Por Brisa Granados
Con motivo de su gira Open Book, Simpson ha compartido pasajes desconocidos de su vida, entre ellos, cuando fue víctima de abuso sexual.
Todo comenzó cuando Jessica sólo tenía seis años: “Fue cuando compartí cama con la hija de un amigo de la familia. Comenzó con cosquillas en la espalda y luego hizo cosas que eran extremadamente incómodas”.
La artista continuó: “Quería decirles a mis padres. Yo fuí la víctima, pero de alguna manera me sentí culpable”. Finalmente le dijo a sus padres cuando tenía 12 años.
“Nunca más nos quedamos en casa de los amigos de mis padres, pero tampoco hablamos de lo que les había confesado”.
Siendo adulta Jessica se volvió dependiente del alcohol y las patillas. “En Halloween del 2017 le dije a mis amigos ‘tengo que parar’”.
Jessica recibe la terapia dos veces por semana y llama a su sobriedad “un regalo continuo”.
“Cuando finalmente acepté que necesitaba ayuda, me sentí como si fuera esa niña que encontró su vocación en la vida. Encontré dirección y pude caminar hacia adelante sin miedo”, confesó la también diseñadora de modas.