Foto: Especial

Por: Fabiola Caballero

  Un día como hoy, pero de 1896, nació uno de los más grandes representantes del muralismo mexicano, David Alfaro Siqueiros. 

Después de 42 años, Siqueiros sigue siendo uno de los personajes ilustres en la historia de México, por ello hemos decidido hacer un pequeño homenaje con estos cinco datos para saber aún más de este emblemático personaje. 

José, era su verdadero nombre

Su verdadero nombre es José de Jesús Alfaro Siqueiros. El nombre de ‘David’ lo uso por sugerencia de su primera esposa. 

Fue un militante del Partido Comunista Mexicano

No solo se desempeñó como pintor, sino que también formó parte del Partido Comunista Mexicano, acto que le costó el encarcelamiento en Lecumberri, y tiempo después fue exiliado a Estado Unidos. 

Atentado contra Trotsky

Siqueiros armado con veinte hombres, intentó asesinar a León Trotsky,  un 24 de mayo de 1940, con ayuda del guardaespaldas del político ruso. 

Con cientos de disparos Trotsky logró salvarse de la muerte.

Sus obras

Siqueiros se apoyó de nuevas técnicas y materiales para realizar sus majestuosas obras, como la piroxilina, la celulosa y el cemento. En los años 30 experimentó con la fotografía, lo que le permitió una perspectiva más moderna. 

Su legado 

Diego Alfaro Siqueiros es considerado uno de los tres grandes exponentes del muralismo mexicano, junto con Diego Rivera y José Clemente Orozco.

Sus obras se exhiben en lugares emblemáticos de la Ciudad de México como el Museo del Palacio de Bellas Artes, rectoría de Ciudad Universitaria (UNAM), el vestíbulo del Hospital de La Raza, la Sala de Arte Público Siqueiros y en el Polyforum Cultural Siqueiros. 

Foto Especial

Además, varios de sus murales se encuentran otros lugares del mundo como Estados Unidos, Argentina, Cuba y España.

Sus restos permanecen en la Rotonda de las personas ilustres en el Panteón Civil de Dolores.

Antes de finalizar, también debes saber que fue encarcelado alrededor de 7 veces en toda su vida y fue fundador de periódicos doctrinarios como ‘El martillo’ y ‘El machete’.