La modelo nativa americana activista
DIMITRIOS KAMBOURIS/Getty Images via AFP
NUEVA YORK, NUEVA YORK - 2 DE MAYO: Quannah Chasinghorse asiste a la Gala Met 2022 que celebra “In America: An Anthology of Fashion” en el Museo Metropolitano de Arte el 2 de mayo de 2022 en la ciudad de Nueva York. Dimitrios Kambouris/Getty Images para The Met Museum/Vogue/AFP (Foto de Dimitrios Kambouris/GETTY IMAGES NORTH AMERICA/Getty Images vía AFP)

Romper los estándares de belleza siempre ha sido una tarea difícil, pues las personas crecen con ciertos ideales de estética impuestos por los medios de comunicación que llegan a ser, más allá de irreales, encasillados a ciertos rasgos que durante generaciones permearon el inconsciente colectivo de los espectadores, sin embargo, poco a poco la industria de la moda ha cambiado, dando mayor apertura a la belleza más natural y realista, presentándonos mayor variedad étnica a sus pasarelas, especialmente hablando de titanes del runway que han decidido apostar por una mayor inclusión, llegando así Quannah Chasinghorse, una modelo nativa americana, orgullosa de sus raíces, ha roto el canon establecido en las pasarelas alrededor del mundo, además de darse a notar por su labor como activista, luchando por el bienestar de los territorios de su tribu, los hän gwich’in, procurando el legado de sus ancestros.

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Quannah nace en Tuba City o Tó Naneesdizí en navajo, localizada en el estado de Arizona mientras su madre cursaba la universidad y más tarde viviría un tiempo en Mongolia por dos años, pues sus abuelos residían ahí, donde despertaría el interés de Quannah por el modelaje, pues a pesar de las barreras de idioma, los desfiles de moda no requerían mucha comprensión de lenguaje. A sus 5 años, la ahora modelo daría un viaje por Europa, aprovechando para tomarse fotos fuera de tiendas como Louis Vuitton o Dior y al finalizar, volvería a Arizona para que su madre concluyera sus estudios para volver a Alaska a lado de los hän gwich’in cazando, recolectando vallas y pescando, mientras vivían en una cabaña.

Las raíces de Quannah, ademas de hän gwich’in de lado de su madre, también son oglala lakota, de Dakota del Sur, por parte de su papá.

Los tatuajes de su rostro son llamados yidįįłtoo, son una tradición de más de 10,000 años de los hän gwich’in y están hechos por su propia madre, pues deben ser realizados forzosamente por otra mujer, siendo el primero la línea trazada en el centro de su barbilla y simboliza la transición de niña a adulta, además de una línea en la esquina de cada ojo y otros dos en la barbilla, simbolizando la superación de traumas personales, siendo parte de su filosofía de vida no disimular ni mucho menos cambiar su identidad.

No me voy a cortar el cabello ni voy a cambiar su color, tampoco voy a tapar mis tatuajes porque son parte de mi identidad como una persona indígena. Cuando empecé a trabajar, me preocupaba que estas cláusulas me quitaran oportunidades de trabajo, pero la realidad es que ha sido justamente lo contrario.

Desde hace dos años Quannah ha peleado por la conservación de la tierra, además de los derechos de su tribu, integrando a su ascendente carrera como modelo el orgullo de pertenecer a los hän gwich’in, llevando como estandarte las tradiciones de sus ancestros, mientras colabora con grandes marcas como Gucci, Calvin Klein y Chanel. Además de presentarse en la MET Gala 2022 con un outfit que hace tributo a las comunidades nativo americanas.

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