Pamela y Jason Voorhees
New Line Cinema

La música es un punto clave para el cine, especialmente si hablamos de terror, pues puede hacer que una simple calle se convierta en un momento lleno de tensión y horror, cambiando las perspectivas y llenando de suspenso o tensión al público, pero en algunos casos en específico, la banda sonora puede traer mensajes que van más allá de darle otra vida a las tomas que en caso de ser mudas parecerían tan inofensivas como un hermoso cachorrito, tal es el caso del tema principal de Viernes 13, la saga de terror del género Slasher que cimentaría toda una fórmula para el cine de este tipo en la década de los 80, engendrando, a lado de sus predecesores, Michael Myers y Leatherface, una serie de sagas clásicas en esta década, con personajes tan icónicos como Chucky o Freddy Krueger, además de establecer los estereotipos y clichés del género que serían copiados al pie de la letra en las películas subsecuentes de las franquicias antes mencionadas, incluyendo, por supuesto, la protagonizada por Pamela y Jason Voorhees, quienes están completamente relacionados con el mensaje oculto detrás de la canción de Viernes 13.

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La primera película de la saga Viernes 13 sería dirigida por Sean S. Cunningham y literalmente partiría de la premisa de que su predecesora dirigida por John Carpenter, Halloween de 1978, sería todo un éxito, así que decidieron “copiar” la fórmula (o robársela, dependiendo de las perspectivas) y crear una nueva franquicia con la misma temática de un “día festivo”, dándole la vuelta con la idea del viernes 13, que en este caso sucedería en el campamento Crystal Lake, donde años atrás se ahogó el pequeño Jason, hijo de Pamela Voorhees, quien trabajaba como staff en el lugar, debido a la negligencia de una pareja de consejeros, quienes descuidaron al niño por tener relaciones sexuales. Años más tarde, el campamento re-abriría y los consejeros poco a poco, uno a uno comenzarían a ser asesinados a manos de Pamela, quién haría lo que fuera por vengar a su hijo.

Pamela Voorhees
Seas S. Cunningham
Pamela Voorhees en Viernes 13

Una de las partes primordiales de Friday the 13th es la banda sonora, que consta de un susurro con eco que acosa al espectador, haciéndonos sentir que hay un depredador acechándonos y que popularmente se cree que dice “ch, ch, ch – ah, ah, ah”.

La música estuvo a cargo de Harry Manfredini, quién no lograba encontrar un tema icónico como el de Psycho o la antes mencionada Halloween y repasando el corte previo al lanzamiento, Manfredini se daría cuenta de una de las escenas finales Pamela Voorhees comienza a hablar como si fuera la voz de Jason en su cabeza diciendo el diálogo “Kill her, Mommy! Kill her! Don’t let her get away, Mommy! Don’t let her live!”, que se traduce en “¡Mátala, mami! ¡Mátala! ¡No la dejes escapar, mami! ¡No la dejes vivir!”.

Sería así como Manfredini se inspiraría en estos susurros que realmente dicen “Ki, ki, ki – ma, ma, ma”, viniendo de la frase antes citada con solo dos palabras; “kill” (mata) y “mommy” (mamá), que es la voz de Jason en la cabeza de la señora Voorhees, diciéndole que mate.

Sean S. Cunningham y Harry Manfredini replicarían la fórmula de Jaws (Tiburón), dirigida por Steven Spielberg, tan solo escuchando estos susurros cuando Pamela estuviera acechándo a sus víctimas, pues literalmente estamos escuchando a Jason susurrarle al oído (y al nuestro).

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