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Paola Dichi Salame: Colores que transforman

Por: Redacción CENTRAL 05 enero 2016 • 1 minutos de lectura

Así es su obra: si se mira de cerca, los colores se mezclan, se enciman, se entrelazan en el caos. Si se observa desde la distancia, se aprecian paisajes e historias imposibles rodeadas de aspectos que recuerdan lugares tan reales como Londres, Cartagena o San Francisco

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Paola Dichi Salame y su obra

Por: Paulina Delgado/ Foto: Daniel Munguía

“Mi obra va de la pintura a la deconstrucción a la creación de nuevos espacios”, expresa la artista, tan solo días antes de la inauguración de su primera exhibición individual: Paola Dichi Exposición Pictórica.

“Construyo un nuevo mundo, pero nunca quito los cimientos”, explicó sobre su técnica, que comprende primero la elaboración de pinturas hiperrealistas, retratos perfectos de espacios públicos en distintos rincones del mundo, a los cuales dota de coloridos cielos y luego los deconstruye para crear nuevas formas. “Es como si fuera una imagen pixeleada. Es lo que trato de hacer: que el espectador, dependiendo de su estado de ánimo, pueda encontrar su propio mundo en las imágenes”, cuenta Paola.

Su talento es como su personalidad: inquieto y brillante. Su madre, Cecilia Salame, cuenta que cuando Paola tenía dos años, los doctores le querían dar Ritalín: “Decían que era hiperactiva”. Ella decidió no medicarla y darle hojas y lápices de colores. Así Paola descubrió su capacidad para concentrarse, en ese su mundo de imágenes personales, al que volvía en clases, mientras escuchaba a los maestros. “Era mi forma de poner atención”, explica; cuando tenía que reflexionar y hablar de cosas importantes e, incluso, en los momentos más íntimos, “como cuando operaron a mi mamá, ella se quedó a cuidarla y ahí estaba: en el hospital, pintando”, cuenta Diana, su hermana mayor.

Desde pequeña ha tomado clases. Sus padres, Ceci y David Dichi, también son talentosos pintores. Pao reconoce en ellos a sus primeros maestros, sus grandes críticos y su gran soporte. Entre lo aprendido en casa y en clases particulares, Pao estudió dos años de Diseño Industrial en la Anáhuac, “más tarde me fui a estudiar Historia del Arte en el Instituto de Cultura Superior”, en donde exploró su verdadera vocación, lo cual la llevó a participar en exposiciones colectivas y en concursos como el Festival de Arte Contemporáneo Universitario, en cuya edición 2013, sus piezas La diosa maya del cacao y Luz, caos y fuerza merecieron especial notoriedad.

Paola ya prepara un par de exposiciones para 2016, una de ellas será en la capilla Británica, en la delegación Cuauhtémoc. Si quieres leer el resto de la entrevista con la artista, lo puedes hacer en la edición diciembre-enero de Revista Central. También tenemos app para iPad.

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