Oficialmente el rey Felipe VI de España ha llegado a México, esto con motivo de su primera visita oficial desde que la presidenta Claudia Sheinbaum asumió el cargo, y se espera que los mandatarios tengan una reunión en Palacio Nacional, un hecho que representa una nueva etapa en las relaciones diplomáticas de ambos países.
El rey Felipe VI regresa a México después de siete años. La última vez que estuvo en suelo mexicano fue en 2018, cuando acudió como invitado de honor a la toma de protesta del expresidente Andrés Manuel López Obrador, antes de que se presentaran tensiones políticas entre los mandatarios.
Hasta el momento de publicación, el monarca fue recibido en el Aeropuerto de la Ciudad de México por el titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores y se dirigió a Palacio Nacional donde se dará el encuentro. Se prevé que en este se hable sobre la importancia de los pueblos originarios de México, así como el tema de la Conquista que dio inicio a la tensión.
De la pasión futbolística del rey Felipe
Sin embargo, además de su compromiso diplomático, en la agenda del Rey está contemplado que el viernes 26 de junio viaje a Guadalajara, Jalisco, para ver el partido entre España y Uruguay, el primero de la selección española en territorio Mexicano.
Más allá de ser uno de los representantes españoles, Felipe VI nunca ha sido ajeno a los deportes. Por lo general se le asocia como aficionado del Atlético de Madrid, y se le ha visto en varios partidos tanto del equipo como de los torneos que ocurren en Europa como la Champions o la propia Eurocopa. Sin mencionar que estuvo presente cuando España ganó el Mundial de Sudáfrica 2026.
Además, no queda duda que es un fiel fanático de su Selección Nacional y que él, así como muchos de nosotros, también celebra los goles y los alienta. Por ejemplo, antes del debut de la selección en la Copa Mundial de la FIFA 2026TM les envió un mensaje: “Que lo hagan lo mejor posible y, a ser posible, que ganen”, dijo en su momento. Del mismo modo, Felipe VI tuvo una aparición muy especial en el anuncio de los jugadores convocados para la selección española.
En ese sentido, el partido del viernes en Estadio Akron marca su primera asistencia a un partido de la selección española en el marco del Mundial de este año.
Su pasión por el deporte no se limita a las gradas, pues Felipe VI también sabe lo que implica ser un deportista de alto rendimiento, gracias a su padre Juan Carlos I de España, quien le inculcó una disciplina deportiva a sus hijos. Él compitió en los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992, en el equipo de vela, donde obtuvieron el sexto lugar y también fue el abanderado de la delegación española.
Queda claro que en estos 12 años de reinado, Felipe VI ha aprendido a alternar la rigidez propia de la monarquía y sus protocolos, y equilibrarlo con la emoción que se vive en algunos de los estadios (y partidos de futbol) más importantes del mundo.
