Marina Mandarina

“Los adultos también tenemos lecciones que aprender de los libros infantiles”

Verónica Chicurel, autora e ilustradora de la colección de cuentos y libros infantiles ‘Marina Mandarina’.

Verónica Chicurel es la creadora de Marina Mandarina Books, una colección de libros para niños de 4 a 9 años que los motiva a leer y ofrece enseñanzas como la perseverancia y la empatía.

  Lo consigue a través de la identificación con el personaje principal de la colección: Marina Mandarina.

Texto e ilustración tienen un equilibrio perfecto en tus libros, parece casual pero es difícil conseguirlo. Cuando estás en tu labor creativa, ¿qué termina sucediendo?, ¿el texto se acomoda a la ilustración, o es la ilustración la que se termina ciñendo al texto?

"¡Un poco de los dos! Primero me dedico a escribir el cuento y hago un “storyboard” o guion gráfico, en donde voy planeando el diseño general del libro y el número de páginas. Ahí hago bocetos iniciales de los dibujos que acompañarán al texto y voy viendo la relación texto-imagen”.

“Me encanta ir encontrando el balance, incluso descubriendo la necesidad de intercalar alguna página blanca, con sólo un texto corto, o una página doble, con una ilustración rebasada. En ocasiones los dibujos hablan por sí solos, y decido omitir partes del texto, dándole un lugar protagónico al dibujo”.

Verónica Chicurel

En El peinado de Marina dos importantes personajes son Marina y su hermana Verónica. ¿Qué más hay de autobiográfico en esa historia?

"¡Todo! Es un libro basado en la realidad, al igual que El corazón de Marina. De hecho, mi hermana fue la principal inspiración para crear al personaje y el fondo de las historias son verdaderas”.

“Cuando mi hermana y yo éramos pequeñas, Marina siempre se quejaba de su pelo. A ella no le gustaba tener el pelo chino, quería tener el pelo lacio, como el mío”.

¿Qué pesa más: la experiencia con tus alumnos, lo vivido con tus hijas, o los propios recuerdos de Verónica Chicurel cuando era niña?

“Me es difícil decir qué pesa más. Creo que es una combinación de todo, en donde cada aspecto me aporta diferentes cosas. Mis alumnos son una parte muy importante. Tengo más de 15 años trabajando con niños y sé muy bien lo que les gusta, lo que los engancha y el nivel de lectura que necesitan de acuerdo a la edad. Eso me ha facilitado crear personajes y situaciones con los cuales los niños se pueden identificar”.

“Los recuerdos de mi niñez han jugado un papel esencial. Las historias de Marina están basadas en mis experiencias de la infancia”.

“Mis hijas me inspiran de una manera distinta a mis recuerdos de infancia. Emprender un proyecto como el de Marina Mandarina es de cierta manera ofrecerles el ejemplo de la perseverancia y el gusto de hacer lo que a uno le apasiona, y eso me motiva enormemente”.

Cada libro tuyo tiene una moraleja, un mensaje “encriptado”: En El peinado de Marina la enseñanza es “debemos aceptarnos y querernos como somos”. En El corazón de Marina la lección es “con paciencia y tesón podemos alcanzar nuevas metas”. ¿La moraleja es indispensable en la literatura infantil?, ¿tú les encuentras otras interpretaciones?

“Me encanta esta pregunta, porque es algo que me he venido cuestionando durante mucho tiempo. ¿Qué hace que un libro para niños sea ‘bueno’? Creo que un factor muy importante es que el libro infantil debe, ante todo, despertar el interés del pequeño lector”.

"¿De qué serviría incluir enseñanzas en una historia si esta no los motiva siquiera a terminar de leerla? El placer de la lectura es indispensable. Por otro lado, si logramos mantener el interés de los niños, abrimos una posibilidad muy valiosa de aprendizaje y reflexión. Los niños aprenden a través de terceros, y un libro con ‘moraleja’ nos da oportunidad de platicar sobre la historia y promover la auto conciencia en ellos”.

“Una interpretación que me gusta en El peinado de Marina es sobre la postura de la mamá. Me parece que los adultos también tenemos una lección que aprender del libro. La mamá accede a alaciarle el pelo a su hija a pesar de estar en desacuerdo. Quizás a veces nos cuesta como padres decir que ‘no’ cuando en realidad podemos ayudar más a los hijos no aceptando todo lo que piden. Cuando Marina le pidió a su mamá que le alaciara el pelo, la mamá perdió una valiosa oportunidad de platicar y reflexionar con su hija acerca de la importancia de la auto-aceptación”.

El peinado de Marina

En El corazón de Marina, al conocer al final la tarjeta que Marina Mandarina le hizo a Ben, descubrimos que el mensaje original está escrito en inglés, como todos los elementos del salón de clase. ¿Es difícil que la historia y sus ilustraciones funcionen en ambas lenguas (traduciendo la parte correspondiente al texto del libro, claro)?, ¿este es un factor determinante para ti en el momento de crear una historia para tu serie?

“Creo que los temas que abordo en mis cuentos son universales, y funcionan tanto en inglés como en español. Toda la vida fui al Colegio Americano, y me siento muy cómoda escribiendo en inglés, creo que por eso mi primer impulso fue empezar a escribir en inglés”.

¿Te das cuenta de que las historias que tienes editadas en este momento pueden funcionar en otros países, además de los que hablan inglés y español? Funcionarían en prácticamente cualquier idioma… ¿Es ésa tu intención, poder hacer ediciones en otras lenguas?

"¡Me encantaría! Aunque la verdad no lo he contemplado. Primero quiero terminar la colección en inglés y en español, y ya después veré qué sigue”.

¿Estarías dispuesta a hacer concesiones con regionalismos de otros países que hablan español, además de México, por ejemplo sustituir “escondidillas” por “escondite”? ¿Utilizarías alguna palabra que no es de uso común con el propósito de desarrollar un vocabulario más amplio en tus pequeños lectores?

“Claro, me gustaría adaptarme a los regionalismos de otros países y que los pequeños lectores comprendan las palabras y se identifiquen con lo que leen”.

Marina

Se ve que te gustan los gatos por tus ilustraciones. ¿Tienes en mente alguna historia donde sean protagonistas?

“Me encantan. Yo era ‘perruna’y mi hija, que vivió en África, trajo un gato de allá que ahora vive en mi casa. Descubrí el mundo maravilloso de los felinos y ahora soy 100% amante de los gatos. Contestando la pregunta, lo he pensado y me entusiasma. Ahora estoy enfocada con Marina Mandarina, pero no dudo que algún día escriba e ilustre algo en donde los gatos sean protagónicos”.

Puesdes encontrar más información sobre los libros de la colección en marinamandarinabooks.com .