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Hacienda Santo Cristo: historia y hospitalidad en Atlixco

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Hacienda Santo Cristo recupera la memoria de una antigua finca y la convierte en un refugio de historia, gastronomía, arquitectura, bienestar y hospitalidad contemporánea.

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A los pies del Popocatépetl, entre jardines, árboles y la arquitectura tradicional de las antiguas haciendas poblanas, Hacienda Santo Cristo ofrece una manera especial de descubrir Atlixco. La propiedad recupera la memoria de una antigua finca agrícola para convertirla en un refugio donde historia, gastronomía, arquitectura y bienestar conviven con una hospitalidad contemporánea.

Hacienda Santo Cristo hotel boutique en Puebla
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Sus orígenes se remontan al siglo XVI. La hacienda fue construida hacia 1540 y llegó a convertirse en una de las fincas productoras de granos más importantes del valle de Atlixco. A lo largo de los siglos pasó por diferentes propietarios y, en 1931, la antigua propiedad fue dividida en distintos lotes. El espacio que hoy ocupa Hacienda Santo Cristo conserva elementos arquitectónicos de aquel pasado agrícola y permite reconocer todavía la estructura y el carácter de la antigua finca.

interior de la hacienda santo cristo en atlixco
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El encanto de la propiedad está en la convivencia entre lo histórico y lo actual. El casco original mantiene muros de piedra, arcos, patios y otros elementos que hablan de su pasado, mientras que las áreas renovadas incorporan habitaciones y espacios de descanso con una estética contemporánea. La restauración buscó preservar la esencia arquitectónica del inmueble y darle una nueva vida como hotel.

Jardin de Hacienda Santo Cristo en Atlixco
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Las habitaciones permiten vivir esa historia de distintas maneras. Las Suites Hacienda conservan la atmósfera de la construcción original, mientras que los bungalows ofrecen mayor privacidad, con terraza, patio privado y jacuzzi al aire libre. La Suite Santo Cristo es una de las opciones más especiales, con sala, cantina, terraza y jacuzzis interior y exterior. La propiedad también ha incorporado nuevas habitaciones, una alberca y espacios dedicados al bienestar, ampliando la experiencia sin perder el vínculo con el edificio histórico.

Interiores de hacienda santo cristo obra de arte
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La gastronomía ocupa un lugar importante en la propuesta. En La Troje, ubicado dentro de la parte histórica de la hacienda, la arquitectura acompaña una cocina de inspiración mexicana que pone atención en los ingredientes y sabores de la región. El restaurante forma parte de una experiencia que busca acercarse a la identidad poblana desde una perspectiva actual. Madre Tierra complementa la oferta con una propuesta que incluye alternativas vegetarianas, veganas y keto.

El bienestar tiene su propio espacio en Agua Viva, el spa de la propiedad, donde se ofrecen masajes, tratamientos corporales, temazcal, hidromasaje y diferentes experiencias de relajación. Los jardines, patios y áreas exteriores invitan a recorrer la hacienda con calma y apreciar detalles arquitectónicos que han sobrevivido al paso del tiempo.

Temazcal de Hacienda Santo Cristo en Atlixco, Puebla
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La ubicación permite además acercarse a los atractivos de Atlixco, conocido por su clima privilegiado, sus viveros, sus flores y las vistas hacia los volcanes. La presencia del Popocatépetl forma parte constante del paisaje y refuerza la sensación de encontrarse en un lugar profundamente ligado a su entorno.

alberca hotel hacienda santo cristo atlixco
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Hacienda Santo Cristo forma parte de Tesoros de México, programa que reconoce establecimientos cuya propuesta de hospitalidad incorpora elementos representativos de la cultura y la identidad de sus destinos. En esta propiedad, el distintivo encuentra una expresión natural en su arquitectura, su cocina y la historia que conserva.

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Más que recrear una hacienda del pasado, Santo Cristo recupera su esencia y la incorpora a una experiencia contemporánea. Entre muros de piedra, patios, jardines y antiguos espacios agrícolas, la propiedad mantiene viva una parte de la historia de Atlixco y la transforma en un lugar para hospedarse, comer, descansar y descubrir la riqueza de Puebla.

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