En el Antiguo Egipto no solo se momificaba a faraones, nobles o sacerdotes. También los animales eran sometidos a esta práctica funeraria para servir como ofrendas o compañía en el más allá.
Existen registros de que en Egipto se momificaron diversas especies como perros, gatos, halcones, ibis, cocodrilos e incluso cachorros de león y monos.
En su mayoría, estos animales eran “mascotas” que al morir, eran momificadas y “sepultadas” con sus dueños para que sirvieran de compañía en el otro mundo.
Otros, eran considerados animales sagrados y se momificaban con motivo religioso para ofrecerlos a los dioses.
Por ejemplo, al dios Horus se le ofrecían halcones, al dios Thot ibis y a la diosa Bastet se le daban gatos .
De acuerdo con el Carnegie Museum of Natural History, en el caso de los gatos, su momificación se daba por dos razones: porque eran considerados compañía o “mascotas”, o bien, como una ofrenda Bastet, diosa con forma de gato que proveía protección en el hogar, maternidad y fertilidad.
La momificación de animales
De acuerdo con diversos registros, la momificación de los animales se realizaba en diferentes etapas.
Primero se extraían las vísceras del cuerpo, después se lavaba, se secaban con toallas de lino. Después se quitaba la grasa del cuerpo y se desecaban al sumergirlo en natrón, una mezcla de carbonato, bicarbonato, cloruro y sulfato. Este proceso podría llevar más de 10 días.
Una vez listo el cuerpo, se ungía con resinas, aceites sagrados y se envolvía en vendas de lino.
El comercio de las momias de gatos
Gran parte de las momias de gatos fueron “creadas” para ofrendar a Bastet.
De acuerdo con la revista Science, en Egipto existía un comercio de momias de gatos, donde comerciantes y sacerdotes le vendían a los devotos estos artículos para ser dejados en templos.
La demanda por las momias de gatos era tal, que se cree que existieron criaderos de gatos y otros animales para su momificación.
Los gatos que servían como ofrenda no morían por causas naturales, sino que eran sacrificados. Se les rompía el cuello o el cráneo con un golpe para después momificarlos, venderlos y ofrendarlos.
Según el artículo de Science, se fabricaron millones de momias de gatos, tantas que en el siglo XIX se llevaron toneladas al Reino Unido para ser trituradas y convertidas en fertilizante.
Momias de gato “piratas”
No todas las momias de gato que se vendían eran auténticas y muchos fieles fueron estafados sin siquiera saberlo.
De acuerdo con un artículo de National Geographic, en Francia se hizo un estudio a momias antiguas de gatos y se encontró que algunas estaban rellenas de hilos y huesos de varios felinos.
Según el artículo, se encontró una momia de gato donde la cabeza era en realidad un ovillo de hilo y el cuerpo un montón de huesos revueltos de tres felinos diferentes.
En Egipto, los gatos fueron muy significativos. Servían como mascotas, ofrendas y un gran negocio.
