Redescubrir el barrio a través de una copa de vino es, quizá, la forma más honesta de hacer periodismo de estilo de vida. La San Miguel Chapultepec, con su auge silencioso, sus galerías a puerta cerrada y su arquitectura patrimonial, fue el escenario de la primera edición de Exploradores Rías Baixas.
De pronto, trabajando en este medio, las catas de vino, las degustaciones y el ir a probar restaurantes una y otra vez puede resultar cansado y muy poco atractivo. No siempre aprendes cosas nuevas, ni los anfitriones o las marcas se esmeran en que vivas una experiencia distinta.
Sin embargo, este plan de Exploradores tuvo el efecto contrario. Más allá de que vivo a unos pasos de todo el recorrido y me fascina la colonia, el estar en movimiento e integrar lugares distintos, arte, amigos y, como toque extra, un ilusionista como Max Baiocchi, quien adaptaba su magia a cada espacio, lo convirtió en una tarde completa en todos los sentidos. Esta fue una de las primeras experiencias que Andrés Amor y su maravilloso equipo están haciendo para que podamos percibir los vinos de Rías Baixas y nuestra ciudad de una manera distinta.
¿Qué hace especial a un Rías Baixas?
Para entender estos vinos, hay que entender su origen. Una Ría no es solo un paisaje; es una falla geomorfológica donde el mar entra y los ríos salen, creando una influencia oceánica que define cada gota de vino.
1. El Clima: El reto de la lluvia
Rías Baixas es una de las zonas con mayor pluviometría del mundo vitivinícola (entre 1,600 y 1,800 mm de lluvia al año). Este clima atlántico, cambiante y cargado de brisa, obliga a los viticultores a ser maestros del control de humedad.
2. El Suelo: La firma del "Xabre"
El secreto de su carácter mineral está bajo tierra. Los viñedos crecen sobre "Xabre", un granito descompuesto rico en cuarzo y feldespato. Son suelos muy ácidos y permeables que permiten que la uva desarrolle esa acidez que tanto nos gusta.
3. Minifundios y Emparrados: Tradición viva
Aquí impera el minifundio: pequeñas parcelas familiares heredadas por generaciones. Además, el sistema de emparrado eleva las vides para alejarlas de la humedad del suelo y permitir que las 2,200 horas de sol anuales maduren perfectamente el racimo.
Si bien la uva Albariño es la reina absoluta (representando el 96.83% de la producción), el sello Rías Baixas es un ecosistema de cepas autóctonas. Como bien dice el Master of Wine, Pedro Ballesteros: "No son albariños, son Rías Baixas".
- Caiño Blanco: Aporta frescura y una acidez punzante.
- Loureiro: Responsable de los aromas florales y herbales.
- Treixadura: Da estructura y notas que recuerdan al lychee.
Tintos Autóctonos: Sousón, Mencía y Espadeiro son algunas de las joyas tintas que demuestran que Galicia también sabe a rojo.
Gemini
La Ruta de Exploradores: 5 paradas imperdibles
Stop 1: Chabela (Juan Cano 59)
Iniciamos con Mar de Frades y Pazo de Seoane. El carácter salino del Albariño fue la pareja ideal para un salmon gravlax y un bocata de calamar.
@chabela_bocaderia
Stop 2: Le Laboratoire (General León 56)
Recorrimos la exposición “Y dónde estás (es donde no estás)” de Luis Felipe Ortega, confirmando que el arte es el mejor preámbulo para el siguiente sorbo.
@galerialelaboratoire
Stop 3: Casa General (Rafael Rebollar esq. Antonio León)
Maridaje de contrastes: Sensum Laxas (un espumoso 100% Albariño que rompe esquemas) y el complejo Santiago Ruiz junto a ostiones frescos, rodeados de la exposición Intimate Space de Evgenia Berestneva.
@casageneralmx
Stop 4: Paussa
Aquí la versatilidad de etiquetas como Granbazán y Attis Lías Finas se puso a prueba con una tostada de atún y tacos de camarón en ese jardín casi clandestino. La textura de las "lías finas" lo hace un compañero robusto para la cocina mexicana.
@paussssa/
Stop 5: Brutal Vinata de Barrio
El gran cierre. Demostramos que un Rías Baixas también aguanta platos intensos como un bikini de res o pasta. Las etiquetas de Terras Gauda y Pazo Barrantes cerraron la tarde con elegancia.
@brutalvinatadebarrio
Ficha de Referencia: Rías Baixas para llevar
- Ubicación: Galicia, España.
- Producción: 99.3% es vino blanco.
- Uva principal: Albariño (grano pequeño, piel gruesa y aromática).
- Maridaje ideal: Mariscos, cocina mexicana contemporánea y platos con estructura grasa.
¿Listo para ser un explorador? La próxima vez que camines por la "San Miguel", busca estas etiquetas en los lugares que te recomendamos y descubre por qué estos vinos son el referente de frescura en el mundo.
