Mariana Vergara, la cirujana de las estrellas
Brenda Islas

Enfundada en una bata blanca que tiene su nombre bordado y con una cálida sonrisa que de inmediato inspira confianza, llega puntualmente a nuestra cita.

Es la prima hermana de la estrella latina Sofía Vergara, a quien dicho sea de paso, evita mencionar, así como a la larga lista de celebridades que la visitan en la clínica Blush en Beverly Hills, ya que insiste en que usa la confidencialidad para no revelar quién se hace qué en su consultorio.

Tras estudiar medicina en su natal Colombia, se mudó a Miami, donde continuó sus estudios; después de trabajar con diferentes médicos de prestigio, viajó a Los Ángeles, lugar en el que en cuatro años, ha logrado que su nombre sea muy sonado entre los famosos.

Los tratamientos que practica no son invasivos y van del popular botox al rejuvenecimiento vaginal, pasando por radiofrecuencia, rellenos, faciales y eliminación de tatuajes, entre otros. Lleva 10 meses con un nuevo proyecto en nuestro país, Beauty Room by Mariana Vergara, una clínica de belleza en Puebla a la que acude una vez al mes para atender a sus pacientes mexicanos.

¿Cómo descubriste tu vocación?

Desde joven me interesó la dermatología. Mi hermana sufrió de acné; no existían los tratamientos ni las medicinas que hay hoy en día, y yo le hacía las extracciones y los faciales en casa. Luego busqué un reto mayor y estudié medicina.

La gente lo puede conside-rar vain (banal) –me volví pocha (ríe]–, pero por ejemplo, viene alguien que se siente feo, pues su nariz no le gusta, y es posible conseguir mejoras ¡que se verán reflejadas en todos los aspectos de su vida!

¿Subirle la autoestima a alguien puede cambiarle la vida?

¡Correcto! Comencé en Miami y estaba más orientada hacia cirugía plástica. Después me di cuenta de que los tratamientos no invasivos son más gratificantes. No requieren tiempo de recuperación, ves el resultado enseguida y el paciente es feliz. Antes, la gente esperaba cierta edad para recurrir a la cirugía plástica; ahora, si llevas a cabo estos tratamientos de a poquito, bien hechos, vas a retrasar hacerte algo más radical en el futuro.

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Algunos de esos procedimientos podrían ser incómodos o dolorosos, ¿qué haces para minimizar las molestias en tus pacientes?

Es muy chistoso. Hay quienes sufren de ansiedad y le tienen pánico a las agujas, pero llegan puntuales cada tres meses a ponerse botox. Los pongo cómodos, a veces hasta les doy laughing gas para que se relajen un poquitico. Van porque les encanta el resultado.

Platícanos sobre el rejuvenecimiento vaginal.

El rejuvenecimiento interno sirve para personas que padecen incontinencia y para el placer; ayuda a tener mejores relaciones sexuales, la vagina queda más estrecha.

En la parte externa, los labios se cuelgan, pero se pueden corregir con radiofrecuencia; no duele y regenera el colágeno y la elastina. Además, los relleno con un poco de ácido hialurónico, para que se vean más gorditos y jóvenes.

De pronto se ponen de moda ciertos procedimientos. Actualmente, ¿cuál es el más popular entre las celebridades de Hollywood?

Ves a algunas personas y sabes que van con el mismo doctor. No todos necesitan pómulos, quijada, barba o rellenos. Yo no cambio tu esencia ni la forma de tu cara; en ocasiones les pido que me traigan una foto de hace cinco años, porque quiero saber cómo se veían y no ponerles algo que no es suyo.

El tratamiento que más me pide la gente es el relleno de labios. Ahora a todos les fascina tenerlos gruesos.

En la cultura latina, los hombres no se hacían nada, porque ellos tenían que ser las tres “F” (feo, fuerte y formal), ¿eso ha cambiado?

En Beverly Hills, atiendo más actores y modelos, y pienso que veo más hombres de los que veía en Miami o en Puebla.

Generalmente me consultan porque se les está cayendo el pelo o tienen una lonjita, no por las arrugas.

Con los pacientes “vírgenes”, empiezo por un facial que los hidrata y, después, les pongo un poco de baby botox. Los faciales y los arreglos chiquitos son como mi introducción.

¿Cómo cuidas la privacidad de todos tus pacientes?

El sitio en donde estoy trabajando es súper privado. Me interesa que la gente esté contenta y hacer mi trabajo bien. Algunos son tan privados que prefieren servicio a domicilio, por lo que realizo muchos house calls y deliveries.

¿Qué consejo le darías a quienes quieran aumentar su autoestima, pero tengan miedo de hacerse algún “arreglito”?

Que empiecen en casa con cosas sencillas, lavándose la cara antes de dormir y poniéndose bloqueador.

No tienen que realizarse todos los tratamientos, pero sería ideal que intenten hacerse por lo menos un facial al mes.

La vanidad es importante y todo el mundo debe cuidarse, no solamente por dentro, sino también por fuera; no hay una persona que me diga que no quiere verse mejor.

Texto por: Jessica Sáenz Arelle
Foto: Brenda Islas

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