Bienestar

¿Es mejor trabajar sentado o de pie?

 • 3 minutos de lectura

Ni la silla salva la espalda ni estar de pie es automáticamente más sano: el problema suele ser que pasemos demasiado tiempo en la misma postura.

Es mejor trabajar sentado o de pie

es-mejor-trabajar-sentado-pie

Alejandro J. Almenar Arasanz, Universidad San Jorge y Marta Diarte Oliva, Universidad San Jorge

Durante años hemos escuchado que “sentarse es el nuevo tabaco”. La frase tiene gancho, se recuerda bien y parece resumir un problema real, pero también simplifica demasiado.

Porque si sentarse fuera siempre lo peor, bastaría con levantarse. Y no es así.

Para millones de personas, trabajar de pie no es una alternativa saludable, sino una exigencia diaria: sanitarios, docentes, personal de comercio, camareros, operarios de industria o peluqueros pasan muchas horas sobre sus pies. Y eso también pasa factura.

Los trastornos musculoesqueléticos siguen siendo el problema de salud laboral más frecuente en Europa. Afectan a la espalda, al cuello, a los hombros, a las piernas y a los pies. En España, según el Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo, el 29 % de los accidentes laborales con baja en 2024 se debió a sobreesfuerzos físicos, y los trastornos musculoesqueléticos representaron el 78 % de las enfermedades profesionales.

PUBLICIDAD - SIGUE LEYENDO ABAJO
Trabajar sentado
Pexels

El cuerpo no está hecho para quedarse quieto

Entonces, teniendo esto en cuenta, ¿es mejor trabajar sentado o de pie? Quizá estamos formulando mal la pregunta, porque, en realidad, lo importante es cuánto tiempo pasamos en cada postura y cuántas veces nos movemos durante la jornada.

El cuerpo humano tolera mal las posturas mantenidas: mientras que pasar largas horas sentado suele favorecer molestias en la zona lumbar, el cuello y los hombros, permanecer muchas horas de pie se asocia más con fatiga, dolor lumbar y sobrecarga en piernas y pies. En otras palabras, estar sentado y de pie no duele igual. Pero, desde luego, ninguna de las dos posturas resulta inocua si se prolonga demasiado.

El pie: el gran olvidado

Por otra parte, cuando hablamos de dolor laboral casi siempre pensamos en la espalda, pero el cuerpo empieza a soportar la jornada desde abajo.

El pie es la base mecánica sobre la que se apoya todo lo demás: contacta con el suelo, reparte presiones y transmite fuerzas hacia tobillo, rodilla, cadera y columna. Si esa base pasa horas trabajando sin apenas descanso, el resto de la cadena también puede resentirse.

PUBLICIDAD - SIGUE LEYENDO ABAJO

De hecho, en un estudio reciente realizado con trabajadores de línea de montaje, una jornada completa de trabajo de pie se asoció a cambios medibles en la postura del mismo y en la distribución de las presiones plantares, además de molestias frecuentes en la zona lumbar, las rodillas y los propios pies.

En otras palabras, no todos los pies responden igual a las mismas exigencias laborales, y esa diferencia biomecánica puede influir en la aparición de molestias.

Trabajado parado
Unsplash

Entonces, ¿qué es mejor?

Como insiste la Agencia Europea para la Seguridad y la Salud en el Trabajo (EU-OSHA, lo más saludable suele ser alternar posturas, introducir movimiento y reducir el tiempo continuo en posiciones estáticas.

PUBLICIDAD - SIGUE LEYENDO ABAJO

A veces buscamos soluciones llamativas: mesas elevables, “sillas milagro”, plantillas o dispositivos de moda, como correctores posturales, cojines ergonómicos o soportes lumbares prefabricados. Algunas herramientas pueden ayudar, pero ninguna compensa por sí sola una jornada mal diseñada.

La prevención real suele ser menos vistosa y más eficaz: pausas breves, rotación de tareas, ajuste del puesto, calzado adecuado, ejercicio físico y organización del trabajo que permita moverse.

En definitiva, no hace falta demonizar la silla ni idealizar estar de pie. Necesitamos entender que el organismo está hecho para cambiar, adaptarse y moverse. Cuando el trabajo nos obliga a permanecer demasiado tiempo en la misma posición, entonces es cuando empiezan los problemas.

PUBLICIDAD - SIGUE LEYENDO ABAJO

Alejandro J. Almenar Arasanz, Profesor área de Fisioterapia, Universidad San Jorge y Marta Diarte Oliva, Docente e investigadora, Universidad San Jorge

Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.

Suscríbete a nuestro Newsletter y mantente al día.

Lo último

PUBLICIDAD - SIGUE LEYENDO ABAJO
PUBLICIDAD - SIGUE LEYENDO ABAJO
PUBLICIDAD - SIGUE LEYENDO ABAJO

Cookies

Almacenamos datos temporalmente para mejorar tu experiencia de navegación y recomendarte contenido de tu interés. Al utilizar nuestros servicios, aceptas dicho seguimiento.

Saber más