¿Estamos solos en el Universo?, es la pregunta que ha obsesionado a científicos, estudiosos, investigadores y civiles a los largo de muchos años, y la pregunta inicial de la cinta El día de la revelación... Pero, qué pasaría si al final se nos da una respuesta: No, no estamos solos... ¿cuál sería el siguiente paso?
Aunque nos hubiera gustado que El día de la revelación ahondara más en esta premisa y no tanto en el drama de persecución que ya todos conocemos, la realidad es que, como revelación, la cinta se queda un poco corta.
El día de la revelación es la nueva película de Steven Spielberg y no... No hay nada nuevo sobre la mesa, incluso a semanas de que todos los archivos de la CIA fueran desclasificados.
"¿Estamos solos en el Universo?"
Hace algunas semanas Trump le exigió a la CIA la desclasificación de documentos y todo tipo de material sobre la vida extraterrestre, y así se hizo.
Videos e imágenes inundaron internet así como teorías sobre quienes son estos seres que parecen saberlo todo sobre nosotros. Y qué pasó después... El mundo olvidó esta "verdad" porque el entretenimiento y las redes barrieron con todo y nos implantaron una nueva noticia.
De ahí que la cinta se haya quedado corta; es decir, esta pregunta nos ha atormentado por décadas, y más que preguntarnos esto, la verdadera duda es, qué cambiará si se acepta públicamente que no somos los únicos.
Por el contrario, El día de la revelación sigue la línea del drama de los héroes de "la verdad" escapando de los malos (o quienes quieren ocultar la verdad), en un viaje de casi 150 minutos en el que la acción cae por ser una línea dramática conocida.
Porque sí, todos sabemos que el héroe, por ser héroe, logra llegar a la verdad para compartirla con el mundo. La persecución no es nada del otro mundo, quien sostiene esas escenas es la fantástica Emily Blunt.
La mujer como ser empático, el hombre como ser analítico... una vez más
Una pensaría que ya llegamos, como sociedad, a ese estado mental en el que dejamos de pensar que a las mujeres les tocan los sentimientos y a los hombres la inteligencia, es decir, ya Rosario Castellanos hablaba de eso y del significado de la "intuición femenina".
En El día de la revelación, por mucha producción y presupuesto, con efectos de sonido increíbles y la magia de los efectos visuales, no logramos salir de ese cliché.
Porque en lo que se nos presenta como una abducción, los extraterrestres, esos seres de inteligencia superior, deciden que la mujer (el personaje de Emily Blunt) comprende a la raza humana a través de la empatía, y su coprotagonista, el actor Josh O'Connor, entiende el mundo a través del lenguaje universal de las matemáticas, es decir, a través del intelecto.
Ya se ha demostrado, sociológica, histórica y fisiológicamente que ambos tenemos las mismas cualidades, que es la sociedad la que nos asigna una en función de nuestro género. ¿En serio seguimos con estas distinciones entre hombres y mujeres?
Al parecer a la sociedad no le gusta darse cuenta de que tanto hombres como mujeres tenemos las mismas capacidades emocionales e intelectuales, de aceptarlo, sería más difícil enfrentar la vida que después de aceptar que no estamos solos en el Universo, esa verdad realmente causaría un impacto.
Ya sabemos la verdad; ahora ¿qué sigue?
Al final de la travesía de efectos visuales y de sonido, de la maravillosa Emily Blunt en un papel un poco cómico, y de una pelea plana entre el bien y el mal,... No pasa absolutamente nada.
Puede tratarse de una estrategia de Spielberg para sacar una segunda parte en el futuro, sin embargo, ya se tuvo la oportunidad de dar una nueva visión esta vez y se desaprovechó.
Spielberg prefirió apegarse a la fórmula que le ha dado tanto en todas sus creaciones. Grandes producciones, grandes actores en el reparto, pero una historia pobre que ha sido contada millones de veces, sin giros dramáticos, ni cambios, ni emoción.
Como desclasificar los archivos secretos de la CIA, publicar las temidas imágenes de Epstein o filtrar correos de grandes mandatarios; porque el verdadero problema no es "la verdad", sino qué hacer con ella.
