murales de rufino tamayo

El nombre de Rufino Tamayo actualmente es recordado junto al de los otros grandes del muralismo: Diego Rivera, David Alfaro Siqueiros y José Clemente Orozco, sin embargo, no siempre fue incluido e incluso pocas veces nombrado debido a las diferencias estilísticas, a pesar de que los cuatro fueron un parteaguas para el arte mexicano.

Nacido un 25 de agosto en Oaxaca (aunque el artista siempre lo celebró el 26 por lo que se cambió la efeméride a tal fecha), Rufino fue un pintor muy prolífico, que también experimentó con el grabado y hasta probó con el arte vitral. Sus temas y estilo son propios de la mexicanidad, que retoman las raíces prehispánicas, pero que lo diferenciaron de sus contemporáneos.

rufino tamayo
Wikimedia Commons
Rufino Tamayo

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Del mismo modo, Rufino trabajó fuera de México, impartió clases tanto en la Academia de San Carlos, como en la Dalton School of Art de Nueva York, y por tanto, sus pinturas y murales fueron comisionados en Estados Unidos, sin mencionar que varias de sus obras actualmente se encuentran en manos de colecciones privadas.

No obstante, la mayoría de sus murales se encuentran en exhibición, como Dualidad en el Museo Nacional de Antropología, o los dos murales en Bellas Artes, e incluso uno en las Naciones Unidas en Nueva York.

Conoce más murales de Rufino Tamayo y dónde visitarlos:

El canto y la música, 1933

Se trata de los primeros murales de Rufino Tamayo y lo realizó para la Escuela Nacional de Música, ubicada en Moneda 16 en la Colonia Centro, sin embargo, de acuerdo con los datos del Museo Tamayo, este mural se encuentra en la Coordinación Nacional de Arqueología.

Revolución, 1938

Existe un debate sobre si éste mural es el primero de Tamayo, ya que se dice que lo realizó en 1930 y en 1938 fue restaurado, pero sea o no el primero, este mural, que lo encontrarás en el Museo Nacional de las Culturas tiene por tema principal la rebelión de las clases obrera y campesina contra la burguesía.

la revolucion rufino tamayo
INAH
Revolución

La naturaleza y el artista, 1943

Este es otro de los murales de Tamayo que se encuentran fuera de México. Esta pieza colorida la puede encontrar en el Bron Fine Arts Center, en Northampton, Massachusetts

Nacimiento de nuestra nacionalidad, 1952

Se trata del primero de los dos murales de Tamayo en el Palacio de Bellas Artes que encontrarás en el primer piso y que pueden ser apreciados desde el vestíbulo. Aunque el tema del inicio de la identidad nacional es recurrente entre los muralistas, en este caso, el de Tamayo es mucho más conceptual y con una gran carga simbólica, como el eclipse a la derecha que siempre fue un mal presagio, así como la serpiente (Quetzalcóatl) o el conquistador sobre su caballo en la parte superior del cuadro.

Nacimiento de nuestra nacionalidad.

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Homenaje a la raza india, 1952

Ubicado en el interior del Museo de Arte Moderno, este mural tiene como protagonista a un indigena y según el propio MAM y el Dr. Andrés Lira, es un cuestionamiento a la percepción de lo indígena sólo como un rasgo del pasado.

El hombre, 1953

Esta pieza de 5 metros la verás en el Dallas Museum of Art, también fue una comisión por parte de Stanley Marcus, presidente de la Asociación de Arte de Dallas para la Feria de Texas en 1953. Para esto, Tamayo eligió como tema el hombre (o humano).

el hombre tamayo mural
Dallas Museum of Art
Rufino Tamayo, El hombre

México de hoy, 1953

Este icónico mural realizado sobre tela se encuentra ni más ni menos que en el interior del Palacio de Bellas Artes, justo al frente del Nacimiento de nuestra nacionalidad, del lado izquierdo viendo de frente el vestíbulo y las escalinatas del Palacio. Así como el anterior da cuenta del nacimiento de la nacionalidad mexicana, en este mural se muestran elementos de la entonces actualidad y del desarrollo de una nación mediante la tecnología y la ciencia.

Naturaleza muerta, 1954

Este mural originalmente fue un encargo para el Sanborns Lafragua, una sucursal sobre Av. Reforma que hoy ya no existe, pero cuya obra fue rescatada, y ahora está en exhibición en el Museo Soumaya. Se trata pues de un bodegón con sandías que tiene la peculiaridad de que al ser trabajado por los equipos de conservación y restauración encontraron que tenía una capa de grasa, misma provocada por las meseras del restaurante que limpiaban el cuadro en caso de que se hubiera salpicado. Aunque podría parecer un acto que afectara la integridad del mural, se dice que esta capa de grasa protegió los colores del cuadro.

naturaleza muerta soumaya
Por MX - Own work, CC BY-SA 3.0, Wikimedia Commons
Naturaleza Muerta en el Soumaya.

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El día y la noche, 1954

También en el Museo Soumaya, El día y la noche, también fue realizado para el Sanborns Lafragua y figuraba en el área de perfumería y farmacia de la tienda. Este mural recupera imágenes y conceptos que perduran en la obra de Tamayo, entre ellas la del cosmos, la dualidad del tiempo, sin mencionar las raíces prehispánicas.

América, 1955-1956

Se trató de un mural comisionado por el banco Bank of the Southwest, en Houston, Texas en 1955. Tamayo lo realizó en siete días y si bien permaneció en suelo americano por casi 50 años, en 2008 fue subastado en 6.8 millones de dólares, forma parte de una colección privada, pero ha estado en préstamo en el Museo de Arte de Dallas.

Detalle de América.

Dualidad, 1964

Este mural es uno de los tantos elementos sobresalientes en el interior del Museo de Antropología, fue creado especialmente para la inauguración de este recinto. El museo muestra las figuras de Quetzalcóatl (la serpiente emplumada) y Tezcatlipoca (el jaguar), una lucha de dos deidades definitorias para las culturas prehispánicas de México.

dualidad tamayo
Por Nicolás Boullosa from Fontainebleau, France - “dualidad” (1964), by rufino tamayo (1899-1991), CC BY 2.0, Wikimedia Commons
Dualidad

El mexicano y su mundo, 1967

Este mural originalmente se encontraba en la sede de Tlatelolco de la Secretaría de Relaciones Exteriores, sin embargo, ha sido movido hacia la de Av. Juárez, en el centro de la Ciudad de México.

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Fraternidad o el fuego creador, 1968

Este mural fue un obsequio del propio Tamayo para las Naciones Unidas en 1971, aunque en origen fue pintado para el pabellón mexicano en la Feria Internacional de San Antonio, Texas. Las figuras con los brazos entrelazados representan el amor, también cuenta con simbología propia de la tecnología entendida como el futuro, y también del pasado (con una figura piramidal.

Energía, 1969

Este mural se encuentra en el interior del Club de Industriales de México, en Polanco,y se caracteriza por sus trazos que evocan las llamas del fuego, sin mencionar que ocupa una gran pared del Club y sin duda alguna apantalla a cualquier visitante o miembro del lugar.

Hombre frente al infinito, 1971

Este mural lo encontrarás en el interior del Camino Real de Ciudad de México, según los datos de la página oficial de Rufino Tamayo, aunque también ha estado en exhibición en el Museo Real de Bellas Artes, en Bruselas. El mural muestra a la figura de un hombre de espaldas mirando hacia este paisaje dividido, el de una bóveda celeste de noche (en el que se ven las constelaciones) y de día.

El universo, 1982

Se trata de un vitral de gran escala en el Planetario Alfa, en Monterrey, Nuevo León y es el único en toda la producción artística del pintor. Fue creado para el aniversario del planetario y la inauguración ocurrió en 1988.

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