Ponte al día

‘Euphoria’ y el tema de la fe: entre el camino a la redención y el camino a la autosalvación

Por: Corina Mendoza
• 3 minutos de lectura

La tercera temporada de 'Euphoria' se siente más cercana a la doctrina religiosa, estas son las referencias y simbolismos que hemos visto.

Compartir:

Rue y Ali en cafeteria, euphoria tercera temporada, fe, religion
@euphoria

Euphoria siempre ha destacado por transformar el caos adolescente en una experiencia visualmente poética. Sin embargo, la tercera temporada ha decidido cruzar un umbral mucho más íntimo y profundo: el terreno de lo espiritual.

Lejos de ser un simple adorno estético, Sam Levinson ha retacado los nuevos episodios de un imaginerío religioso más directo y, acaso, más crítico.

Las aventuras de Rue en su vida de adicciones y adrenalina se han convertido en una búsqueda espiritual por la redención y la autosalvación; lo que en el camino de los pecadores y fracasados se conoce como: "empezar de cero" (en realidad, en el camino de cualquier ser humano dispuesto a darse otra oportunidad).

La zarza de Moisés y el llamado bíblico

Uno de los momentos visuales más potentes de la temporada es la impactante imagen del árbol en llamas que vimos al final del sexto capítulo de la tercera temporada.

Esta poderosa escena evoca de forma directa a la zarza ardiente de Moisés en el Éxodo bíblico, aquel fuego que consume pero no destruye, y que sirve como canal para una revelación y misión divina.

La zarza ardiente de Moisés, a través de la cual se presenta Dios con la encomienda de salvar al pueblo israelí de Egipto, es una metáfora un tanto fuerte y ambiciosa después de la caída de argumento y trama que hemos experimentado en estos últimos capítulos de Euphoria.

Para Rue, este árbol representa la manifestación de una crisis espiritual absoluta. Es la señal inequívoca de que su antiguo mundo, devorado por las adicciones, debe reducirse por completo a cenizas antes de que ella pueda escuchar una voz que la guíe hacia la superficie. Y lo deducimos justamente por la reflexión espiritual de Rue en este episodio.

Este misticismo se consolida de forma definitiva en el título del sexto capítulo: "Stand Still and See" ("Estad quietos y ved"). La frase proviene de Éxodo 14:13, el pasaje exacto donde Moisés alienta al pueblo de Israel atrapado entre el implacable ejército egipcio y la inmensidad del Mar Rojo.

El paralelismo narrativo es claro; Rue se encuentra acorralada en su propio callejón sin salida, en medio de peligrosos pactos, un pasado caótico, muerte y deudas. En la vida del adicto que sigue el programa de los 12 pasos siempre es necesaria la fe en una fuerza superior que pueda señalar la salida.

El mandato bíblico le exige detener su huida, contener el pánico y permitir que una fuerza superior actúe en su auxilio, aunque esta intervención divina no es gratis, el pago que Dios exige es la asunción.

Culpa, redención y autosalvación

febrero 11, 2022 01:00 p. m. • 2 minutos de lectura

A lo largo de la serie, la culpa ha operado en Rue de forma muy superficial. Es en esta temporada que la culpa pasa de la periferia de la historia al mero centro, al lado de Dios, la fe y la redención.

No obstante, Euphoria desmonta la idea de la "autosalvación". Tras múltiples recaídas, el colapso de su vida amorosa y el peligro inminente al que se expone cada día le dicen al mundo que la voluntad del cambio no basta, ni para Dios ni para la sociedad.

La verdadera transformación comienza cuando Rue admite finalmente que no puede salvarse sola y que necesita aferrarse a algo mucho más grande que sus propios demonios. Al final, es la forma en que opera la fe.

Este quiebre existencial tiene un orden propio en el programa de recuperación de los 12 pasos. El segundo y tercer paso exigen explícitamente aceptar la existencia de un "Poder Superior" para devolver el sano juicio.

En una conmovedora escena dentro de una iglesia vacía, mientras espera una copia de las llaves de la caja fuerte de Laurie, Rue experimenta una genuina epifanía.

Al declarar de forma contundente frente a Jules que debe "vivir por algo más grande que ella misma", Rue no está adoptando un dogma religioso tradicional. Está descubriendo la fe como una herramienta de supervivencia emocional.

Para ella, Dios o ese poder más grande no se manifiesta a través de un juicio punitivo, sino en la milagrosa pausa que siempre cambia el rumbo de su inminente muerte, y a esas intervenciones divinas que siempre le señalan el camino.

La tercera temporada de Euphoria nos demuestra que la fe no es la ausencia de dudas, sino la voluntad de seguir buscando la luz en medio de la más densa oscuridad. Para algunos es una fuerte propaganda cristiana, un tipo de doctrina, para otros es el camino de un adicto en recuperación.

A través de estas metáforas y símbolos bíblicos (como la historia de la serpiente y las reflexiones en torno a la fe y la religión), la serie lleva el viaje de Rue Bennett de una desgarradora crónica de adicción a una conmovedora odisea de sanación espiritual.

Al menos en lo que va de esta última temporada de Euphoria, podríamos tomar este hilo religioso como adoctrinamiento o como herramienta de reflexión existencial, el espectador siempre tiene la última palabra.

Etiquetas

Suscríbete a nuestro Newsletter y mantente al día.

Utilice un correo válido
X