Cultura

Santiago Gómez Lecumberri: "Bravura hecha a mano"

Por: Corina Mendoza
• 4 minutos de lectura

Santiago Gómez Lecumberri presenta una muestra artística que resalta tradición, nostalgia y comunidad, un enlace que es posible gracias al arte.

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hombre posando de pie, consola de madera, esculturas de cemento, flores, lámpara, cuadro en la pared
Corina Mendoza

Desde el primer momento, queda claro que Toribio no es una muestra artística convencional. Es una pieza que nace de la memoria, de la tradición y de una búsqueda personal profunda. Santiago Gómez Lecumberri, diseñador gráfico de formación, presenta su primera incursión en el arte escultórico con una colección que rinde homenaje al toro de lidia desde una mirada abstracta, contemporánea y simbólica.

En entrevista exclusiva con el artista para Revista Central, nos habló de esta inquietud por las corridas de toros, los toros de lidia y la comunidad que se forma a través del arte.

esculturas con arte huichol
Corina Mendoza
octubre 05, 2022 06:21 p. m. • 2 minutos de lectura

“El concepto se aterrizó a partir del toro de lidia porque es un animal que, para mí, lo engloba todo”, explica Santiago. Cultura, tradición, mexicanidad, templanza, valor y arte son algunas de las ideas que, de acuerdo con Santiago, se concentran en esta figura imponente que es el toro de lidia. Más allá de la tauromaquia, el toro representa un ecosistema vivo, una biodiversidad que se preserva, una cadena económica que genera empleo y una memoria colectiva que sigue vigente. Todo eso, paradójicamente, cabe dentro de una forma simple: un prisma rectangular hecho de comunidad y unión con los artesanos huicholes; porque Santiago Gómez Lecumberri entiende perfectamente que el arte nace de lo humano, y es a través de este contacto que se manifiesta y llega hasta nuestras manos para su apreciación y colección.

La abstracción fue una decisión consciente. Santiago buscaba alejarse de la representación figurativa para permitir que cada espectador proyectara su propia experiencia. “Ese rectángulo lo contiene todo. Cada quien lo interpreta desde su historia: desde la infancia, desde un recuerdo, desde una emoción”. En ese sentido, Toribio no impone un discurso, lo sugiere.

Aunque su trayectoria profesional siempre estuvo ligada al diseño gráfico y a los procesos de impresión, Santiago sintió la necesidad de explorar un terreno desconocido. “Nunca había hecho escultura. No sabía por dónde empezar”, confiesa. El proceso fue, en muchos sentidos, un aprendizaje colectivo. Desde el boceto plano hasta la materialización de la pieza, se fue rodeando de artesanos, expertos y colaboradores que lo guiaron en decisiones clave: materiales, pesos, medidas y técnicas hasta presentar esta muestra que logra condensar el lado humano y sensible del arte.

esculturas pequeñas de diferentes materiales y colores, mesa de madera rústica
Corina Mendoza

Para Santiago, uno de los encuentros más determinantes fue con la comunidad huichol. “Quería representar al toro bravo mexicano y pensé que la cultura huichol era la fusión perfecta: color, simbolismo, espiritualidad”. El acercamiento fue natural. Al presentarles el proyecto, la respuesta fue inmediata y entusiasta. A partir de ahí, comenzó un diálogo que transformó por completo la obra. “Me empezaron a contar su día a día, su forma de ver el mundo, su manera de trabajar. Eso me cautivó e intenté que cada pieza representara todas esas emociones”.

El resultado es una colección compuesta por 48 piezas, divididas en cuatro estilos o “pintas”, cada una con una identidad material y simbólica distinta. Desde la combinación de concreto con arte huichol, hasta el uso de madera tallada, resinas, marmolina, vidrio y esmaltes inspirados en los trajes de luces, cada pieza es una exploración del carácter, la intensidad y la estética del toro bravo desde múltiples lenguajes.

El nombre Toribio también tiene una historia particular. Surgió casi de manera espontánea, a partir de una conversación con uno de sus hermanos. “No hubo una gran explicación racional. Sonaba fuerte, auténtico, con personalidad”. Más tarde, al investigar su origen, descubrió que el término tiene raíces griegas y latinas asociadas al ruido, al liderazgo y a una identidad apasionada. “Era perfecto para el espíritu del proyecto”, afirma.

esculturas de toros de colores, mesa de madera rústica
Corina Mendoza
mayo 13, 2023 06:06 a. m. • 3 minutos de lectura

Para Santiago, el toro no es solo un objeto decorativo. Es un símbolo cultural y una invitación a la reflexión. “Es el único animal al que se le aplaude por su belleza, se le ovaciona por su bravura y se le admira por su nobleza”. Desde su genotipo y su estructura física, logró abstraer rasgos esenciales que se traducen en líneas, vértices y volúmenes cargados de significado.

La muestra también dialoga con el contexto actual de la tauromaquia en México. En palabras de Heriberto Murrieta, especialista en tauromaquia y presente en la inauguración de Toribio, la obra de Santiago funciona como una manifestación artística que mantiene viva la conversación en torno a esta tradición. No desde la confrontación o la polémica, sino desde la cultura, el arte y la memoria.

“El arte es una forma de seguir presentes”, declaró Heriberto Murrieta. Una manera de defender la tauromaquia desde un lenguaje distinto, resaltando su impacto cultural, económico y social, así como su relación con la preservación del toro bravo y el equilibrio ecológico.

mesa de madera, esculturas de toros de lidia con diferentes materiales
Corina Mendoza

Santiago es consciente de que Toribio no busca convencer, sino abrir un espacio de diálogo. Uno de sus objetivos es llegar tanto a quienes aman la fiesta brava como a quienes la cuestionan, mostrando la importancia del toro como especie y como símbolo cultural. “Cuidar al toro bravo es preservar biodiversidad, tradiciones y oficios”, afirma.

El proyecto también tiene una dimensión social. Parte de la colección está vinculada a una causa solidaria en colaboración con la Fundación Vuela, apoyando a niños con cáncer. Para Santiago, el arte también debe ser un vehículo para generar impacto positivo.

Hoy, Toribio marca el inicio de un camino que apenas comienza. Nuevas colaboraciones, otras culturas, técnicas artesanales y artistas ya se perfilan en el horizonte.

Vivimos en un país inmensamente rico en tradiciones. El camino puede ser infinito.

Con esta primera colección, Santiago Gómez Lecumberri no solo debuta como escultor, sino que propone una mirada sensible y contemporánea sobre uno de los símbolos más complejos de la cultura mexicana. Un bloque de concreto con un poco de color que, contra toda expectativa, logra decirlo todo.
Información sobre el proyecto: @toribio_mex

abril 22, 2017 08:10 a. m. • 1 minutos de lectura

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