiesta

Cuándo se consume: durante ferias patronales, Semana Santa y hasta bodas y compromisos familiares.

Estos panes son tan variados como México mismo, marcan el calendario social y espiritual, tanto así que en muchísimos pueblos tienen sus propias versiones con formas e ingredientes que se hornean solamente en ciertas fechas u ocasiones especiales como podrían ser las fiestas patronales o las bodas.

Por poner algunos ejemplos:

  • En Chilapa, Guerrero se hornea el pan gentli, un pan en forma de muñeca de casi un metro, utilizado en la pedida de mano.
  • En San Cristóbal de las Casas, se hornea el pan coleto, un pan elaborado con harina, huevo, mantequilla, azúcar y canela. Tradicionalmente se consume después de las procesiones religiosas de Semana Santa, aunque ya es más común encontrarlo en otras fechas del año.
  • En San Juan Huactzinco y San Juan Totolac, Tlaxcala se prepara el pan de fiesta durante las ferias patronales y mayordomías. Se realiza con harina de trigo, levadura, leche, mantequilla, huevo, manteca de cerdo, azúcar, sal y esencia de nuez. Incluso por un tiempo se usaba el pulque como levadura, razón por lo cual le decían pan de pulque.

¿Esclavos del consumismo inmediato?

En este tema existen dos lados de la moneda: los que compran panes de temporada fuera de época y los negocios que adelantan su venta.

En mercadotecnia existe el término holiday creep o desplazamiento estacional. Se refiere al fenómeno en el que los negocios adelantan la venta de objetos de temporada para generar más ingresos. Quizás el caso más evidente es la Navidad y todos los productos decembrinos que vemos en anaqueles desde meses previos.

Entonces cabe preguntarse: ¿es qué somos esclavos del consumismo y la mercadotecnia que se empeña en adelantar temporalidades?

Normalizar el consumo de estos panes (y otros productos) conlleva un gran riesgo cultural: vaciar el significado de estas preparaciones. El pan de muerto entonces deja de ser un alimento que se ofrenda a los difuntos y se vuelve un pan dulce más; por su parte, la rosca de reyes se convierte en un juego para decidir quién paga los tamales el 2 de febrero.

En pocas palabras: renunciamos a la paciencia y el ritmo natural de las cosas… y sucumbimos a la inmediatez que ahora rige casi todos los aspectos de nuestra vida.

Cuatro razones para resistir y mejor esperar:

  1. Salvaguardar su significado: comer alimentos sagrados en cualquier día hace que entonces pierdan su carga simbólica y por tanto su importancia cultural se desgasta.
  2. Vivir el presente y honrar los ciclos: las redes nos han acostumbrado a la inmediatez y la recompensa instantánea, pero algo tan simbólico como un pan ceremonial es la excusa perfecta para bajar el ritmo y no agobiarse por el futuro.
  3. Darle valor al anhelo y la recompensa: en consecuencia, la satisfacción obtenida tras una larga espera será mayor, y probablemente lo disfrutes más.
  4. Evita la fatiga: No te “empanes” antes de tiempo, si comes pan de muerto desde meses antes es probable que para noviembre ya sueñes el pan de muerto, arrebatando tu propio entusiasmo.

¿Ya conocías la historia del pan blanco, alimento para la realeza o cuáles son los panes más exóticos del mundo? Entérate de esto y más leyendo nuestros contenidos del Tema Central de Pan:

Lo último