Freebleeding
enero 07, 2020 04:04 PM
Luisa Martínez
Trends Revista Central

Free Bleeding: Deja que fluya

Qué es, cómo se hace y por qué es importante que hablemos de esto.

Era 2015. Kiran Gandhi –baterista y egresada de la Harvard Business School– había pasado los últimos 12 meses preparándose para correr el maratón de Londres. Su mente y cuerpo estaban listos para enfrentarse al reto, pero apenas a unas horas del gran día, tuvo un golpe de realidad que dolió tanto como un cólico menstrual: su periodo había llegado.

Consideró no ir a la carrera. Pensó que sería incómodo correr 42 kilómetros con una copa menstrual dentro de ella, que un tampón irritaría su vagina y una toalla laceraría sus muslos, impidiéndole conseguir su objetivo, por lo que su decisión fue distinta a la de miles de mujeres que paran su vida para sangrar “a escondidas”. Terminó la carrera, pero su mayor mérito fue haber elegido su comodidad antes que la de los demás.

Kiran decidió correr totalmente libre. Para los cientos de personas que pudieron ver la sangre a través de sus run tights, el acto fue tachado de inaceptable; sin embargo, para ella fue un logro y un buen statement en contra de la satanización de la menstruación. Éste es uno de los casos mediáticos que han detonado la discusión sobre el free bleeding, tendencia que ha despertado el interés de mujeres en todo el mundo por pasar esos días sin vergüenza, con más libertad y, sobre todo, en control de su cuerpo.


¿QUÉ ES?

Implica dejar que el sangrado menstrual salga libremente. Suena atrevido, pero en realidad todas lo hemos experimentado en algún momento: sales de casa con prisa, sin tu kit de protección, y pasa, la sangre fluye. Si tienes suerte, te das cuenta en alguna ida al baño; si no, terminas con un suéter amarrado en la cintura o abandonando tus planes por falta de ropa limpia.

Para muchas personas, el free bleeding se limita a un movimiento para normalizar la menstruación como tema público y borrar la vergüenza en las mujeres. Sin embargo, su esencia implica también difundir la idea de que es posible controlar la forma en que manejas el sangrado y tu cuerpo.

FREE BLEEDING MITOS

CONTROLAR EL FLUJO ES POSIBLE

No se trata sólo de sangrar, sino de identificar el aviso de que necesitas hacerlo. Toma tiempo, pero es cuestión de aprender a sentir tu cuerpo –igual que como aprendiste a reconocer tu vejiga llena–. Es cierto, el útero no es un esfínter como la uretra. Pero, aunque no puedas controlar el momento en que éste se expande antes de liberar el flujo menstrual, sí puedes anticipar tu camino hacia el baño para dejar salir todo y estar a salvo.

Antes del sangrado, suele haber una ligera hinchazón y una tensión particular en el vientre bajo. Un free bleeding exitoso depende, en gran parte, de monitoreo constante: de saber cada cuánto tiempo tienes flujo, bajo qué condiciones y de reconocer qué sientes justo antes de que salga.

UN TIP
Una vez dominado lo anterior, es importante que fortalezcas los músculos que ayudarán a retener el flujo el tiempo suficiente para no mancharte. Los ejercicios de Kegel son ideales: durante todas tus actividades del día, contrae y relaja el músculo que usas para detener la orina; esto ayudará a sensibilizarte con esa zona y a retenerlo mejor.