Cultura

Historia del cuarto Rey Mago y sus obsequios para el niño Dios

Por: Corina Mendoza
• 3 minutos de lectura

Esta es la bella historia del cuarto Rey Mago y su travesía para encontrarse con el hijo de Dios.

Compartir:

nacimiento hecho de crochet
Unsplash

El 6 de enero del 2025, el papa Francisco, durante el rezo del Angelus, recordó la bella anécdota del cuarto rey Mago y su significado para la religión católica y sus preceptos. Y aunque aclaró que esta anécdota no es histórica (lo que podemos interpretar como ficción), sí recalcó que concuerda con muchos de los valores que ensalza la religión católica y sobre todo, Jesús mismo.

El cuarto Rey Mago, llamado Artabán, es un símbolo de amor, caridad y compasión, lo mismo que promulga la palabra de Dios. Esto es lo que debemos saber sobre el cuarto Rey Mago y su enigmática figura en el imaginario actual.

¿Cuál es la historia del Rey Mago que se perdió?

reyes magos representados en estatuas de bronce, árbol de navidad, puertas de madera
Pexels
enero 05, 2019 08:57 a. m. • 1 minutos de lectura

Los cuatro Reyes Magos; Melchor, Gaspar, Baltazar y Artabán habían acordado encontrarse en un punto de la antigua Mesopotamia, en Borsippa. El plan era ubicar la Estrella de Belén y partir del punto de encuentro en búsqueda del Mesías para conocerlo y entregarle sus obsequios. Habían seguido instrucciones de las Sagradas Escrituras y habían planeado su larga jornada hasta el encuentro con el hijo de Dios encarnado en hombre.

En vista de que Artabán vivía muy cerca del punto de reunión, fue el último en salir de su hogar para encontrarse con Melchor, Gaspar y Baltazar, sin adivinar en absoluto lo mucho que su camino se torcería y adonde lo llevaría cada una de las decisiones que tomaba.

Cuando se acercó la hora de abandonar su hogar, el cuarto Rey Mago partió con los tesoros que tenía destinados al hijo de Dios.

¿Qué llevaba el cuarto Rey Mago para el niño Jesús?

Los cuatro Reyes Magos/ Foto: Especial
Los cuatro Reyes Magos
enero 05, 2019 08:57 a. m. • 1 minutos de lectura

Los tesoros que el cuarto Rey Mago, Artabán, tenia destinados para el Mesías eran; un diamante, un rubí y una piedra de jade. Las tres piedras preciosas eran muy valiosas y hermosas, ideales para obsequio del hijo de Dios.

Cuando el cuarto Rey Mago salió de su hogar se encontró con una situación desfavorable en la que tuvo que verse obligado a intervenir. Se había encontrado con un hombre malherido que estaba siendo atacado por otro grupo de hombres que le exigían dinero y alimentos. Artabán reflexionó sobre qué debería hacer y decidió inmiscuirse y entregarle al grupo de truhanes el diamante a cambio de la paz y el bienestar del hombre malherido.

Los hombres tardaron en autenticar el diamante, y para cuando dejaron que Artabán continuara su camino, ya había pasado la hora de reunión con los otros tres Reyes Magos. Cabizbajo, decidió viajar solo al encuentro con el Mesías.

Al llegar a Jerusalén se encontró con que Jesús, María y José habían huido a Egipto para evitar el asesinado del niño Dios, ya que por mandato de Herodes se estaba degollando a todos los recién nacidos. Conmocionado por la noticia, Artabán dio otro más de sus tesoros, el rubí, para salvar la vida de un bebé que estaba a punto de ser asesinado.

Mientras la confusión y el terror lo consumían, además de la culpa por no poder cumplir con su misión, el cuarto Rey Mago fue encarcelado y sentenciado a 30 años de prisión. Esto estaba más allá de un ligero retraso en el encuentro con el hijo de Dios, se trataba de un desvío fatal del destino.

estatuas pequeñas de los reyes magos y el niño dios
Wiki Commons

Cuando el cuarto Rey Mago fue liberado, decidió continuar con su búsqueda del hijo de Dios, pues aún conservaba uno de sus obsequios y tenía tiempo suficiente para encontrarlo.

Por desgracia, ambos hombres se reunieron justo en el momento de la crucifixión de Cristo, y mientras Artabán miraba horrorizado, entre la gente se armó un alboroto pues una chica estaba siendo vendida como esclava para pagar las deudas de su padre. El cuarto Rey Mago, al ver la situación, ofreció su último tesoro, la piedra de jade, para pagar la libertad de la chica.

Sentado en una roca contemplando el cuerpo de Cristo crucificado, tuvo una visión del hijo de Dios, en la que éste le decía que sería recompensado porque, al ayudar al prójimo con amor, misericordia y caridad, ayudó al mismo hijo de Dios, por lo cual sería premiado con la ascensión al reino de los cielos.

Como el papa Francisco dijo, esta hermosa historia es un recordatorio claro del camino de la palabra de Dios.

enero 06, 2017 10:39 a. m. • 4 minutos de lectura

Suscríbete aquí a nuestro Newsletter para que estés al día con nuestros contenidos.

Etiquetas

X