Hay sabores que están anclados a la memoria con la misma fuerza que un aroma o una imagen. En México, octubre nos empieza a inundar con el color naranja del cempasúchil y el olor a copal en las esquinas; pero una de nuestras experiencias favoritas en temporada de Día de Muertos es, justamente, el pan de muerto.
Con su corteza perfumada de azahar y su sabor a naranja y mantequilla... ¿qué pasaría si en lugar de comernos un pan de muerto en tres mordidas, nos lo bebemos en tres tragos?
En la colonia Roma, la respuesta la tiene cada año un viejo conocido de la escena independiente: Falling Piano.
Con su emblemático piano negro suspendido en el aire, la cervecería continúa con una de sus tradiciones más esperadas con el lanzamiento de su etiqueta de temporada inspirada en el pan de muerto. Una cerveza que te sorprenderá en muchas formas.
Equilibrio, sabor y versatilidad en una botella

Recrear un pan de muerto en formato cervecero es un ejercicio de equilibrios finos. Es una tarea que se enfoca en evocar las notas nostálgicas que todos reconocemos en la panadería de barrio.
El equipo detrás de la creación de Cerveza Pan de Muerto logra esto con una base de malta que juega con otros ingredientes que son clave para el sabor único que vas a descubrir al probarla.
Cuando la tienes en el paladar saltan las notas cítricas de la ralladura de naranja y mandarina típicas del pan de muerto, también está ese regusto inconfundible de agua de azahar. El resultado es una cerveza reconfortante, con mucho cuerpo, hecha para disfrutarse despacio mientras la tarde avanza y tú pasas un rato increíble con quienes amas...
Brindar por la memoria

Ruta del Cempasúchil 2026, la mejor manera de vivir el Día de Muertos en Xochimilco
Como una experiencia especial, nosotros probamos esta delicia de edición especial en una cata que se maridó con el pan de muerto de Mielmesabe.
Probar esta edición especial en su propia casa tiene un encanto particular. Falling Piano, siempre lleno de vida y con esa vibra urbana se transforma en un hogar acogedor en el cual puedes tomarte un vaso (o dos, o tres, aquí no juzgamos) de Cerveza Pan de Muerto recordando a quienes ya se fueron.
Las tradiciones, además de continuarse, se reinventan, se adaptan y se apegan a las nuevas generaciones. Así que hoy podemos tomarnos una cerveza, brindar, recordar y recibir con amor a nuestros difuntos. Para eso está hecha esta edición especial de cerveza.
Artesanía efímera

Como ocurre con las mejores cosas y las cosas que se realizan con amor y de forma artesanal, la disponibilidad de esta cerveza está atada al calendario del año. Los lotes se producen de forma exclusiva para esta ventana del calendario y, tan pronto se vacían los últimos tanques de la planta, la experiencia se extingue hasta el próximo ciclo de Día de Muertos.
Si este otoño buscas escapar de las rutas convencionales, explorar los límites del sabor o simplemente entender cómo dialoga la panadería tradicional con la creatividad urbana de la Ciudad de México, este experimento cervecero en la Roma merece un espacio indiscutible en tu agenda.
La cerveza está a la venta a partir del 23 de octubre hasta agotar existencias.
Es, en esencia, una manera líquida y efímera de recordarnos que las tradiciones más arraigadas también saben reinventarse cuando se les cruza la pasión por hacer las cosas bien.