Redacción: Central
Aunque el enojo es una de nuestras emociones primarias y nos sirve para reaccionar ante una injusticia, a veces se nos olvida que no es el momento, ni el lugar y mucho menos la persona y mientras el enojo se trate con respeto, sin agresividad, ni descontrol a un grado explosivo, es una respuesta natural.
Toma en cuenta estas técnicas para saber manejarlo:
Conócete a ti mismo: respiraciones fuertes, “calores”, palpitaciones, gestos bruscos sin razón y amenazantes o pensar "¿cómo se atreve?", son señales que indican que te estás comenzando a enojar.
Bloquea tu respuesta de enojo: si ya eres consciente de tus señales y de tus situaciones, no permitas que vayan más lejos y si hace falta sal de donde estés, puedes distraerte con música o cualquier cosa. Puedes contar del 1 al 10 o la más común, si has tenido un mal día, no hables con tu pareja de temas conflictivos, no dejes que tu enojo avance.
Sé consciente de cuando te enojas: conoce tus propios contextos en los que puede ser más fácil que te enojes como ciertos temas de conversación tipo: la familia, el dinero, tu ex pareja, la educación de los hijos, etc.
Trabaja con tus pensamientos: debes ser flexible a la hora de pensar, el tener opiniones contrarias no es un motivo de discusión, son puntos de vista diferentes porque querer tener siempre la razón es dañino para cada relación.
Aprende a comunicar tu descontento: recibe tus propias críticas sin generalizar hacia otros temas ni sentirte menospreciado. No descalifiques dando toques de ironía, entiende al otro y di lo que sientes o deseas sin atacar a tu pareja.
Sabemos que es complicado controlar el enojo pero recuerda estos consejos e intenta seguirlos.
