Cultura

Solsticio de verano; un evento religioso

Por: Ignacio Cuevas
• 6 minutos de lectura

Veremos cómo se celebra el solsticio de verano en algunas religiones antiguas y cómo siguen influyendo en la actualidad, incluso entre las religiones más institucionalizadas.

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el significado del solsticio de verano en diferentes culturas
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El Sol muy pronto en la historia de la humanidad se convirtió en una deidad principal. Esa enorme bola de fuego se movía en el cielo y cambiaba radicalmente las condiciones de vida pues, cuando aparecía, había luz y calor; y cuando no estaba, había oscuridad y frío.

Al aumentar el conocimiento sobre los movimientos estelares se aprendió que la duración del día, las horas de Sol, cambiaba a lo largo del tiempo y que había un día en especial que estaba más tiempo con nosotros; es decir, un solsticio de sol quieto, que eso quiere decir la palabra.

Las religiones nacieron muy vinculadas a la naturaleza y sus fenómenos y así, sus cambios se convirtieron en celebraciones especiales. El cotidiano cambio de día y noche, el mensual cambio del ciclo lunar y las estaciones con sus diferentes climas fueron aprovechadas para establecer celebraciones especiales.

El solsticio de verano tiene una connotación de alegría y esperanza, pues es el día de más luz, de más calor.

Veremos cómo se celebra el solsticio de verano en algunas religiones antiguas y cómo siguen influyendo en la actualidad, incluso entre las religiones más institucionalizadas.

El solsticio celta

solsticio de verano en la cultura celta
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junio 09, 2026 06:30 p. m. • 5 minutos de lectura

El numeroso pueblo celta, que habitaba en buena parte de Europa, en los actuales países de Irlanda, Inglaterra, Francia y España principalmente, tenían como santuarios los lugares naturales; no solían construir templos pues la misma naturaleza es el templo divino.

El solsticio de verano se celebraba porque había menos oscuridad y ahuyentaba a los malos espíritus que suelen ser nocturnos.

La religión celta no era machista, las mujeres tenían un papel principal como sacerdotisas y también figuraban en la mitología. Áine, era una diosa celestial (papel masculino en otras religiones) y de la fertilidad (papel muy femenino).

A ella se le dedicaban las ceremonias del solsticio de verano en que se encendían fogatas en su honor. La celebración incluía adornarse con flores, dejar ofrendas a los dioses y diosas, bailar en círculos y compartir la comida. Esa noche mágica del solsticio de verano se sigue celebrando en nuestros tiempos con otras características, pero de aquí procede.

Solsticio griego

significado del solsticio de verano griego
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En la civilización griega el solsticio de verano también tenía su importancia, incluso en algunas polis era considerado el primer día del año, con cierta lógica, es el día solar más largo.

Se relaciona con los festivales llamados la kronia (Κρόνια) dedicados a Kronos, el famoso dios del tiempo y también de la agricultura. La celebración era muy original pues el orden social se invertía y así los esclavos y esclavas eran servidos por sus amos y amas, lo cual era un gesto inusitado y contribuía a fortalecer unas relaciones de por sí desiguales.

El festival del solsticio griego era acompañado de comidas, bebidas y gran alegría.

Solsticio romano

solsticio de verano en la cultura romana
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Para la civilización romana el solsticio también tenía importancia, aunque no tanta como para otros pueblos.

Se asociaba a las festividades llamadas vestales, dedicadas a la diosa Vesta del fuego y del hogar; su fecha era una semana antes del solsticio y se extendía hasta éste.

Las vestales eran también las sacerdotisas de este culto y debían ser mujeres hermosas, vírgenes y de familias patricias, tal vez las únicas del sexo femenino que alcanzaban igualdad ante los masculinos. Debían mantener siempre encendido el fuego para Vesta y en el solsticio de verano adquirían más importancia.

El solsticio Wicca: Litha

solsticio de verano en la cultura Wicca y Litha
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Entre las llamadas religiones neopaganas, es decir, que han revivido prácticas que el cristianismo al imponerse en Europa desechó, destaca la Wicca, vinculada a los celtas y otras religiosidades.

Es un movimiento diverso y que está teniendo aceptación pues se le ve como una religión a contracorriente de las institucionalizadas ya que valora la naturaleza como templo y a las mujeres como dirigentes, revalorizando a las perseguidas brujas.

Las wiccas tiene ocho celebraciones especiales en el año que llaman shabats, cuatro de ellos son los cambios de estación, dos equinoccios y dos solsticios. El del verano se llama Litha.

En el día más largo del año se hacían procesiones con antorchas de fuego para fortalecer al Sol y se recolectaban plantas especiales. También se construían altares domésticos con frutas y flores y una vela encendida todo el día.

Solsticio chino

solsticio de verano en la cultura china
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Pasando a otras civilizaciones fuera de Occidente encontramos que para los antiguos chinos el solsticio de verano era para la fuerza llamada yin y se honraba a la tierra y lo femenino. Esto contrasta con el solsticio de invierno en que se cultiva la fuerza yang, famoso complemento del yin yang, que enfatiza lo masculino.

Solsticio de verano cristiano

solsticio de verano en la cultura cristiana
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El cristianismo se convirtió en la religión dominante en Europa y fue desplazando a las religiones originarias a las que consideraba paganas, término polisémico que usaron como sinónimo de inculto o vulgar.

Aunque se trata de una religión más institucionalizada y que no se basa en fenómenos naturales, no deja de tener alguna relación con ellos, como es el caso del establecimiento del nacimiento de Jesucristo, su fundador que, al no tener certidumbre en el día, se vinculó a festividades romanas como las saturnales de diciembre y se escogió el 25 de diciembre, a los tres días del solsticio de invierno.

En el caso del solsticio de verano que nos ocupa, está más bien vinculado a Juan Bautista, quien era primo de Jesús y nació seis meses antes, por lo que su fecha del 24 de junio es cercana al 20-21 de junio.

Como sabemos, Juan Bautista fue el precursor de Jesús y le dio a su predicación un testimonio fuerte de desapego de los bienes materiales y un llamado a la conversión. Pertenecía al grupo de los esenios, puritanos cuyo discurso interpelaba a la sociedad judía y sobre todo a la corte de Herodes, el rey que mandó decapitar a Juan Bautista para satisfacer una petición de su hijastra.

Juan bautizaba a las personas en el río Jordán y las llamaba a la conversión. Jesús se formó para bautizarse también en señal de humildad, pero Juan se negó, pues sabía que su primo era el Mesías, el Hijo de Dios. Finalmente accedió.

Juan consideraba que su propia imagen debía disminuir para que la de Jesús fuera creciendo. Esto encajó muy bien con los solsticios, pues en el de verano, que es el de Juan, el Sol está en su apogeo y hay más horas de sol. Eesto empieza a disminuir progresivamente, como la figura de Juan, para la entrada del solsticio de invierno, el de Jesús, cuando el Sol está en su mínima presencia durante el día.

De esta manera empieza a crecer la figura de Jesús y también la presencia de luz solar durante los días.

Solsticio moderno, la Noche de San Juan

solsticio de verano noche de san juan
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En Europa se celebra cada año la Noche de San Juan, el 23 de junio, víspera del santo cristiano y relacionado al solsticio de verano. Es parecido al Halloween, con presencia de espíritus y personas muertas.

Hay rituales para atraer el amor, dinero y salud. Lo principal es el encendido de hogueras, se saltan varias veces, se encienden velas en casa, se colocan hierbas en la almohada y se toma un baño de preferencia de agua de mar o con sal a las 24:00 horas.

El día más feliz

Ya estamos en verano, celebremos al Sol, la luz, el fuego. Vienen las vacaciones y podemos renovar nuestro ánimo y cargarnos de energía positiva para seguir adelante en la vida. No en balde en la víspera de todas estas festividades se definió el Día mas feliz del año, el 20 de junio.

Se estableció desde el 2005 en oposición al Blue Monday de enero. Hay que celebrar con optimismo la llegada del verano, la proximidad de las vacaciones, los viajes y la posibilidad de disfrutar de un mayor número horas de luz al día.

Cliff Arnall, psicólogo e investigador del Centro de Aprendizaje de Lifelong de la Universidad de Cardiff ha hecho estudios al respecto. Esta efeméride viral se tiñe de amarillo para recordarnos todo aquello que nos hace felices: una persona especial, la conexión con la naturaleza, una canción o un recuerdo de nuestra infancia.

¡Viva el solsticio que nos marca el inicio del verano!

* Ignacio Cuevas es catedrático de la Universidad del Claustro de Sor Juana y de la Universidad Iberoamericana, así como conferencista sobre temas relacionados con Estado laico, libertad, diversidad y discriminación religiosa.

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