Los gatos han caminado como dioses, también se hicieron un lugar entre la aristocracia y han dejado una huella en nuestras casas, pero también en nuestro lenguaje. Ellos, inspiran expresiones populares que usamos con regularidad sin pensar mucho sobre su origen o las historias que esconden detrás. Quizás la curiosidad mató al gato, pero en el español, la curiosidad es lo que nos lleva a descifrar estas frases.
Así como exploramos las expresiones en nuestro refranero del fuego, las metáforas del refranero del pan o la sabiduría tras el refranero de la fortuna, hoy descubrimos la esencia de los dichos felinos más populares del español.
Astucia, engaños y cautela: 5 expresiones de desconfianza
- Dar gato por liebre: esta expresión del engaño se rastrea hasta el siglo XVI, cuando en las posadas solían servir carne de gato en lugar de otras carnes.
- Hay gato encerrado: dicho sobre un secreto o motivo oculto detrás de las intenciones de alguien. Su origen por lo general se asocia a una de las acepciones de la palabra gato, que se usaba para referirse a los monederos o bolsas para dinero; este uso podemos verlo en diferentes obras del Siglo de Oro español como Cervantes o Quevedo.
- Te hicieron la gatada: Empecemos por gatada, que de acuerdo con la RAE, refiere a una acción hecha con astucia y engaño. En este sentido, “te hicieron una gatada” significa que has sido víctima de un engaño o simulación.
- De noche, todos los gatos son pardos: esta frase tiene que ver con las apariencias. En la oscuridad es fácil disimular los defectos de las cosas o las personas.
- Buscarle tres pies al gato: dicho de la intención de encontrar problemas donde no los hay.
7 frases de independencia, resiliencia y supervivencia felina:
- Cuando el gato no está, los ratones bailan: también hay variantes como “los ratones hacen fiesta”. Significa que ante la ausencia de un superior o figura de autoridad, quienes dependen de ella se toman libertades.
- La curiosidad mató al gato: este proverbio existe tanto en el español como en el inglés. Los primeros registros datan de 1598 con la variante de “care kill a cat” (que se traduce como “la preocupación mató al gato”, no está claro cómo evolucionó pero hacia la segunda mitad del siglo XIX ya se usaba “curiosidad” en lugar de “preocupación”. Actualmente, lo usamos para referir a quien se interesa demasiado sobre un tema y que puede salir mal.
- Tener siete vidas como un gato: esta frase proviene de un mito sobre los gatos y que gracias a su destreza y anatomía pueden sobrevivir a caídas. La creencia incluso puede tener un origen en la cultura egipcia, en la que eran guardianes. Asimismo, en español se dice que son siete vidas debido a que se ha asociado este número con la fortuna y el poder, pero en inglés es común que digan que los gatos tienen nueve vidas, pues el nueve es de buen augurio.
- Llevarse como el perro y el gato: dicho de quienes no pueden convivir sin tener conflictos o discusiones. Está basado en la idea de que los perros y gatos no pueden coexistir y existe una rivalidad.
- Gato con guantes no caza ratones: este refrán en español es poco usado, pero se usa para describir que no son necesarios refinamientos inútiles para hacer una tarea más que lo necesario.
- Gato escaldado, del agua fría huye: esta expresión refiere a que una experiencia dolorosa nos hace aprender y desconfiar para no volver a pasar por lo mismo.
- ¿Quién le pone el cascabel al gato?: dicho para la cobardía, ante la falta de voluntarios para una tarea peligrosa o arriesgada.
7 frases de gatos que han caído en desuso:
- Cara de beato y uñas de gato: Dicho para las personas falsas o hipócritas, que aparentan ser buenos o inofensivos, pero son todo lo contrario.
- Lo más encomendado lleva el gato: esta frase se usaba para expresar que a veces lo que más se cuida se puede extraviar o llegar a las manos equivocadas.
- A buen gato, buen rato: en este refrán “rato” está en el lugar de “ratón”. Su uso se refería a que los adversarios poseen fuerza idéntica, y que hay que dar una buena respuesta a un buen ataque.
- De padres gatos, hijos michinos: un refrán similar a “de tal palo, tal astilla”.
- No hay necesidad de enseñar al gato a arañar: una frase parecida a la anterior, en la que no hay que aprender algo que ya se tiene por naturaleza.
- Hasta los gatos quieren zapatos: esta frase remite a la ambición, a aquellas personas que buscan sobresalir y aparentar más de lo que tienen y son.
- Con ladrones y gatos, poco trato: usado para recomendar evitar a quienes nos pueden perjudicar.
Este refranero popular demuestra cómo los gatos han dado formar a metáforas que, incluso en otros idiomas, han sobrevivido el transcurso de los siglos y algunas otras que han perdido relevancia.
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