Cultura

Guía completa para convertirse en coleccionista de arte

Por: Kristina Velfu
• 10 minutos de lectura

Te contamos consejos, preguntas básicas y estimados para empezar una colección de arte.

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guia completa para convertirse en coleccionista arte

/ Getty Images

¿Recuerdas qué coleccionabas en tu infancia? Piedras, conchitas de mar, juguetes especiales, estampas o muñecas. Si exploras en tu memoria, te darás cuenta de que el acto de coleccionar es inherente al ser humano.

Una forma, quizá de ordenar el mundo inabarcable, de encontrarnos reflejados en los objetos que nos rodean, de contarnos nuestra propia historia y generar memoria.

Juntar objetos con cierta similitud, pero cada uno diferente, es algo que hacemos de manera natural. Sin embargo, cuando pensamos en coleccionar arte, nuestra mente viaja a los grandes museos del mundo. Pensamos en los magnates millonarios que ejercían el mecenazgo y que hoy tienen su nombre marcado en la historia.

Es un lugar común pensar que el arte es algo inalcanzable o para alguien que quizá no soy yo. Nada más alejado de la realidad que esto.

De hecho, iniciar una colección de arte es más accesible de lo que se puede llegar a pensar.

Lo primero y más importante al comprar arte es que la obra en cuestión nos guste, nos apasione, nos genere curiosidad o podamos identificarnos con ella.   
Si este requisito se cumple, todo lo demás es importante, pero secundario. 

¿Cuánto dinero necesito para comprar arte?

Te preguntarás, ¿cuánto dinero necesito para comprar arte? Podrías iniciar una colección de artes decorativas desde 500 pesos. Las tiendas de antigüedades, las estate sales, los mercados de pulgas de todo el mundo, son los lugares correctos para comprar porcelanas finas, arte oriental, cristal de murano y pequeños objetos espectaculares. Para una colección de arte contemporáneo necesitas desde 10,000 pesos con obras gráficas o de artistas vivos emergentes. Estas son posibles de conseguir en galerías de arte, Etsy, Artsy, subastas o en los estudios de los propios artistas.

Una inversión en artistas consagrados o de mediana carrera va desde 20,000 pesos con obras gráficas de autores conocidos o publicados. Puedes comparar en ferias de arte, galerías, subastas, art dealers o plataformas digitales. A partir de este presupuesto y hasta el que te puedas imaginar, como los compradores de las famosas subastas de Nueva York que invierten, literalmente millones de dólares.

Comprar arte es enriquecedor, no sólo por su valor patrimonial y porque es una forma de ahorro, sino porque despierta la curiosidad y el amor por la vida. El gozo estético que nos produce y la cultura o reflexión que nos provoca es una forma de alimentar nuestra vida. Comprar o ahorrar en arte es mucho más cálido e interesante que ahorrar en una cuenta bancaria. Mucho más sólido que coleccionar otro tipo de objetos en los que gastamos fortunas y que no necesariamente tienen las cualidades de las pinturas, esculturas, instalaciones y gráficas que entre otras están las de embellecer espacios y construir conocimiento. Ser inversiones a largo plazo o sostener su valor e incluso aumentarlo a lo largo del tiempo.

coleccion privada
Pintura de David Teniers, el joven, muestra parte e la colección de arte del Archiduque Leopoldo Guillermo de Austria de 1651. / Wikipedia Commons

¿En qué debo fijarme?

Cuando te acerques a una galería de arte, feria, o un marchante de arte te ofrezca una obra, es recomendable que tomes la opinión de un consultor en arte o también llamado art advisor, que es un especialista que está mucho más familiarizado, en este apasionante ecosistema del mercado del arte. Esto, porque hay que verificar la autenticidad de la pieza.

La forma de hacerlo es que solicites todos los papeles o detalles de la obra.

  • ¿Sale directo del taller del artista?
  • ¿Cuenta con certificado de autenticidad?
  • ¿Quién lo emite?
  • ¿La obra está firmada?
  • ¿Qué hay detrás del lienzo o debajo de la pieza?

Trata de preguntar la mayor cantidad de detalles sobre la misma. Si tiene una manera de instalarse, si el artista vive, si puede salir del país, ya que hay algunos artistas protegidos de los cuales sus obras no pueden cruzar la frontera.

Por otro lado, es importante que dudes de lo que parezca demasiado bueno para ser verdad.

¿Un Picasso muy barato? ¿Una carta de Frida Kahlo nunca antes vista que traen en la cajuela de un coche? ¿El Diego Rivera de la abuela sin certificado?

Aunque en el mundo del arte todo puede pasar y las historias más increíbles son las que más llaman nuestra atención, como cuando encuentran en un sótano una master piece perdida, también son los casos menos frecuentes y por desgracia muchos incautos caen en la fantasía de haber encontrado “un garbanzo de a libra”, es decir una obra maravillosa y desconocida.

Hay que poner especial cuidado cuando se trata de cobrar una deuda con obras de arte. Muchas personas han sido defraudadas, recibiendo en pago obras falsas, que en realidad no valen nada. Lo malo es que quienes las entregan, es probable que también hayan sido engañados, ya que las mentiras se repiten una y otra vez durante muchos años. Se alimentan por la fantasía y el deseo mal sustentado.

Por ello, es importante saber que cada artista cuenta con su manera de certificarse y existen especialistas de muchos de ellos, que gracias a sus estudios, o investigaciones curatoriales tienen la experiencia, práctica y “ojo” para identificar un falso.

Si el artista está vivo, es recomendable, tomar contacto con él o con su equipo y preguntar sobre la obra en cuestión. Esto cada vez es más fácil gracias a las redes sociales.

Compra a artistas de tu tiempo

Sin duda los artistas reconocidos son las inversiones más sólidas. Ya tienen una trayectoria consolidada y un mercado desarrollado. Por lo que la inversión será mucho más segura y a un plazo menos largo. Sin embargo, comprar a artistas contemporáneos o vivos, te permite identificarte con ellos y su pensamiento. Apoyar a la creación del momento y desarrollo de la cultura actual. La legitimidad es más fácil de verificar y además pueden ser inversiones más exitosas porque los artistas mientras se encuentran en crecimiento y desarrollo de su carrera. Es decir, puedes comprarles hoy una obra que pronto duplicará su valor, si el artista cuida su trayectoria y a sus coleccionistas.

Por otro lado, suelen ser más accesibles y también puedes hacer una colección más interesante e innovadora con una temática única. Por ejemplo, podrías coleccionar arte feminista, o en torno a la sustentabilidad, la globalización, o arte digital y nfts, todo ello a la larga, aportará al mundo una visión de lo que sucedía mientras estuviste vivo.

Sobre esto, un joven coleccionista que compra paisaje y obras de Chucho Reyes, comentaba a Central que sabía perfecto que “sólo sería custodio de las piezas que resguarda, por su tiempo de vida, que en realidad el arte, para él, pertenece a la humanidad”.

El tener obras de arte en tus espacios vitales, como en tu oficina o áreas de convivencia, es una excelente forma de abrir conversaciones interesantes, no en vano los estudiosos del coleccionismo llaman a ciertas obras “conversation pices”, porque son las que abren la charla en los momentos importantes.

Muchas veces me he topado con personas que con asombro me dicen “tenía un (ponga el nombre aquí de su autor favorito) en el baño”, y lejos de que esto sea raro, la verdad es que reservar una obra especial para este espacio tan necesario, es muy común y también muy hermoso ¿No te encanta entrar a baños bonitos y decorados?

febrero 10, 2023 04:06 p. m. • 4 minutos de lectura

¿Dónde comprar arte?

1. Galerías de Arte

Las galerías suelen fungir como especialistas. Eligen a sus artistas con la experiencia desarrollada de ver y consumir arte de manera cotidiana. Ofrecen cocteles de inauguración con cierta periodicidad donde puedes incluso conocer a los artistas.

Algunas incluso pueden conseguir obras sobre pedido.

2. Ferias de Arte

Las ferias de arte suceden en todo el mundo en cierto momento del año. En México suceden en el mes de febrero. Ahí puedes conocer muchas galerías y gran variedad de artistas.

En las ferias hay posibilidades de ver al mismo tiempo una enorme oferta de artistas.

Visita Zsona Maco, Material y BADA.

3. Hoteles de Lujo

Los hoteles suelen tener en exhibición y venta obras de arte que rotan con cierta periodicidad. Son un gran lugar para encontrar artistas locales e internacionales sin tener que buscar demasiado. El Presidente y el W Marriot destacan por su curaduría y buena oferta.

4. Subastas

Las subastas suelen ser la forma más emocionante de comprar arte pues se trata de competir con ofertas por una obra. Ofrecen una sensación mixta entre comprar y apostar. Con suerte logras hacerte de una buena pieza en precio de salida. Hay subastas de beneficencia que se realizan cada año y casas de subasta como Morton.

5. Estudios de artista

Los artistas suelen hacer eventos llamados “open studio” en los que abren sus talleres para que interesados en adquirir obra puedan acercarse y conocer sus catálogos. Esta posibilidad te da la oportunidad de documentar bien tu inversión con certificados de autenticidad y conocer los espacios personales de los artistas que suelen ser lugares llenos de encanto.

6. Mercados de Pulgas

Hay que tener paciencia de cazador para encontrar los tesoros más increíbles. Aunque hay grandes posibilidades de que encuentres obras interesantes, también es en los lugares donde más falsos existen, por lo que lo recomiendo como un segundo paso en el coleccionismo. En Ciudad de México es famosa La Lagunilla y Plaza del Ángel.

7. Estate Sales

Son ventas de menajes de casas que fueron heredadas o que serán dejadas por sus dueños por cambio de domicilio. En estas ventas es posible hacerse de obras muy interesantes que han estado fuera de mercado por muchas décadas ya que pertenecieron a colecciones particulares que vuelven a estar disponibles. Hay dos empresas que ofrecen este tipo de ventas, Alma Vintage y Casas y Cosas. Ambas las encuentras en Instagram.

8. Art Dealers

Son especialistas en arte que no tienen un lugar de atención abierto al público, sino que más bien se manejan de manera independiente y que suelen ser el personaje ideal para conseguir las obras más asombrosas.

9. Plataformas digitales

Aunque antes de la pandemia esta no era una forma tan popular de adquirir arte, cada vez se ha vuelto más socorrida, ya que permite hacerse de arte desde casa, proveniente de todo el mundo y sin la presión social que implica el resto de las formas de comprar. Los ejemplos más inmediatos son Artsy y Etsy

¿Cómo aporta un coleccionista?

Para que verdaderamente tu colección comience a ser sólida es importante que tenga un línea o temática de interés. Esto puede ser el autor, la época, un movimiento, algo que te interese. Por ejemplo Tatxo Benet tiene una colección en Barcelona sobre arte censurado, prohibido o atacado. Con ella muestra visualmente los temas que han sido objeto de escándalo e incluso persecución. La colección Solo de David Cantolla en Madrid, trata de artistas contemporáneos, todos ellos vivos en búsqueda de apoyarlos y conservarlos. Esta colección investiga la hiperconectividad y la sobre información.

El primer principio del coleccionismo es comprender que una colección no se forma por cantidad, sino por coherencia. Coleccionar implica construir una narrativa: un conjunto de obras que dialogan entre sí y reflejan una sensibilidad, una época o una mirada particular sobre el mundo.

En México, la colección de Isabel y Agustín Coppel, la Colección de Eugenio López Alonso o la de Ricardo Salinas Pliego son de las más importantes e interesantes. Cada uno con sus peculiaridades y características únicas.

Las colecciones de objetos como la de Bruno Newman o la de Carlos Monsivais, son ejemplos de los que atesoran artes decorativas u objetos curiosos. Pero hay colecciones de arte popular, arte mexicano, paisaje, antigüedades, libros, vinos… y un largo etcétera, tan infinito como los intereses y manifestaciones humanas.

Cuando eliges qué coleccionar, esto se transforma en una misión y una forma de vida. Es una aportación al mundo.

Una colección sólida tiene una narrativa, que puede ser tu propia historia familiar, placer estético, una investigación sobre un tema de interés.

Para coleccionar hay que empezar por aprender a mirar, para eso hay que visitar museos, ferias, galerías, revisar catálogos de subasta y observar las redes de los artistas.

Coleccionar arte es una de las experiencias culturales más ricas y complejas que existen. Implica sensibilidad estética, curiosidad intelectual, disciplina financiera y, sobre todo, una relación íntima con las obras y los artistas. Lejos de ser un lujo inaccesible, el coleccionismo puede comenzar de manera gradual, informada y profundamente personal.

Iniciar una colección de arte es iniciar un diálogo personal con la cultura, la historia y la creación contemporánea. Más que una actividad de lujo, es una forma de construir identidad, conocimiento y patrimonio.

Una colección bien formada no solo refleja buen gusto sino que deja huella.

*Kristina Velfu es periodista cultural, especializada en el mercado y difusión del arte y la cultura. @Velfu

octubre 30, 2025 06:19 p. m. • 4 minutos de lectura

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