Redacción: Yazmín Ruiz
Sabemos que de seguro eres de esas personas que se enojan hasta porque la mosca pasó volando, pero déjanos decirte que si sigues así… ¡sufrirás las consecuencias!
¡Hey!, no es amenaza sólo una advertencia; cuando nos enojamos, además de arrugarnos y envejecer, ¡engordamos!
“¡Oh my god!”, sí, tristemente no es una broma, déjanos explicarte:
Según el nutriólogo Juan Manuel Romero Villa, cuando estás de malas o te enojas, tu cuerpo segrega cortisol y adrenalina lo que hace que te inflames y subas de peso o que seas incapaz de bajar esos kilitos de más.
Además de que no dejarás que tus células liberen energía.
¡Relájate, preciosa!, la vida es muy sabrosa.
