Hace más de tres años, Lindsay Clancy estranguló a sus tres hijos (Cora, de 5 años; Dawson, de 3; y Callan, de 8 meses de nacido) con una banda elástica y luego intentó suicidarse saltando desde un segundo piso.
No obstante, a los cuatro meses del nacimiento de su tercer hijo, Lindsay empezó a mostrar señales de deterioro mental, es decir, depresión posparto, y buscó ayuda hasta que sucedió lo innombrable...
A tres años de este trágico suceso, la ley aún no ha decidido qué hacer con el caso de Lindsay Clancy porque, para empezar, la psicosis posparto ni siquiera tiene un reconocimiento como tal. No figura en los manuales de psiquiatría, no se investiga, no se estudia, no se nombra y, en consecuencia, no hay un plan para su tratamiento...
Esto es lo que sabemos de este caso que ha puesto en el foco el debate sobre la salud mental femenina.
“Esta no soy yo”; cronología de una pesadilla

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22 DE MAYO - 2022
Nace Callan, el tercer hijo de Lindsay Clancy. Lindsay empieza a sentirse ansiosa y triste porque no logra crear un vínculo con su nuevo bebé.
SEPTIEMBRE - NOVIEMBRE - 2022
Lindsay empieza a buscar ayuda porque siente que su salud mental ese está deteriorando. Lo menciona a sus seres queridos que no se siente como ella misma y la desesperación se apodera de su mente.
16 DE NOVIEMBRE - 2022
Lindsay llega por primera vez a urgencias. Se siente angustiada e inquieta. Las alucinaciones y delirios empiezan a poblar su mente.
5 - 20 DE DICIEMBRE - 2022
Lindsay se comunica con una línea de ayuda, además de los delirios y de las intensas emociones que la embargan, empieza a tener pensamientos suicidas.
20 DE DICIEMBRE 2022
Lindsay se interna de manera voluntaria en una clínica psiquiátrica, pero el personal la rechaza por no estar “enferma” o en estado delirante. Cabe mencionar que todos los médicos que Lindsay ha consultado le han dicho que lo que siente “no es para tanto”.

FINALES DE DICIEMBRE - 2022
Desde que Lindsay empezó a buscar ayuda le han dado más de 14 medicamentos distintos, una especia de ensayo y error para ver cuál funciona mejor... o cuál la mantiene calmada. (Entre los medicamentos se encuentran: sertralina, prozac, lexapro, effexor, trazodona, mirtazapina, clonazepam, lorazepam, diazepam, quetiapina, olanzapina, haloperidol y litio, todos usados paratratar la depresión severa y la psicosis)
24 DE ENERO DE 2023
En lo que parece ser un buen día para Lindsay, el esposo, Patrick Clancy, sale a buscar la cena; al volver encuentra a Lindsay fuera de la casa (intentó suicidarse saltando de la ventana de un segundo piso) y a sus tres hijos muertos en el sótano.
La psicosis posparto y su falta de reconocimiento como enfermedad mental

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A día de hoy, 4 de septiembre de 2026, tres años después de la tragedia de Lindsay Clancy, la psicosis posparto no figura en el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales, conocido comúnmente como DSM-5, publicado por la Asociación Estadounidense de Psiquiatría.
¿Por qué es tan importante?, porque las cosas no existen si no hay una palabra con qué nombrarlas.
Si no hay una palabra que defina este estado en la mente y el cuerpo de las mujeres después del parto se empieza a crear una cadena fatal que va desde la falta de estudio e investigación, la falta de un plan médico probado para tratar esta emergencia médica y, como último, no hay bases sustentables para la defensa de sucesos catastróficos como el caso de Lindsay Clancy.
Expertas en el campo de la psiquiatría reproductiva afirman que la depresión posparto es un estado fluctuante y muy volátil, que puede empezar con tristeza o ansiedad y que en cualquier momento puede transformarse en un estado delirante psicótico difícil de controlar. Se presentan alucinaciones, estados delirantes y un estado mental parecido a la esquizofrenia.
Lo único que se sabe de este estado es que la caída hormonal (y los antecedentes mentales de la paciente) pueden derivar hasta un estado psicótico. A falta de estudio, no hay tratamientos protocolarios, por lo cual, el más aceptado es el litio, la terapia electroconvulsiva y los medicamentos antipsicóticos.
El juicio de Lindsay Clancy; una oportunidad para hablar de salud mental femenina

La mañana de este viernes el caso de Lindsay Clancy volvió a retomarse en los medios debido a que se presentaron irregularidades y el jurado no llegó a una decisión unánime, por lo cual, se declaró un juicio nulo.
En términos legales, la anulación de un juicio ocurre cuando un proceso judicial se interrumpe y queda sin validez legal antes de que se emita un veredicto definitivo; es decir, el jurado llegó a un punto muerto.
Esto no significa que Lindsay sea declarada “inocente”. Simplemente borra el proceso actual. Llegados a este punto, la Fiscalía aún puede iniciar un nuevo juicio con un jurado distinto.
Esto sucedió porque durante el juicio se han presentado expertos y otros médicos alegando que el estado mental de Lindsay al momento de la tragedia era estable, es decir, Lindsay era capaz de reconocer el “bien ” y el “mal”.
Lindsay jamás ha negado el asesinato de sus hijos, pero ella y su defensa rechazan la acusación de “triple homicidio en primer grado”.
Al momento, Lindsay, parapléjica después del intento de suicidio, permanece en custodia psiquiátrica mientras su abogado apela a la “ley de la duda razonable” y la Fiscalía decide si se inicia un nuevo juicio.
Y a todo esto, ¿dónde están los expertos y por qué no se ha seguido peleando por el reconocimiento de la psicosis posparto como una emergencia médica real?
Y el padre, Patrick Clancy, quien después de la tragedia se divorció y a los cuatro meses ya vivía con una nueva pareja, ¿dónde figura en todo este proceso? Porque la paternidad, señoras y señores, es compartida...