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6 Cosas que definitivamente no extrañamos de los 90

Por: Redacción CENTRAL 15 mayo 2016 • 2 minutos de lectura

A veces solemos dar por un hecho la velocidad y la facilidad con la que nos comunicamos en la actualidad

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Teléfonos viejos

Redacción: Central

En la actualidad estamos conectados todo el día, podemos comunicarnos inmediatamente prácticamente con quien queramos y nuestras vidas son más públicas que privadas. Sin embargo, hubo algún momento de nuestra infancia o adolescencia (dependiendo de la edad que tengas actualmente) en el que las cosas no eran tan fáciles.

Aunque sí, éramos muy felices, hay varios motivos por los que no regresaríamos a la década de los 90; es más, ni a los dosmiles tempranos. ¿o sí?

1. Cuando el maestro cachaba los recaditos que te enviabas con tus compañeros en clase
Esos mensajes entre amigos solían ser escritos en papel y confiscados por los profesores, lo que llevaba a un regaño y, a veces, hasta a un citatorio de tus padres. Hoy en día con WhatsApp, y los grupos que se hacen a través de la plataforma, estos papelitos, que implicaban la cercanía física con quienes te mensajeabas, ya no son necesarios.

2. Pasearte por el lugar que frecuentaban el galán o los amigos para encontrártelos
Cuando la gente no hacía check- in hasta en el baño de la escuela, se necesitaba más ingenio para toparte con alguien. Saber cuál era su lugar favorito e ir muchas veces antes de por fin encontrártelo o descubrir cosas personales requería una labor detectivesca aguda. Ahora, aunque seamos igual de obsesivos, las cosas son más fáciles.

Restaurante

3. Llamar a la casa de quien te gustaba
Por fin habías conseguido el teléfono de tu crush, con el pretexto de alguna tarea o gracias a intermediarios buena onda, cuando te armabas de valor para llamarlo a su casa y hablar de quién sabe qué. Entonces contestaban y era horrible colgar al oír a su papá, hablar con voz temblorosa cuando se trataba de su mamá o escuchar cómo la hermana o prima molestona bulleaba a tu prospecto porque “le había hablado alguien que quería con él/ella”. Ahora con las dos palomitas azules en un mensaje sin responder sabemos que no le interesamos a alguien, sin pasar por la humillación antes mencionada.

4. Que te cortaran la conexión a internet cuando hacían una llamada telefónica
Típico que cuando después de dos horas ibas a terminar de descargar una canción que duraba sólo tres minutos, alguien descolgaba el teléfono y ya no tenías motivos para vivir. Si tú eras quien descolgaba el teléfono, tenías pleito asegurado.

5. Mover cielo, mar y tierra para conseguir una foto de tu crush
Antes las fotos eran físicas, únicas, como si en realidad al tener una imagen impresa de quien te gustaba significara una batalla ganada. Hoy en día basta con entrar al perfil de tu prospecto en cualquier red social para tener una o muchas fotos suyas, aunque no son tan especiales como hace dos décadas.

6. Apuntar los teléfonos en una libreta o agenda de papel, ¡y memorizar algunos!
Actualmente la agenda y el teléfono están siempre a nuestro lado en el mismo dispositivo y prácticamente ya no tenemos la necesidad de aprendernos de memoria casi nada. Lo mejor de todo es que, también, la mayoría de las ocasiones, sabemos quién nos llama.

Agenda

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