Cultura

El encuentro con el arte

Por: Daphne Ibarguengoytia
• 2 minutos de lectura

A veces es una sonrisa leve, un gesto de duda, una respiración que cambia. En ese instante –tan silencioso, tan fugaz– empieza la relación con el arte.

Compartir:

encuentro con el arte
Alberto Soto / Cortesía BADA

Todos los años, cuando llega la Semana del Arte en la Ciudad de México, me detengo un instante a observar algo que sucede una y otra vez: una persona se acerca a una obra, la mira un segundo más de lo habitual y ocurre un pequeño movimiento interno, casi imperceptible. A veces es una sonrisa leve, un gesto de duda, una respiración que cambia. En ese instante –tan silencioso, tan fugaz– empieza la relación con el arte.

Y, sin embargo, muchas personas lo dejan ahí. No porque la obra no les guste, sino porque la sociedad nos enseñó que el gusto no basta, que para que una obra “valga la pena” debe estar respaldada por discursos, academias, listas o inversiones. Como si disfrutar del arte necesitara permisos. Como si la emoción inmediata no fuera válida.

Pero el arte, en su origen más puro, no nació para intimidar. Nació para conectar.

Hay obras que nos eligen antes de que nosotros las elijamos. Hay piezas que despiertan algo sin que sepamos explicarlo –una memoria, un deseo, un eco. Y en esa reacción honesta, en esa emoción que aparece sin aviso, comienza la parte más verdadera de la experiencia estética.

Como directora de BADA, tengo el privilegio de ver ese momento repetirse cientos de veces. Y también de ver algo que en otros espacios del mundo del arte no siempre sucede: el encuentro directo entre el artista y el público. La conversación. La historia detrás de la obra. La mano que la creó. La mirada que la soñó.

Cuando un espectador puede preguntarle al artista qué sintió, qué buscaba, de dónde salió esa imagen, algo cambia en la experiencia. La obra deja de estar aislada en un pedestal y se vuelve un puente. Una posibilidad íntima. Un diálogo.

Y ahí ocurre algo que me parece profundamente importante: el arte recupera su dimensión humana.

Porque claro que existe el arte que es inversión, el que circula en ferias internacionales, el que se estudia y se colecciona. Pero también existe –y es igualmente valioso– el arte que eliges porque te habla, porque te acompaña, porque te mueve.

No porque te dijeron que es bueno. Sino porque a ti te dice algo.

bada encontrarse con el arte
Cortesía de BADA

La Semana del Arte en la Ciudad de México es justamente una invitación a eso: a explorar. A recorrer las ferias, las galerías, los museos, los estudios abiertos, las exposiciones independientes, los proyectos emergentes. A dejar que el ojo se sorprenda y que el gusto –ese que tantas veces descalificamos– vuelva a tener autoridad.

Te invito a recorrer BADA, sí, pero también a caminar por Material, Zona MACO, Salón ACME, las galerías de Roma–Condesa, los espacios de Juárez, los proyectos jóvenes. La ciudad entera se convierte en un mapa cultural vibrante, irrepetible, lleno de posibilidades.

Si este tema te resonó, regalaré 20 pases para BADA. Escríbeme un mensaje en Instagram a @Daphne_Ibargüengoytia entre el 30 de enero y el 4 de febrero, contándome brevemente tu experiencia frente al arte: qué te pasa cuando una obra te elige o porque eliges una obra.

Elegiré los 10 relatos más significativos y recibirán un pase doble gratuito.

Me encantará leerte.

Porque, al final, el arte se trata de eso: De miradas que se cruzan. De voces que se escuchan. De obras que nos eligen. Y sobre todo de la obra que eliges tú. Esa que no necesita validaciones ni discursos porque será tu compañera diaria, la que te hablará en silencio cada mañana, la que habitará tu casa y tu historia. La que te recordará, sin pedir permiso, que la belleza también puede ser un acto cotidiano.

enero 16, 2026 05:30 a. m. • 6 minutos de lectura

Lee más de Esquinas del tiempo de Daphne Ibargüengoytia dando clic aquí.

Suscríbete aquí a nuestro Newsletter para que estés al día con nuestros contenidos.

Etiquetas

Suscríbete a nuestro Newsletter y mantente al día.

Utilice un correo válido
X