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Soy Mitómana y no confío en mi memoria: Isabel Allende, premio Planeta 2026

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La memoria imperfecta y la fantasía en escritura espontánea es el proceso creativo de Isabel Allende.

Kristina Velfu

La memoria imperfecta y la fantasía en escritura espontánea es el proceso creativo de Isabel Allende, así lo compartió en San Francisco, California, en su más reciente encuentro público para presentar La Palabra Mágica.

La escritora latinoamericana Isabel Allende que fue galardonada con el Premio Planeta 2026, tuvo un encuentro con su público el pasado 15 de septiembre en el Centro Comunitario Judío de San Francisco California donde reside actualmente.

Presentó para sus lectores la obra La Palabra Mágica, un libro en el que revela su proceso creativo e intereses, y con el que deja un legado práctico a quienes siguen sus pasos a través del lenguaje.

Isabel Allende y el proceso de escritura

Isabel Allende Premio Planeta 2026
@allendeisabel

Para Isabel Allende escribir es un acto de transmutación, pues con ello se convierte en arte y en poética el horror, la persecución, el exilio, la enfermedad y la muerte. Convertir en arte la experiencia humana es parte de la alquimia de quien escribe.

Isabel habló sobre su vida dedicada escribir como esa experiencia intuitiva y espontánea que le ha llevado a sus mejores historias sin saberlo, pues su práctica se lleva a cabo sin planear las resoluciones y giros de sus tramas.

En un análisis de sus fuentes, reconoce a la memoria como imperfecta y evocativa que no tiene precisión en las formas a las que convierte una vivencia. Para ella, los recuerdos están mezclados con ficción. Elucubraciones y fantasías que su propia creatividad interviene. En ello encuentra el arte y la alquimia que la literatura genera. “La literatura permite convertir los hechos banales y los dolores en verdad poética”.

Isabel Allende; de dónde nacen las historias

Isabel Allende Premio Planeta 2026
@allendeisabel

La fuente de sus historias es su propia vida. Desde un tono irónico bromea con que su “marido” es inspiración inagotable para escribir. Confiesa escuchar conversaciones ajenas e inspirar sus personajes en conocidos y desconocidos con los que convive e incluso se califica a sí misma como mitómana.

Con la delicadeza de impartir conferencia en español e inglés. La mayor parte de su público de habla hispana escuchaba con atención sobre sus propias mitologías plagadas de centauros, sirenas y hadas. Combinadas con personajes como el que le avisó que se encontraba en la lista negra de persecución en la dictadura de Chile, lo que la inserta como escritora en el Realismo Mágico Latinoamericano.

A sus 83 años, con la envidiable lucidez y picardía juvenil que le caracterizan, como una mujer llena de coquetería e inteligencia, habló de la vejez y de la muerte con humor y llena de planes. Busca escribir sobre ello y el divorcio con nuevas perspectivas:

“Pretendo revitalizar mi memoria y dar chispa y brillo a la lucha cotidiana de escribir y escribir. Convertir la desilusión del divorcio en una aventura y el acecho tenaz de la vejez en liberación”.

Recordó que inició su escritura cuando escribía día con día a su madre de la que estuvo separada por temporadas largas y la vida cotidiana resultaba insuficiente para poder llenar postales diarias con experiencias y sentimientos. Por ello recurrió a la inagotable imaginación.

También señaló que:

“El éxito para un escritor proviene de su segunda novela ya que la primera vierte toda su experiencia vital y a partir de la segunda se exige la creatividad y la investigación”.

Saludó especialmente a su público mexicano por tener una conexión única con este país y saber que muchos de los presentes habían viajado exclusivamente para encontrarse con ella.

Esta conferencia dictada frente aproximadamente 150 personas fue la última previa al anuncio de su premiación gracias a la novela inédita La hora antes del alba, una continuación de su éxito en ventas La Casa de los Espíritus. Concursó contra más de 1,400 manuscritos y se premió la originalidad, la trama y la capacidad de transmitir emociones. El premio consiste en un millón de euros.

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