Bienestar

La guerra es mala para la salud: las consecuencias de la invasión de Ucrania

Por:  Óscar Zurriaga | The Conversation 

 • 1 minuto de lectura

Es obvio que cualquier conflicto armado se cobra un alto precio en vidas de los propios combatientes.

La guerra es mala para la salud: las consecuencias de la invasión de Ucrania

iStock

Óscar Zurriaga, Universitat de València

La invasión de Ucrania por parte de Rusia hace que, por desgracia una vez más, tengamos que recordar lo que parece una obviedad: la guerra es mala para la salud. Hay que decirlo, otra vez, alto y claro.

Podemos utilizar para ello las palabras del escritor Héctor Abad Faciolince en “El olvido que seremos”, citando a su padre, el salubrista colombiano Héctor Abad Gómez: “Lo más nocivo para la salud de los humanos, aquí, no era ni el hambre ni las diarreas ni la malaria ni los virus ni las bacterias ni el cáncer ni las enfermedades respiratorias o cardiovasculares. El peor agente nocivo, el que más muertes ocasionaba entre los ciudadanos del país, eran los otros seres humanos”.

Esto es lo que ocasiona la violencia, de la cual la guerra es la representación más cruel y desgraciadamente también, la más refinada.

Es obvio que cualquier conflicto armado se cobra un alto precio en vidas de los propios combatientes. Se estima que solo en el siglo XX las heridas ocasionadas por las guerras causaron 191 millones de muertes, la mitad de ellas en civiles. La Organización Mundial de la Salud estima que, en el año 2000, murieron 310.000 personas como resultado de los conflictos bélicos.

Problemas a la salud que causa la guerra

Los efectos sobre la salud

Aparte de éste hay otros efectos sobre la salud de las contiendas. Entre ellos tenemos:

  • El sistema de atención de salud colapsará en muchas localizaciones o pasará a estar centrado en la atención a las heridas de guerra, no pudiendo atender a otros problemas de salud. Igual sucederá con los servicios sociales, y cualquier sistema de atención social. Quienes más lo sufrirán serán, como siempre, los más vulnerables.

  • La salud infantil se verá afectada y eso lastrará el desarrollo de toda una generación, precisamente la que debe asegurar el futuro de una comunidad.

  • La violencia de la guerra también debilitará, o anulará, las acciones que mejoran la salud. Es difícil que la prevención, la promoción o la protección de la salud se desarrollen en ambientes bélicos o dominados

por la violencia.

Efectos de la guerra

El estudio de los efectos de la guerra en la salud

Para colmo todos estos efectos han sido insuficientemente estudiados. Hace unos pocos años, un salubrista iraní, Mohsen Rezaeian, en la carta al editor de la revista “European Journal of Epidemiology” titulada “Wars versus SARS: Are epidemiological studies biased?” (Guerras versus SARS: ¿Están sesgados los estudios epidemiológicos?), citaba que, en función de los artículos indexados en PubMed, para la epidemiología del SARS (síndrome respiratorio agudo grave) existían cerca de 2,5 artículos por muerte, mientras que para la epidemiología de guerras y conflictos armados había solo 0,00005 artículos por muerte sucedida en el siglo XX.

Hace algún tiempo en “La inminencia de la guerra” , con motivo de los prolegómenos de otra batalla, la de Irak, un grupo de profesionales firmamos una carta titulada “Los profesionales de la salud y las consecuencias de una posible guerra en Irak: carta abierta al presidente del gobierno español” para tratar de levantar la voz en contra de aquella situación.Con escaso éxito, como se pudo comprobar muy poco tiempo después. Este vuelve a ser también un momento para levantar nuevamente la voz y tomar conciencia de que guerras hay varias (demasiadas) e, independientemente de que intervengan países “grandes” o “pequeños”, todas llevan aparejado sufrimiento, desesperación, enfermedad y muerte.

The Conversation

Óscar Zurriaga, Profesor Titular. Dpto. de Medicina Preventiva y Salud Pública (UV). Serv. Estudios Epidemiológicos y Estadist. Sanit. (Generalitat Valenciana). Unid. Mixta Investigación Enfermedades Raras FISABIO-UVEG. CIBER Epidemiología y Salud Pública, Universitat de València

Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.

Suscríbete aquí a nuestro Newsletter para que estés al día con nuestros contenidos

Suscríbete a nuestro Newsletter y mantente al día.

Lo último

PUBLICIDAD - SIGUE LEYENDO ABAJO
PUBLICIDAD - SIGUE LEYENDO ABAJO
PUBLICIDAD - SIGUE LEYENDO ABAJO

Cookies

Almacenamos datos temporalmente para mejorar tu experiencia de navegación y recomendarte contenido de tu interés. Al utilizar nuestros servicios, aceptas dicho seguimiento.

Saber más