Aunque el resto del mundo piensa que es un almuerzo o bocadillo para niños, en realidad, los holandeses sólo permiten que los niños coman un sándwich holandés los fines de semana debido a su alto contenido calórico, o lo que conocemos actualmente como calorías vacías (pura azúcar).
Cualquier americano, asiático o no europeo verá en las cafeterías holandesas, esas creadas para ejecutivos de alto nivel, abogados, CEO´s y otros hombres de grandes responsabilidades, a hombres con trajes hechos a medida y pulcramente planchados comiendo un sándwich holandés acompañado de un cartón de leche.
¿Es normal que un adulto coma un bocadillo para niños a la hora del almuerzo en medio de una junta de negocios? Para los holandeses sí, porque el sándwich holandés no es un bocadillo infantil, es un bocadillo nacional.
Qué es el sándwich holandés, broodje Hagelslag
¿Te imaginas a Max Verstappen disfrutando de este bocadillo antes de una carrera? Y es que, mientras en las alacenas de nuestra abuela se encuentra un pequeño frasco de chispas de chocolate (o de sabores), arrumbado y caducado, los holandeses consumen alrededor de 14 millones de kilogramos al año de esta delicia.
Es verdad que en América estas chispas se usan para acompañar ciertos postres como los helados, los pasteles, los cupcakes, y alguno que otro entusiasta del azúcar las vierte sobre sus hotcakes. Pero para los Países Bajos este ingrediente es tan importante que la productora principal de hagelslag (nombre para este granillo dulce) recibió un reconocimiento por parte de la Familia Real.
Mientras nosotros tenemos un limitado número de sabores, en los Países Bajos puedes encontrar chispas de chocolate con leche, chocolate blanco, chocolate negro, manzana, frutas, fresa, vainilla, sauco, frambuesa, y un largo etcétera. Incluso existen otras variedades de chispas y sabores fabricados especialmente para completar tu broodje hagelslag (sándwich holandés).
Los holandeses aseguran, que más allá de ser un bocadillo nacional tradicional, un buen sándwich holandés es suficiente para levantarte el ánimo y sacudirte la melancolía. Es fácil de preparar, delicioso y además te da una sensación leve y dulce de nostalgia, pues irremediablemente, comer este bocadillo te transporta a esos días de infancia donde no había otro trabajo que jugar y ser feliz.
Los holandeses, de acuerdo con las estadísticas, preparan y consumen 750 mil broodje hagelslag al día. Esto significa, según algunos sociólogos y especialistas que presenciaron este ritual, que el sándwich holandés representa a la perfección la idiosincracia de los Países Bajos, un pueblo al que no le importa el qué dirán, que solo se entrega a la simpleza y el placer de las cosas. Y cuidado con dejar hagelslag en el plato, es un crimen imperdonable, el plato se regresa sin rastros de sándwich holandés.
Cómo se prepara el sándwich holandés, broodje hagelslag
Ingredientes:
- Una rebanada de pan (esto puede ser al gusto y modifica el sabor final del sándwich holandés, a los niños les gusta el pan de caja, pero los adultos prefieren pan de masa madre, pan integral, pan de semillas u otras recetas más sofisticadas para un pan firme y fresco)
- Mantequilla para untar (la mantequilla europea ya tiene una consistencia cremosa lista para untar, en América también existen varias presentaciones, pero una barra de mantequilla normal mezclada ligeramente le dará la consistencia cremosa que se necesita para el sándwich holandés)
- Granizo, granillo, canutillo, chispas... (es el ingrediente estrella y el que tanto desconcierta a los no holandeses, se encuentra en el supermercado o en tiendas de repostería, pues en América estas chispas se usan como cobertura de postres)
Preparación:
- El pan puede comerse a temperatura ambiente o calentarse en el tostador, el horno o la sandwichera.
- Untar la mantequilla de manera uniforme. Los holandeses dicen que no es necesario excederse con este ingrediente, sólo lo justo para cubrir la superficie del pan.
- Cubrir con las chispas, de chocolate o de sabor, hasta los bordes del pan, no menos, pues este es el toque que hace especial este bocadillo.
El sándwich holandés es, dicen los holandeses, todo lo que necesitas para terminar un día atareado, y como ellos dicen, si no le ves sentido o lógica a este delicioso almuerzo, es porque no eres holandés.
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