Entrar a Casa Adriana Soto en Polanco es acceder a uno de los espacios más exclusivos del diseño a la medida en México. Aquí las colecciones no siguen el calendario tradicional de la moda, sino que nacen de procesos creativos muy personales. Su más reciente propuesta para hombre —que incluye calzado, chamarras pintadas a mano y marroquinería— toma como inspiración a Claude Monet, pero alejándose de cualquier cliché romántico.
Una creación con carácter
El origen de esta colección nació de un viaje a Francia en 2024. Al recorrer la casa del artista en Giverny y ver sus enormes murales en L'Orangerie en París, la diseñadora encontró una conexión inesperada.
Entendí su emoción, cómo estaba conectada con su espiritualidad. Él no es un cuadro color pastel, yo creo que tiene un carácter súper fuerte, pero tenía esta suavidad, esta sensibilidad que no le daba pena mostrar.
Ese contraste marca el tono de toda la colección. En lugar de apostar por flores literales o tonos pastel, la propuesta traduce la esencia del pintor en piezas con mucha personalidad. Dominan los tonos oscuros, los verdes profundos y la integración de un elegante color burgundy, demostrando que el diseño puede tener un carácter fuerte y, al mismo tiempo, ser profundamente sensible.
Materiales impecables y el nacimiento del "Back Folio"
Para materializar esta idea, la diseñadora mezcló tres de sus texturas clave: cocodrilo, venado y ternera. El objetivo era capturar el espíritu de esos artistas de la época del impresionismo, que tenían un estilo de vida bohemio pero siempre vestían de forma impecable.
En la serie destacan unas botas con agujetas que recuerdan al calzado de trabajo dentro de un estudio, así como una chamarra tipo bomber de piel intervenida a mano. Pero una de las piezas que más roba miradas es una creación inspirada directamente en el estuche donde Monet guardaba sus pinceles. Adriana la define con un término propio:
Yo a esta le llamo ‘back folio’, o sea, no es una bolsa, no es un portafolio... es un ‘back folio’. Le echas todo lo que quieras y está muy relajada. Es un ‘todo para llevar’ pero elegante.
Con una estructura de piel texturizada y un asa muy sutil, esta pieza resume a la perfección el equilibrio entre lo práctico y el gran diseño.
Menos cabeza, más corazón
En Casa Adriana Soto no existe el stock. Cada par de zapatos es una pieza única que se trabaja sobre pedido y se personaliza desde la suela hasta el forro. Sin embargo, 'Monet' trae un cambio interesante en la estructura visual de la marca.
Acostumbrada a ser muy perfeccionista y a crear siluetas sumamente estructuradas, Adriana decidió suavizar las líneas para esta entrega. Los talones pierden rigidez y el movimiento del calzado se vuelve más orgánico.
"Es dejar que el arte te relaje, que te deje fluir... como que no tanta cabeza, más corazón", explica sobre su proceso.
En la vida tenemos que ser un poco más fluidos y no tan rígidos.
Con modelos que llevan los nombres del círculo cercano del pintor (Claude, Oscar, Jean, Eugene), la colección logra captar la esencia de ser cien por ciento auténtico, algo que, en palabras de la diseñadora, requiere de muchísimo carácter.
