Tembló. Otra vez.
En México eso no es noticia extraordinaria, pero sí debe ser un recordatorio incómodo. No del miedo, sino de la preparación. Porque el verdadero problema no es el sismo, sino lo que pasa después: desinformación, saturación de redes, baterías muriendo y decisiones tomadas con la cabeza caliente, en un momento en que lo que requerimos es calma, cabeza fría e información certera.La Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil (SGIRPC) insiste –con toda la razón– en tener lista nuestra Mochila de Vida. No como fetiche de supervivencia extrema, sino como una herramienta de claridad. La mochila de vida no existe para “sobrevivir al apocalipsis”, sino para ganar tiempo, orden mental y margen de acción cuando enfrentamos una crisis.
Y sí: en 2026, esa mochila debe considerar tecnología. Pero no cualquier tecnología. Tecnología con criterio, con redundancia y con sentido humano. Porque en una emergencia real, el verdadero superpoder no será estar conectado… sino estar preparado para cuando NO lo estés.
Lo básico no es negociable
De acuerdo con la Mochila de Vida que sugiere la Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil, hay un mínimo indispensable que todas las personas deberíamos tener listo y accesible en casa:
- Agua y comida enlatada para las primeras 72 horas.
- Kit básico de primeros auxilios y medicamentos personales.
- Silbato y encendedor.
- Respaldo digital de documentos importantes en una USB.
- Radio de pilas.
- Papel higiénico, cobija, muda de ropa e impermeable.
- Copia del juego de llaves de casa y auto.
- Dinero en efectivo.
- Batería externa y pila recargable para el celular.
- Pluma y libreta con teléfonos de emergencia escritos a mano.
- Cepillo y pasta de dientes.
- Cubrebocas y gel antibacterial.
Esto no es paranoia ni exageración. Es educación básica de riesgo en una ciudad sísmica. El problema es que muchas veces ahí nos quedamos… pero podemos ir un paso más adelante sin complicarnos la vida.
La verdadera Mochila de Vida Geek (sin convertirla en un ladrillo)
La versión que te propongo de mochila de vida geek no es la que tiene más gadgets, sino la que funciona cuando los gadgets dejan de funcionar. Son adiciones realistas, ligeras y verdaderamente útiles:
- Energía inteligente: Un power bank con carga solar o manivela. No para scrollear redes, sino para priorizar comunicación esencial. Autonomía > potencia.
- ¡Cable!, ¿¡Quién tiene un cable!?: Cables multiuso (USB-C, Lightning, micro-USB). Menos peso, más compatibilidad, menos frustración.
- Iluminación práctica: Linterna frontal LED recargable vía USB. Manos libres para moverte, ayudar o atender una emergencia sin improvisar. No quieres lidiar con pilas alcalinas tradicionales.
- Información crítica offline: Además de documentos oficiales, guarda en un USB o celular sin conexión:
- Contactos de emergencia
- Documentos oficiales, IDs escaneadas
- Datos médicos básicos
- Mapa offline de tu zona
- Instrucciones básicas de primeros auxilios
- Recuerda que cuando tiembla es común perder internet temporalmente… y cuando no hay red, la info guardada de manera local vale oro.
- Audífonos alámbricos sencillos: Parecen detalle menor, pero ayudan a escuchar instrucciones claras (radio, llamadas breves) en medio del ruido, el estrés y la saturación. Olvida emparejar, cargar o conectar para ello.
- Lista de prioridades escrita: ¿A quién llamar? ¿Dónde reencontrarse? ¿Qué no olvidar? En crisis, la memoria falla, lo mismo que la conectividad. El papel no.
- Herramienta multiusos básica (tipo navaja suiza): No para jugar al héroe, sino para cortar, ajustar o resolver pequeños problemas que, en emergencia, se vuelven grandes.
Prepararse no es vivir con miedo
Aquí va la idea clave –y quizá la más contraintuitiva–: Una buena mochila de vida, realmente geek, no depende de la tecnología. Depende de simplicidad, redundancia y decisiones tomadas en calma. La tecnología suma cuando reduce fricción, no cuando añade ansiedad. Un celular con 3% de batería y sin señal es estrés; una mochila con las herramientas de apoyo correctas y bien pensadas significa control.
La preparación no te quita libertad. Te la devuelve.
Checklist descargable: tu mochila de vida geek
Para cerrar, una recomendación práctica: convierte todo esto en un checklist imprimible o guardado offline. Revísalo periódicamente y carga todo lo que requiera pila con regularidad. Ajústalo a tu realidad, a tu familia, a tu ciudad (En CDMX la usamos principalmente para sismos).
Checklist esencial:
- Agua y alimentos (72 h)
- Botiquín + medicamentos personales
- Radio de pilas
- Linterna frontal
- Power bank (idealmente solar/manivela)
- Cable multiuso
- USB con documentos e info offline
- Dinero en efectivo
- Llaves de repuesto
- Libreta + pluma + contactos escritos
- Ropa, impermeable, cobija
- Higiene básica y cubrebocas
- Herramienta multiusos
La mochila de vida no es un objeto. Es una decisión previa.
Y comparto la siguiente reflexión: Cuando llega una crisis, como un temblor en CDMX, el verdadero superpoder no es estar en línea. Es saber qué hacer cuando no lo estás.
Tú, ¿Qué le agregarías a la lista?
Lee más de “En línea, luego existo” de Pizu aquí.
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