Anna Göldi: La última bruja “real” de Europa y su trágico final
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En 1782, Anna Göldi fue sentenciada a la decapitación debido a una acusación discriminatoria de brujería, una falsa declaración hecha por su presunto amante, lo que la convertiría por varios años en la última bruja “real” de Europa.

La historia de Anna se desarrolló en el Siglo de las Luces en Europa, un movimiento que dio paso al conocimiento y la razón, una época llena de luz que dejó atrás la ignorancia y no impidió su muerte.

Una vida azotada por el dolor

Göldi nació en 1734 en Sennwald, Suiza, su precaria condición la llevó a trabajar desde muy joven realizando la limpieza de distintas casas.

Tuvo dos hijos, el primero murió días después de nacer, por lo que fue condenada y castigada por infanticidio aunque ella no fuera la culpable del hecho. Su castigo: amarrada a una columna pública y vivir durante seis años en la casa de su hermana, bajo arresto domiciliario.

El segundo hijo fue producto de una relación secreta que tuvo con uno de sus empleadores, por lo que el niño fue dado en adopción para evitar que corriera el rumor sobre un hijo fuera del matrimonio, así Anna quedó devastada en Estrasburgo sin saber el destino que le deparó a su pequeño.

Años más tarde, en 1780, llegó a vivir y trabajar en la casa del médico y juez Johann Jakob Tschudi, quien era miembro importante de la clase adinerada de Glarus y quien aspiraba a una posición dentro de la política de la ciudad.


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Anna Göldi condenada por brujería

Para 1781, a un año de trabajar para la familia, una de las hijas de Jakob comenzó a enfermar, tenía fiebre, tos y vomito, además de que las versiones de la familia aseguraban que expulsaba agujas por la boca.

Razón por la que Anna que estaba al cuidado de la niña fue considerada responsable y arrestada, para posteriormente ser oficialmente acusada de practicar brujería sobre la pequeña.

Algunas fuentes cercanas a la familia dijeron que Jakob encontró agujas empapadas de veneno en el pan y la leche de la menor, por lo que de inmediato se ejercieron técnicas especiales para interrogarla al respecto.

Una vez que los interrogatorios y las torturas terminaron, Anna confesó ante un tribunal donde todos los testigos presentes eran amigos de la familia Tschudi, que hizo un pacto con el diablo, por lo que fue condenada y ejecutada en 1782.

Un romance secreto que más tarde sería revelado

Pese a que en Europa se apostaba por el conocimiento en aquella época, las acusaciones y una serie de torturas sin fin provocaron que Anna fuera catalogada como bruja.

Sin embargo, años más tarde se revelaría que ella y Jakob sostuvieron un romance en secreto, por lo que él no quería que su aventura se hiciera pública, arruinara su prolija carrera política y su posición social, razón por la que quiso deshacerse de ella.

Anna Göldi, su exoneración y museo en Suiza

El museo de Anna Göldi, da al mundo la historia de la última mujer condenada por brujería en Europa. Fue abierto por el periodista Walter Hauser, quien se interesó desde hace 20 años por su historia, considerándola como un símbolo contra la discriminación social.

El museo está considerado como el recinto que resguarda uno de los casos de brujería más documentados, pues tiene copias de las más de 700 páginas del expediente judicial ya que el escribano judicial había realizado clandestinamente varias copias.

En 2018, Hauser llevó el caso de Anna al Parlamento regional de Glarus, donde se logró su exoneración, por unanimidad se reconoció su inocencia.

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Visita el museo de Anna Göldin en el siguiente enlace .

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