Cuando escuchamos la frase “jugar tenis” nuestra mente viaja a las casas de campo inglesas con outfits blancos e inmaculados, jardines bien cuidados, limonadas frescas y un aire de sofisticación que circula entre los jugadores, la cancha y la red... Pero ¿de dónde proviene este deporte y qué beneficios podría darnos jugar tenis al menos un par de horas a la semana?
El tenis se lanzó a la fama de manera oficial con la publicación del “reglamento” en 1874 por Walter Clopton Wingfield; sin embargo, el verdadero origen del tenis lo encontramos en la Francia de los siglos XII y XIII. Incluso el término tenis proviene del francés antiguo “tenez”, aunque este tenis francés es muy diferente al que conocemos actualmente, y sus beneficios a la salud también.

¿Cuáles son los beneficios de jugar tenis?
De acuerdo con los últimos estudios, jugar tenis con un mínimo de tres horas por semana puede reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares en un 56 %; demasiado bueno como para no tomarlo en cuenta. Los resultados arrojaron que los jugadores de tenis (incluso si no jugaban de manera profesional) se añadían en promedio 9.7 años de vida saludable en comparación con quienes llevan una rutina más sedentaria.
Si jugáramos tenis desde temprana edad, encontraríamos más sencillas tareas como el trabajo en equipo, el saber conciliar, el sentido de compañerismo y cooperación mutua y tendríamos mejores herramientas a la hora de tomar decisiones, resolver problemas y planear estrategias... Sin mencionar el desarrollo de capacidad motriz, coordinación, agilidad y equilibrio, que incluso si no planeamos una vida dedicada al deporte sí son habilidades necesarias para desarrollarnos en sociedad... y en la vida.

¿Los beneficios de jugar tenis son solo físicos?
El tenis es una combinación de fuerza, firmeza, resistencia y habilidad; es uno de los deportes más completos en entrenamiento aeróbico, lo que se traduce en un corazón saludable, huesos fuertes y músculos grandes y resistentes. Es un deporte en el que la biomecánica del cuerpo trabaja por completo ya que tanto extremidades como articulaciones y músculos se conjuntan.
Pero jugar tenis no solo trae beneficios al cuerpo, lo que hace en el cerebro también es impresionante. Tiene que ver con la extrema atención que los jugadores ponen en la pelota y en su trayectoria. La pelota de tenis es muy pequeña, por lo que perderla de vista implica perder la partida; no solo eso, al jugar tenis también se involucra el pensamiento al tratar de predecir las posibles trayectorias de la pelota y los movimientos del oponente, actividad con la cual los músculos del cerebro se ejercitan; la fortaleza mental también entra a la cancha.

¿La paciencia es una virtud? Sí, y también se desarrolla jugando tenis. El tenis comprende seis sets con seis partidas cada uno, dependiendo de las condiciones del juego y cómo se vaya desarrollando. Requiere disciplina, concentración, enfoque... más todas las habilidades motrices que ya se mencionaron.
Correr, atrapar, golpear la pelota, recuperar la pelota, el saque y la estrategia del juego queman una considerable cantidad de calorías, por lo que, si vas a empezar a jugar tenis es necesario acudir con un experto en la salud para evitar descompensaciones en los niveles de glucosa, lesiones o fallas cardiacas. Una revisión general mensual y un buen plan de alimentación serán suficientes para que puedas practicar este deporte libremente y disfrutar de todos sus beneficios.
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