El Castillo de Chapultepec es una de las propiedades históricas más emblemáticas de México. En el mundo entero se hacen comparaciones de su arquitectura, su estilo y los usos que se le han dado desde su construcción.
Su ubicación, en medio del bosque más grande de la Ciudad de México, su posición frente a Paseo de la Reforma, los mitos y leyendas que lo rodean, su importancia cultural y una serie de atributos más lo han convertido en un punto de búsqueda y referencia tanto para el público mexicano como a turistas de todo el mundo. Esto es un poco de la historia del Castillo de Chapultepec y la influencia italiana y francesa dentro de sus muros.
Cuándo se construyó el Castillo de Chapultepec
Ubicado en la cima de un volcán extinto, lo que actualmente es una montaña en medio de la Ciudad de México, una de las más grandes del mundo, colocan siempre al Castillo de Chapultepec en la atracción principal. La vida de quienes habitaron sus grandes cámaras, la historia de los virreyes que durmieron en sus cámaras, el pasado de sangre y honor que lo invade... Todo en su historia lleva también patrimonio cultural mexicano.
Conocido como el "cerro del chapulín", una montaña sagrada y simbólica para los mexicas. Cuando estos lo descubrieron, encontraron también que era una fuente primaria y super importante de agua dulce. Entonces, se ordenó iniciar una construcción que incluyera acueductos que llevaran agua potable a la ciudad principal, Tenochtitlan.
En 1521 Hernán Cortés aprovechó este plan arquitectónico para presionar y tomar avanzada en su invasión cortando el suministro de agua. Con este conflicto bélico y con toda la transformación del país, el Castillo de Chapultepec, que en ese entonces todavía no tenía nombre, sufrió adaptaciones, usos y desusos hasta que empezó la época del Virreinato.
Era el siglo XVI, en el año 1550, cuando el primer virrey de México, el Virrey Luis de Velasco, quien mandó construir un palacio muy veraniego y de descanso que fungiera como residencia principal de los mandatarios. Un siglo después, en 1624, el virrey Rodrigo Pacheco Osorio ordenó ampliar el palacio para convertirlo en un sitio especial para fiestas, entretenimiento y encuentros diplomáticos. Así fue como el Castillo de Chapultepec se convirtió en la residencia de 15 virreyes de la Nueva España.
No obstante, en el siglo XVIII, la explosión de una fábrica de pólvora cercana a la ubicación del Castillo, se llevó varias cámaras, habitaciones y alas hasta dejarlo casi en ruinas. Fue hasta 1784 que el virrey Matías de Gálvez inició la reconstrucción, la cual fue continuada por su hijo, el virrey Bernardo Gálvez y dejada en manos del paisajista Wilhelm Knechtel y el arquitecto italiano Francisco Bambitelli.
Fue este par quien decidió que, ya que se iba a reconstruir casi por completo, era mejor ubicarlo justo en la cima del cerro del chapulín. La inspiración inicial para la reconstrucción fue el barroco netamente italiano, lo cual es evidente en toda la ornamentación. En todo ese proceso, que duró al rededor de 200 años, la construcción sufrió modificaciones, ampliaciones, retrasos, etcétera. Hasta que a principios del siglo XIX se ordenó desde Madrid detener la construcción porque sólo encarecía los recursos enviados por la corona española. Por si fuera poco, en 1819 hubo un temblor que volvió a dejar el Castillo casi en ruinas.
Castillo de Chapultepec; historia
La historia del Castillo de Chapultepec dio un giro inesperado con la Guerra de Independencia (1810-1921); cuando se decidió volver la mira a la construcción. Así fue como se decidió que el Castillo se convirtiera en la sede de Colegio Militar, esto fue a inicios de la década de los 40.
Durante la planificación de la nueva vida para el Castillo de Chapultepec, las amplificaciones fueron bastantes. Entre estas modificaciones se encuentran la construcción de un pabellón de oficiales, habitaciones de mayordomos, un refrectorio de oficiales, un refrectorio de alumnos, un armero, una biblioteca y un dormitorio para cadetes. Y el punto más importante, la torre que actualmente destaca del Castillo, y la cual lleva el nombre de "El caballero alto", el toque final para que el Castillo de Chapultepec tomara ese aspecto de fortaleza militar. Y fue justamente en 1840 cuando se le dio en nombre de Castillo de Chapultepec.
Gracias a este aspecto y esta reconstrucción, con cañones instalados en el exterior y un armero, el Castillo de Chapultepec pudo resistir el ataque de Estados Unidos el 12 y 14 de septiembre de 1847, episodio que dio pie a la leyenda de los Niños Héroes y Juan Escutia. Un digno precedente de lo que después sería el florecimiento del Castillo de Chapultepec como Palacio Imperial.
Con la llegada del Maximato y el inminente arribo de los emperadores, Maximiliano y Carlota, nuevamente hubo que hacer reformas, empezando por el nombre, que Maximiliano cambió a Castillo de Chapultepec y Miravalle (en honor a la antigua residencia del emperador austriaco, el Castillo de Miramar, en Italia. Los arquitectos a cargo de estas reformas fueron Ramón Rodríguez Arangoiti y el ingeniero Eleuterio Méndez, cuyo objetivo era convertir el castillo en una obra de arte en sí misma. Para esto se añadieron arcos neoclásicos y barrocos, jardines al estilo italiano, bacantes y el estilo europeo preponderante de la época. El "embellecimiento" del Castillo concluyó, casi, hasta el final del México Imperial.
Qué hay en el Castillo de Chapultepec actualmente
Con el nuevo régimen presidencial y el gobierno autócrata de Porfirio Díaz llegaron también las nuevas reformas, las cuales pertenecían al plan de Díaz para convertir a México en una urbe cultural, artística y tecnológica. Por lo cual, en 1878 se instaló el Observatorio Astronómico Nacional (como símbolo del progreso), que duró brevemente en el Castillo antes de mudarse a Tacubaya. Aunado a esto, se instaló la primera sala de proyección en México. Sin mencionar todo el interiorismo de influencia francesa que el mandatario importó de Francia.
El Castillo de Chapultepec fue un emblema de progreso y cosmopolitismo hasta la "Marcha de la Lealtad" y el golpe de estado de Francisco I. Madero. Con esta nueva etapa de reparaciones y adaptaciones el Castillo añadió varias atracciones a sus muros y cámaras. Hasta que en 1944 Lázaro Cárdenas declaro el Castillo de Chapultepec como sede del Museo Nacional de Historia el 27 de septiembre.
En la actualidad, el Castillo de Chapultepec es uno de los museos más importantes de México, con una colección interna de miles de piezas que contienen la historia y el patrimonio cultural de México. Es una parada casi obligada. Dentro de sus históricos pasillos se llevan a cabo desde subastas, recorridos, y muchas actividades que mantienen a México como uno de los epicentros culturales del mundo.
