Redacción: Central
Repetir la foto porque salimos volteando, movidas o con los ojos cerrados, se puede resolver al instante con otro flashazo; pero salir con dientes amarillos, sólo con un buen photoshop. Hacer trampa no es la solución, de todos modos la mancha seguirá ahí. Lo ideal es someterse a un tratamiento de blanqueado dental, lo malo es que puede resultar un tanto costoso; por eso en esta ocasión te damos algunos consejos, para conseguir una dentadura totalmente blanca con la ayuda de frutas.
Claro que esto debe ser complemento de tu cepillado diario.
Cáscaras de fruta
- Naranja: Su piel, además de vitamina C, contiene una sustancia llamada limoneno que resulta muy efectiva para dejar los dientes blancos. Lo único que debes hacer es tomar la cáscara de una naranja y frotar su parte interna (lo blanco) con tus dientes. Espera de 3 – 5 minutos y después cepíllate de manera habitual.
- Plátano: Los minerales presentes en la cáscara de la banana son absorbidos por el esmalte de los dientes y ayudan a blanquearlos. Al igual que con la cáscara de naranja, fruta la parte de adentro sobre tus dientes, espera unos minutos y continua con tu cepillado normal.
Fresas
Estos frutos rojos son ricos en ácido málico, el cual ayuda a remover las manchas en los dientes. Puedes frotar sobre tus dientes la fresa directamente, o , si lo prefieres, puedes hacer un puré de fresas con un poquito de bicarbonato de sodio y cepillar con ella tus dientes. Cuando termines elimina los residuos con hilo dental y el lavado habitual. No abuses de este método ya que tus dientes pueden resultar afectados y, por nada del mundo, uses mermelada procesada y azucarada.
Limón
El limón es un blanqueandor natural por excelencia; Al igual que la naranja y las fresas, posee grandes cantidades de vitamina C, limoneno y ácido málico. Disuelve una pizca de bicarbonato de sodio o sal con gotas de jugo de limón, y mézclalo con tu pasta de dientes antes de realizar tu cepillado diario.
Vinagre de manzana
Ideal para conseguir un efecto desmanchador. El truco está en diluir una porción de vinagre en tres de agua natural y mezclarlo con tu pasta de dientes. ¡No lo apliques concentrado!, si lo haces y usas este remedio muy seguido, corres el riesgo de que tus dientes se caigan.
Aceite de coco
Haz una mezcla de aceite de coco con bicarbonato de sodio y haz buches durante unos minutos. La combinación de tu saliva con los ácidos grasos del aceite producen una molécula de oxigeno que se adhiere a las manchas de los dientes y las remueve por completo.
Intenta estos sencillos trucos y consigue una sonrisa deslumbrante.
