Cristina, la polémica reina de Suecia que fue criada como hombre
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En algunos matrimonios el tener hijos se convierte en una lucha campal por saber el género del bebé, ya sea por el deseo de tener una niña o un niño o por preservar el poder familiar, una situación que ocurrió con Cristina, la polémica reina de Suecia que fue criada como hombre.

La cuna de Cristina y su rápido ascenso al trono de Suecia

Cristina nació en el año de 1626, su mamá, María Leonor de Brandeburgo, deseaba con ansías poder darle a su esposo, el rey Gustavo II Adolfo, un hijo para seguir sus pasos y seguir con la corona.

Sin embargo, sus esperanzas se vieron frustradas, pues con el nacimiento de Cristina su mundo se movió desde el primer momento, de acuerdo con historiadores de la época, la partera le comentó a María Leonor que había dado a luz a un niño sano y precioso.

Pero tiempo después, la hermana del rey, Catalina, le confesó que en realidad era una niña, Gustavo II al enterarse no tuvo reparos en hacerla su heredera y darle todos los derechos de la corona, así el Consejo del Reino acordó hacer una excepción y darle crédito a una mujer para ser sucesora en el trono después del fallecimiento de su padre.

Pese a que todos le presagiaron larga vida al rey, él falleció durante una batalla cuando Cristina tenía tan solo seis años de edad, situación por la que tuvo que ascender al trono. Coronada como “Rey de Suecia”, no como “Reina”.

La educación varonil y seguridad revolucionaria

Cristina fue criada como un hombre, usó pantalones, aprendió textos clásicos e idiomas, montó a caballo y practicó esgrima, un hecho sin precedentes para aquellos años, donde los príncipes y las princesas debían tener crianzas totalmente diferentes, a las damas se les enseñó a bordar y a ser buenas esposas, mientras que a los varones se les enseñaban todas las herramientas para manejar los negocios familiares, ser diplomáticos y más.

Cristina reina de Suecia
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Su educación y trato indistinto la hizo convertirse en una persona segura de sí misma, astuta y culta. Reconocida por tomar las decisiones más arriesgadas y peligrosas sin atisbo de duda.

Su historia de vida la lleva a ser también una de las mujeres más sabias y conocedoras de su época, amante de las artes y la cultura, fue una de las primeras en destinar gran capital al florecimiento de esos rubros en su país.

Ícono LGBT

Fue revolucionaria a su época, y actualmente es considerada como un ícono para la comunidad, se dice que mantuvo una relación amorosa con Ebba Spare, su dama de compañía, y fue una de las primeras mujeres en decir abiertamente al mundo que tenía nulo interés por casarse y tener hijos.

Incluso, el historiador Stefano Fogelberg Rota confesó a la BBC, que Cristina “era de mente abierta”, prefirió desde siempre ante todo la ropa de hombre que la de mujer y en su identidad se le notó siempre más como un hombre que como una mujer.

“Caminaba y cabalgaba como hombre. Comía y maldecía como el soldado más rudo del país. Su voz era profunda y áspera. Su temperamento era mordaz”, de acuerdo con la historia de arte, Therese Sjovoll, no solo su comportamiento era como el de un varón de la época, también era tratada como hombre y eso le agradaba.

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La abdicación al trono

Aunque fue una buena soberana con su pueblo, cuando cumplió 28 años abdicó al trono a favor de su primo, Carlos Gustavo, a fin de mudarse a Roma para dedicarse a su gran pasión, el arte y la cultura.

A su llegada a Roma, fue discípula y pupila del filósofo René Descartes e inauguró el primer teatro de ópera, el Teatro Tordinona.

Una de sus más polémicas relaciones íntimas fue la que sostuvo con el cardenal Decio Azzolino, quien era tres años menor que ella, incluso historiadores dicen que en su lecho de muerte, Cristina, lo nombró como su heredero universal.

Reina de Suecia
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Su increíble travesía y su tenacidad, así como el apoyo a las artes llevó a Cristina a ser una de las tres mujeres de la historia en ser enterrada en las grutas del Vaticano, debajo de la Basílica de San Pedro.

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