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El arte de ser un buen viajero: modales indispensables en aviones y aeropuertos

 • 4 minutos de lectura

Existen reglas esenciales de modales, convivencia y protocolo en aeropuertos y aviones para viajar con estilo, tranquilidad y elegancia.

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Viajar en avión es ya una actividad cotidiana para millones de personas alrededor del mundo. Sin embargo, la prisa, las aglomeraciones y el estrés de los aeropuertos hacen que cualquier viaje sea una mala experiencia, al menos, una muy agotadora.

Los buenos modales no son una serie de normas acartonadas, hablamos de inteligencia social que te ayuda a hacer tu entorno más fluido y cómodo, tanto para ti como para quienes comparten espacio contigo.

Para entender cómo comportarnos a la altura de un buen viajero, platicamos con Montserrat Barros, fundadora de Hospitality and Butler y representante oficial de The British Butler Institute para México y América Latina.

Durante la conversación, Montserrat hizo énfasis en que la cortesía en el aire no depende de la categoría en la que viajamos:

“En el estricto sentido no debería de importar si estás en business class, en first class o en clase turista”.

—  M.B.

El respeto hacia los demás pasajeros y hacia el personal del avión constituye la base de un estilo de vida sofisticado, amable y educado.

Llegada y abordaje; la elegancia de la paciencia

Buenos modales en aviones y aeropuertos
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Uno de los momentos en los que hay que tener paciencia sucede en la sala de abordaje y al desembarcar del avión.

La ansiedad por abordar antes de tiempo o apresurarse a bajar crea empujones e incomodidad entre todos los tripulantes. Frente a la prisa y la tensión en los pasillos, la regla de oro es estar calmado y no engancharse con pasajeros imprudentes.

Como nos cuenta Montse Barros:

“Regla de oro número uno: respeten las filas. Si hay alguien que se quiere meter a fuerza, les doy un tip: déjenlo pasar. No se bajen al pleito, no traten de pelear con alguien que no conoce de modales, que no conoce de hospitalidad. Que sea la hospitalidad en nuestros modales lo que nos define”.

De igual forma, al aterrizar, levantarse con desesperación mientras el avión aún se mueve resta elegancia y genera caos.

Mantener la calma en el asiento hasta que corresponda el turno de salida es un hábito que demuestra educación.

En palabras de la experta:

“La prisa no es elegante. El correr, empujar, hacer malas caras... Nunca hay que perder el estilo ni los estribos”.

Al salir del avión, la costumbre es respetar la secuencia de las filas de adelante hacia atrás.

La consciencia de los espacios reducidos y el respeto al silencio

Buenos modales en aviones y aeropuertos
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Compartir un espacio tan estrecho como la cabina de un avión exige empatía respecto a las sensaciones de los demás. El ruido, los alimentos olorosos y el uso de la tecnología son cosas que hay que cuidar durante un vuelo.

1. Control del ruido

En un entorno cerrado, la contaminación auditiva es muy molesta. Las llamadas telefónicas en altavoz o los videos a alto volumen sin audífonos interrumpen el descanso de los demás. De acuerdo con Montse Barros, debemos recordar que

“La libertad termina donde empieza la del otro. Entonces, mi libertad de escuchar no puede ejercerse si estoy invadiendo la del otro”.

Incluso el trabajo remoto debe realizarse con cortesía. Teclear con mucha fuerza o golpear la mesa de servicio con las uñas produce un chasquido molesto en vuelos largos. Lo mejor es usar audífonos, modular la voz al hablar con tus acompañantes y respetar el silencio de los demás, incluso el sueño de otros tripulantes.

2. Alimentos y bocadillos a bordo

Llevar nuestra propia comida al avión es una práctica común, pero para eso también hay que ser considerados. Evita alimentos con olores penetrantes o ingredientes crujientes para no incomodar a tus vecinos de asiento.

Sobre este punto, la fundadora de Hospitality and Butler recomienda:

“Tratar de no llevar en un avión cosas muy crunchy, porque es muy sonoro. Que no sean cosas muy olorosas, porque es muy incómodo”.

Emergencias y cómo convivir con los tripulantes

Buenos modales en aviones y aeropuertos
Tiago Alves Araujo/Pexels

Es normal que surjan situaciones imprevistas, como un cambio de asiento para acompañar a un familiar o lidiar con un pasajero que reclina excesivamente su respaldo. En estos casos, la regla fundamental de etiqueta aconseja jamás encarar directamente al otro pasajero para no detonar discusiones agresivas.

La que debe hacerse para evitar el conflicto es apoyarse en las sobrecargos, quienes son las profesionales capacitadas para gestionar el protocolo del vuelo.

Montse Barros sugiere...

“Le puedes decir con amabilidad: ‘¿Me podría cambiar de asiento? La sobrecargo va, toma su papel y pregunta.

Ya si dicen sí o no, ya no te enganchas de manera personal. No sabes ni quién es ni cómo va a reaccionar; entonces lo mejor es cuidarse y ser consciente de que estamos compartiendo espacio y hay reglas y protocolos a seguir”.

El comportamiento en aeropuertos y aviones refleja nuestra cultura y nivel de consideración hacia el prójimo.

Ser pacientes, respetar los turnos de abordaje, mantener el silencio y comunicarnos con amabilidad transforma la experiencia en un vuelo placentero.

Viajar con elegancia no depende del billete de avión ni del destino, sino de la actitud respetuosa con la que decidimos habitar los espacios compartidos.

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