Viajes

Desde Zhengzhou, al corazón espiritual de China: JW Marriott Zhengzhou

Por: Deby Beard
• 2 minutos de lectura

El hotel JW Marriott Zhengzhou se eleva como un refugio sereno y elegante, un punto de partida natural para explorar los grandes tesoros culturales de la provincia de Henan en China.

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JW Marriott Zhengzhou
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Vista exterior del hotel JW Marriott Zhengzhou
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Zhengzhou es una ciudad que late con fuerza contemporánea, pero bajo su ritmo moderno guarda la llave de algunos de los capítulos más profundos de la historia china. En ese cruce entre pasado y presente, el JW Marriott Zhengzhou se eleva como un refugio sereno y elegante, un punto de partida natural para explorar los grandes tesoros culturales de la provincia de Henan.

El hotel, situado en el distrito de Zhengdong, ofrece una sensación de orden y calma que resulta especialmente valiosa tras largos trayectos o jornadas intensas. Sus interiores amplios, de líneas limpias y materiales nobles, crean un ambiente donde el descanso se vuelve casi inmediato. Las habitaciones miran a la ciudad desde lo alto, permitiendo observar cómo Zhengzhou se despliega entre avenidas, lagos urbanos y arquitectura moderna, mientras dentro todo invita a bajar el ritmo. La experiencia se completa con una propuesta gastronómica cuidada, espacios dedicados al bienestar y un servicio atento que entiende el lujo como algo discreto y constante.

vista habitaciones jw marriott zhengzhou
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Desde aquí, salir en busca de la China ancestral resulta sorprendentemente sencillo. A poca distancia se encuentran las Grutas de Longmen, cerca de Luoyang, uno de los conjuntos de arte budista más impresionantes del mundo. Caminar frente a los acantilados es enfrentarse a siglos de devoción esculpidos en piedra: miles de figuras de Buda, algunas diminutas, otras monumentales, observan en silencio el paso del tiempo. La escala y la precisión de las tallas transmiten una sensación de reverencia profunda, como si cada nicho guardara una oración detenida en el aire.

JW Marriott Zhengzhou vista de restaurante
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En otra dirección, al pie del monte Song, aparece el Templo Shaolin, un lugar donde la espiritualidad y el movimiento se encuentran. Este monasterio, origen del budismo Chan y del kung-fu Shaolin, conserva una energía particular. Los patios, las salas antiguas y el bosque de pagodas hablan de disciplina, meditación y legado. Ver a los monjes entrenar o recorrer el complejo permite comprender cómo la filosofía, el cuerpo y la mente han estado unidos aquí durante siglos.

Regresar al JW Marriott Zhengzhou tras estas excursiones tiene algo de ritual. La ciudad vuelve a envolver al viajero, pero el hotel ofrece una transición suave entre la intensidad del descubrimiento y el descanso. Una cena tranquila, una piscina silenciosa o simplemente la vista nocturna desde la habitación ayudan a asimilar lo vivido.

grutas de longmen zhengzhou china
Grutas de Longmen, China / Wikimedia Commons

Hospedarse en el JW Marriott Zhengzhou es acercarse a la esencia de Henan. Desde este punto, las rutas hacia Longmen y Shaolin se vuelven fluidas, y el viaje se construye como un equilibrio entre lujo contemporáneo y memoria milenaria. Aquí, Zhengzhou se convierte en el centro desde el cual entender una de las regiones más profundas y simbólicas de China.

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