Cultura

El duelo por la muerte de un hijo en ‘Hamnet’: de la novela a la gran pantalla

Por: The Conversation
• 5 minutos de lectura

El estreno de ‘Hamnet’, la adaptación de la novela de Maggie O'Farrell, sirve para revisar cómo se trata en ambas obras el duelo por la muerte de un niño.

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El duelo por la muerte de un hijo en ‘Hamnet’: de la novela a la gran pantalla
IG Hamnet Movie

Auba Llompart Pons, Universitat de Vic – Universitat Central de Catalunya y Gisela Rovira Gay, Universitat de Vic – Universitat Central de Catalunya

Hamnet es la octava novela de Maggie O'Farrell y, posiblemente, la obra de su vida.

Ambientada en la época isabelina, recrea la breve vida y muerte de Hamnet, hijo de William Shakespeare, de quien solo sabemos que falleció a los once años. La trama se aleja de la figura del dramaturgo para centrarse en su esposa, Agnes (Anne Hathaway en la vida real), y en su proceso para asimilar la pérdida del niño. Por otro lado, O'Farrell conecta desde la ficción el fallecimiento del menor con la creación de la obra maestra de su padre, Hamlet.

Tal como señala la autora en el epígrafe de la novela, en los registros de Stratford-upon-Avon (ciudad natal de Shakespeare) de finales del siglo XVI y principios del XVII, ‘Hamnet’ y ‘Hamlet’ aparecen como dos formas intercambiables de escribir un mismo nombre. Así pues, ¿podría Hamlet en realidad ser un tributo al hijo fallecido del autor?

A partir de esta incógnita, O'Farrell teje un relato en el que arroja luz sobre estas tres figuras: Shakespeare, en sus desconocidas facetas de padre y esposo; Hamnet, el hijo que podría haber inspirado una de las grandes obras de la literatura inglesa y, sobre todo, Agnes, la madre que llora su muerte.

enero 30, 2026 06:08 a. m. • 2 minutos de lectura

Premios, recepción y adaptación

Entre 2020 y 2021, Hamnet se consolidó como un fenómeno literario al recibir el Premio de Ficción Femenina y el Dalkey Literary Award, entre otros reconocimientos.

Su impacto hizo que en 2023 se estrenase su adaptación teatral en el emblemático Swan Theatre de Stratford, antes de llegar a Londres en 2024. Esta trayectoria ha culminado con su reciente versión cinematográfica, sobre un guion escrito por la propia O'Farrell junto a la oscarizada directora Chloé Zhao.

La película se ha convertido en una de las grandes protagonistas de la temporada, destacando en las nominaciones de los Premios de la Crítica Cinematográfica, los Globos de Oro y los Óscar. Hasta el momento, Hamnet ha sido galardonada con el Globo de Oro a la Mejor Película Dramática y a la Mejor Actriz en una película dramática.

El duelo de una madre

En Hamnet, O'Farrell rompe con el tabú de la muerte infantil y afronta la incomodidad cultural que la rodea. Mientras que la novela invita a caminar junto a Agnes, compartiendo sus pensamientos y sentimientos, la película busca que la audiencia sienta su dolor casi en primera persona.

La pérdida de un hijo es representada no solo como una tragedia que afecta a toda la familia, sino también como un proceso que redefine la psique materna. Agnes, en ambas versiones, se presenta como un espíritu libre que concilia su labor como curandera con las exigencias domésticas de su rol de esposa. Sin embargo, el fallecimiento de Hamnet por la peste fractura esa identidad y la sumerge en un duelo profundo y una tormenta de culpa alimentada por una sociedad que espera que las madres lo controlen todo.

La obra de O'Farrell recuerda que el sufrimiento materno se suele invisibilizar tras la idealización social que exige a las madres intuir y prevenir cualquier daño. También retrata con maestría cómo Agnes transita por las fases del duelo, tal como las definieron Elisabeth Kubler Ross y David Kessler –negación, ira, negociación, depresión y aceptación–, transformando una tragedia privada en una experiencia universal.

Una cuestión de género

En la novela se distinguen claramente estas distintas fases, y O'Farrell retrata vívidamente cómo Agnes vive en una desconexión de la realidad, un limbo donde el tiempo se suspende y ella se consume. Sin embargo, la película no profundiza tanto en ese proceso ni en el dolor como fuerza alienante que fragmenta la identidad.

El libro destaca su soledad y su aislamiento: la vemos descuidar su apariencia, evitar el contacto social, refugiarse en una quietud cargada de tristeza y alejarse de su vida cotidiana, como si ya no perteneciera a su hogar ni habitara plenamente el mundo real.

En cambio, la adaptación cinematográfica hace especial hincapié en cómo la depresión de Agnes se agrava por la ausencia de su esposo. Este, incapaz de soportar el peso de Stratford, huye a Londres y se refugia en su trabajo como actor y dramaturgo.

Es aquí donde O'Farrell, en ambas obras, muestra que en el duelo por la pérdida de un hijo también puede haber brecha de género. La madre soporta el grueso de la culpa y la carga emocional. El padre, mientras tanto, permanece ausente física y emocionalmente; tan ausente como su nombre, que no se desvela en toda la novela. O'Farrell justificó la decisión de no citar nunca a William Shakespeare aludiendo a su voluntad de centrarse en la figura de Agnes y de que sus lectores vieran a Shakespeare no como el famoso escritor que todos conocemos sino como un padre y un esposo.

Todo un acierto que la adaptación audiovisual mantiene en gran medida: el nombre del dramaturgo permanece en la sombra hasta los últimos quince minutos. Esto permite que, durante casi toda la película, los espectadores lo perciban como un progenitor ausente y a Agnes como el verdadero corazón de la historia.

Sin embargo, ambas versiones finalmente conectan el vacío que deja la muerte de Hamnet con el nacimiento de Hamlet, el puente que permite al autor alcanzar la aceptación de la muerte de su hijo y mostrar su manera de procesar el duelo a través del arte.

Así pues, el teatro es también el lugar en el que Agnes, al ver la representación de la obra de su esposo, llega a la fase de aceptación, comprende que su marido atravesó el mismo dolor que ella y, finalmente, se “reencuentra” con su hijo.

Auba Llompart Pons, Profesora doctora de Lengua y Cultura Inglesas, Universitat de Vic – Universitat Central de Catalunya y Gisela Rovira Gay, Doctoranda de Traducción, Género y Estudios Culturales en Universitat de Vic - Universitat Central de Catalunya, Universitat de Vic – Universitat Central de Catalunya.

Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.

enero 31, 2026 07:01 a. m. • 4 minutos de lectura

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