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Los 15 chismes más jugosos del libro sobre Harry y Meghan Markle (incluido el emoji favorito del príncipe)

La casa real inglesa tiene una nueva preocupación: Finding Freedom, un libro que se publica el 11 de agosto, pero del cual ya se han liberado extractos que revelan detalles sobre la relación entre los duques de Sussex, así como las grillas que enfrentaron como miembros senior de la familia real.

Meghan Markle y el príncipe Harry se casaron el 19 de mayo de 2018 y un año después (el 6 de mayo) nació su primer hijo, Archie. En enero pasado anunciaron que renunciaban a su estatus como senior royals y se mudaban a Norteamérica. Desde entonces, entre ellos y el oscuro escándalo de pedofilia que enfrenta el príncipe Andrés (hijo favorito de la reina Isabel II), la familia real británica va de escándalo en escándalo.

Omid Scobie y Carolyn Durand –autores de Finding Freedom: Harry and Meghan and the Making of a Modern Royal Family– aseguran que ni Harry ni Meghan les dieron ninguna declaración o entrevista. El libro se basa en las experiencias personales de sus autores como miembros veteranos del staff de prensa de la Casa Real y en su propio trabajo independiente como reporteros, que los llevó a entrevistar de manera exclusiva a amigos cercanos de la pareja.

En la publicación se revelan nuevos datos sobre la historia de amor entre los duques de Sussex, desde las primeras etapas de su romance hasta diversas anécdotas que contribuyeron a su decisión de separarse de la familia real y mudarse a Los Ángeles, donde viven actualmente con su hijo Archie, que ya tiene 15 meses de edad.

Estos son los 15 extractos más jugosos que hasta el momento se han revelado:

1. Se conocieron en una blind date en el Soho House de Londres, donde estuvieron juntos durante tres horas, él tomó solo una cerveza y ella un martini, y no se besaron de despedida. Después de la cita, Harry le dijo a un amigo: “Wow. Es la mujer más bonita que he visto en mi vida”.

2. Casi inmediatamente se obsesionaron el uno con el otro. “Era como si Harry estuviera en un trance”, se explica en el libro.

3. Tras su primera cita, cuando ella regresó a la habitación de su hotel, él ya le había mandado un mensaje. “Harry no perdió el tiempo en escribirle a Meghan. Por lo general, sus mensajes eran cortos y llenos de emojis, en particular el emoji de fantasma, el cual Harry usa frecuentemente en vez de una carita feliz”.

4. Poco después de su primera cita en Londres, Meghan empezó a seguir la cuenta de Instagram @SpikeyMau5, cuya foto de perfil era un casco con forma de ratón. Resulta que esta era la cuenta secreta de Harry, nombrada así por la combinación de su apodo “Spike” con el nombre de uno de sus favoritos DJs: Deadmau5.

5. Para la segunda cita, volvieron a cenar en el mismo lugar entrando a escondidas por una puerta de servicio y siendo atendidos por alguien del staff para asegurar su privacidad. “Harry estaba seguro de que en algún punto acabarían juntos, ella estaba cumpliendo cada uno de sus requisitos”, dijo un amigo.

6. La pareja se reunió de nuevo a la noche siguiente, cuando Meghan llegó en taxi al Palacio de Kensington y entró por una puerta de servicio de la casa de Harry dentro de esa propiedad.

7. Seis semanas después Harry llevó a Meghan a un viaje a Botswana, dejándola “completamente hechizada”, según un amigo.

8. Después de tres meses de citas secretas y viajes de ambos a la casa de Meghan en Toronto y a Londres, Harry fue el primero en decir “te amo”. Ella contestó inmediatamente “yo también te amo”.

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9. Meghan le contó a una amiga que la propuesta de matrimonio sucedió durante una noche cálida mientras estaban preparando pollo rostizado para cenar. “Fue una sorpresa increíble; fue tan dulce, natural y muy romántico”, dijo ella. “Se arrodilló”.

10. El príncipe Harry había estado deseando hacer un cambio en su vida desde antes de su dramática renuncia a sus deberes reales. Esto explica algunas de las decisiones que tomó en su juventud, como unirse a la milicia e intentar vivir una vida lo más normal posible en sus años de estudiante. Para él, conocer a Meghan fue como encontrar a una aliada para lograr ese sueño. “Él necesitaba a alguien a su lado que fuera lo suficientemente fuerte para enfrentar algunas tormentas, pero también alguien que no tuviera miedo de romper las reglas e ir en contra de la norma. Lo que vemos ahora es una pareja haciendo las cosas a su manera”, se explica en Finding Freedom.

11. El libro también revela nombres de personas que contribuyeron a la toxicidad en el ambiente real. Entre los que se mencionan está el de Angela Kelly, asistente personal y estilista de la reina Isabel II desde hace 18 años. Harry sintió que, para una de las pruebas de peinado en preparación para su boda, Kelly evitó ayudar a Meghan a conseguir la tiara que había elegido.

12. A fines de 2016, Meghan recibió una llamada de atención por parte de ayudantes del palacio cuando la vieron usando un collar de oro que contenía las iniciales “H” y “M”. Le dijeron que ese accesorio solo atraería más la atención de los fotógrafos. La duquesa se sintió frustrada de que le llamaran de la oficina de su novio para decirle qué tipo de joyería podía o no usar. En la misma conversación telefónica le sugirieron que no le sonriera a los fotógrafos para no alentarlos a seguirla.

13. Buena parte del drama en el que se enfoca el libro tiene que ver con lo herido que se sintió Harry cuando William le dijo que llevara más lento las cosas con Meghan. “Toma el tiempo que necesites para conocer a esta chica”. A Harry no le gustó cómo William dijo “esta chica”. Según los autores, en esas dos palabras Harry detectó el tono de despotismo, que Harry detestaba. “Durante sus 10 años de carrera en la milicia, fuera de la burbuja de su origen real, había aprendido a no hacer juicios impulsivos sobre la gente basados en su acento, educación, etnicidad, clase o profesión”, dice el libro.

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14. “Aun cuando no necesariamente era su responsabilidad, Kate (Middleton) hizo poco por construir puentes”. Los autores aclaran que aun cuando la prensa las enfrentó, ambas mujeres no estaban en guerra, aunque sí vivieron momentos “raros”. Y es que Kate sentía que ella y Meghan no tenían mucho en común, además del hecho de que las dos vivían en el Palacio de Kensington.

15. Una fuente le dijo a los escritores de Finding Freedom que Harry “sintió que hubo demasiadas ocasiones en las que la institución y su familia pudieron haberlo ayudado, defendido y respaldado, pero nunca lo hicieron”.