Detrás del músculo creador de las mujeres escritoras mexicanas se encuentran nombres que han pasado a la historia por su talento y legado; podemos pensar en Sor Juana Inés de la Cruz que desde su vida conventual creó uno de los poemas más importantes para la literatura hispánica, Primero sueño, Amparo Dávila que fue vital para el cuento fantástico, Nellie Campobello y su narración de la Revolución, Inés Arredondo una cuentista excepcional… y claro está Rosario Castellanos, la mujer que hoy nos ocupa.

Si bien, ellas no son las únicas que pavimentaron el camino para el resto de las escritoras mexicanas que han sobresalido en las últimas décadas, Rosario Castellanos ocupa un lugar sumamente importante en la literatura, cuya escritura permeó hasta el extranjero, y que planteó nuevas narrativas y temáticas que difícilmente se veían en su época.

rosario castellanos en su máquina de escribir platicando
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Rosario Castellanos conversa sentada tras un escritorio, retrato Cassasola

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Una mujer letrada

Nacida un 25 de mayo de 1925, Rosario Castellanos fue una mujer de grandes conocimientos, con una maestría en Filosofía de la UNAM, y estudios en la Universidad de Madrid en materia de estética y estilística. Pero a la par de su formación académica, sus experiencias de la infancia y adultez formaron su literatura.

Por ejemplo, Castellanos creció en Chiapas y tras su retorno de Madrid trabajó en Tuxtla Gutiérrez como directora del Instituto Chiapaneco de Ciencias y Artes de Chiapas, lo que para muchos es una influencia directa para la temática indigenista que impulsó con sus novelas; del mismo modo se codeó con un grupo generacional de poesía que actualmente son insignias del género en latinoamérica; o la muerte de sus dos primeros hijos con Ricardo Guerra.

Rosario Castellanos fue una escritora multifacética; poeta, narradora, ensayista, cuentista y hasta dramaturga –aunque sólo escribió una sola obra de teatro, El eterno femenino de 1975–. La poesía fue su primera incursión, escribiendo en la Ciudad de México, pero colaborando en publicaciones de su natal Chiapas, y dejándonos recopilaciones de su propia poesía que actualmente son referente como Poesía no eres tú.

rosario castellanos entre escritores de su época
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Carlos Mansivais, Salvador Novo, Rosario Castellanos con otros escritores y académicos, retrato de grupo

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La Rosario Castellanos feminista

Rosario Castellanos está vinculada con el feminismo, y es que desde sus años universitarios, dedicó sus letras y pensamientos a esta corriente, en la que se destaca su tesis de maestría Sobre cultura femenina de 1950, una reflexión sobre el papel de las mujeres en el ámbito artístico y la repercusión de sus obras… y de la existencia de una cultura femenina. En palabras de Jose Emilio Pacheco

Nadie en este país tuvo, en su momento, una conciencia tan clara de lo que significa la doble condición de ser mujer y ser mexicana, ni hizo de esta conciencia la materia prima de su obra, la línea central de su trabajo.

Y es que, ya fuera en sus ensayos, novelas, cuentos o poemas, se puede encontrar piezas del significado de ser mujer en una sociedad mexicana… sin mencionar que sus novelas y cuentos el uso de la primera persona y sus personajes femeninos reforzaban esta connotación feminista.

La Rosario Castellanos indigenista

Castellanos es identificada como una mujer que le dio voz a quienes no la tenían, como las mujeres, pero también a los indígenas. Se considera que en su obra literaria tiene una trilogía indigenista, compuesta por la novela Balún Canán, el libro de cuentos Ciudad real y la también novela Oficio de tinieblas.

La crítica encuentra que detrás de la temática indigenista de Castellanos se encuentra un tratamiento único a otros contemporáneos de su época que también reivindicaban a los indígenas y la multiculturalidad de un México posrevolucionario; y es que en su narrativa resalta la dignidad del indígena y su valor como ser humano y no sólo un recurso exótico e idílico.

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De la escritura y el oficio

Quizá detrás de la importancia que hoy tienen las obras de Rosario Castellanos está su rigor y la visión de la literatura como un oficio repleto de dedicación. Se dice que Castellanos era una mujer con gran disciplina para escribir, un acto visto casi como un trabajo que requería largas horas de dedicación y que podría explicar por qué no sólo destacó en vida como escritora, sino como una catedrática e investigadora.

Ella, como muchos otros escritores del medio siglo, también se desempeñó como diplomática. Rosario Castellanos fue embajadora de México en Israel, y en Tel Aviv no sólo continuó su carrera literaria, sino también como catedrática.

Sin embargo, el final de sus días llegó un 7 de agosto de 1974, aún viviendo en Tel Aviv, cuando un accidente con una lámpara le dio una descarga eléctrica que provocó su muerte. No obstante, como ocurre con escritores de su talla, fueron publicados textos de manera póstuma como Cartas a Ricardo, un epistolario con las cartas que le escribía a su hijo o Rito de iniciación.

fallecimiento rosario castellando en el periodico el nacional
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Tras su fallecimiento, los restos de Rosario Castellanos fueron traidos de vuelta a México y a la escritora se le incluyó en la Rotona de los Hombres Ilustres, en el Panteón Dolores.

Las obras de Rosario Castellanos

Castellanos fue una escritora muy prolífica, pero por sobre todo reconocida. En vida ganó el Premio Xavier Villaurrutia por Ciudad Real en 1960, el Premio Sor Juana Inés de la Cruz por Oficio de tinieblas en 1962, entre otros. Conoce las obras de Rosario Castellanos enseguida:

Novelas

Balún Canán (1957)

Oficio de tinieblas (1962)

Rito de iniciación (1996)

Cuentos

Ciudad Real (1960)

Los convidados de agosto (1964)

Álbum de familia (1971)

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Poesía

Trayectoria del polvo (1948)

Apuntes para una declaración de fe (1948)

De la vigilia estéril (1950)

El rescate del mundo (1952)

Presentación al templo: poemas (Madrid, 1951) (1952)

Poemas (1953-1955) (1957)

Al pie de la letra (1959)

Salomé y Judith: poemas dramáticos (1959)

Lívida luz (1960)

Materia memorable (1960)

Poesía no eres tú: obra poética, 1948-1971 (1972)

Ensayo

Sobre cultura femenina (1950)

La novela mexicana contemporánea y su valor testimonial (1960)

Mujer que sabe latín... (1973)

El mar y sus pescaditos (1975)

Declaración de fe. Reflexiones sobre la situación de la mujer en México (1997)

Teatro

Tablero de damas, pieza en un acto (1952)

El eterno femenino: Farsa (1975)

Epistolario

Cartas a Ricardo (1994)

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