El fútbol no solo se juega con talento, estrategia y disciplina; también está rodeado de creencias que han sobrevivido al paso del tiempo. A lo largo de la historia, futbolistas, entrenadores e incluso directivos han adoptado toda clase de cábalas con la esperanza de atraer la fortuna y alejar la mala suerte.
Algunos repiten gestos antes del silbatazo inicial, otros conservan objetos especiales o siguen rutinas inquebrantables que consideran clave para alcanzar la victoria. Estas son algunas de las cábalas y rituales de fútbol más famosos que han dejado huella en este deporte.
Las cábalas más famosas del fútbol: rituales de buena suerte que han marcado la historia
Las curiosas cábalas de Johan Cruyff
El legendario futbolista y entrenador neerlandés Johan Cruyff era conocido por mantener una serie de rituales antes de cada encuentro. Cuando compartía equipo con el Ajax de Ámsterdam, acostumbraba dar un ligero golpe en el estómago al portero Gert Bals como símbolo de buena suerte antes de salir al terreno de juego.
Su particular rutina no terminaba ahí. Instantes antes del saque inicial, también escupía el chicle que estaba masticando hacia el centro del campo rival, convencido de que este gesto formaba parte de sus cábalas para afrontar el partido con mejores resultados.
La inseparable venda de Luis Suárez
Entre las cábalas de futbolistas más conocidas se encuentra la de Luis Suárez. Durante su etapa como delantero del Liverpool sufrió una lesión en tres dedos de la mano derecha, por lo que tuvo que disputar varios partidos con un vendaje.
Tras marcar tres goles frente al Everton mientras llevaba la venda, el delantero uruguayo decidió conservarla incluso después de recuperarse por completo. A partir de entonces la utilizó en numerosos encuentros, convencido de que le traía buena fortuna y contribuía a mantener su racha goleadora.
El ritual que acompañó a Francia en 1998
La selección de Francia también protagonizó uno de los rituales más recordados durante la justa futbolera de 1998, torneo en el que conquistó el campeonato como anfitriona. Antes de cada partido, el defensor Laurent Blanc besaba la cabeza del guardameta Fabien Barthez como un gesto de buena suerte para todo el equipo.
Paralelamente, el equipo escuchaba la canción I Will Survive, de Gloria Gaynor, en el vestidor antes de salir a la cancha, una tradición que terminó convirtiéndose en parte del espíritu de aquella histórica generación.
La meticulosa rutina de Leighton Baines
El exlateral inglés Leighton Baines también desarrolló una costumbre muy peculiar antes de cada compromiso. Primero se ataba los tacos en el vestidor. Una vez que ingresaba al campo, deshacía nuevamente las agujetas para volver a ajustarlas minutos antes del silbatazo inicial.
Aunque para muchos parecía un gesto sin importancia, el futbolista mantenía este ritual de manera estricta en prácticamente todos sus encuentros.
Carlos Bilardo y sus estrictas supersticiones
Pocas figuras del fútbol han sido tan reconocidas por sus cábalas como el entrenador argentino Carlos Bilardo, campeón del mundo con Argentina en 1986. Entre sus reglas más llamativas estaba prohibir el consumo de pollo durante la concentración, ya que consideraba que traía mala suerte.
Además, pedía a los jugadores utilizar siempre el mismo teléfono para comunicarse con sus familiares, convencido de que modificar esa rutina podía romper la buena fortuna del equipo.
Las cábalas de Cristiano Ronaldo
El astro portugués Cristiano Ronaldo también ha sido relacionado con diversas costumbres que forman parte de sus rituales antes de cada partido. Una de las más conocidas consiste en no tocar ningún trofeo antes de disputar un encuentro.
Además, suele ingresar al terreno de juego con el pie derecho, realiza un pequeño salto doblando las rodillas al entrar a la cancha, acostumbra jugar con mangas largas incluso en días calurosos y, durante la fotografía oficial del equipo, suele colocarse ligeramente de puntas.
El ritual de los caramelos de Argentina
Durante la Copa América de 2021 surgió otra de las cábalas y rituales de fútbol que más llamó la atención de los aficionados. Los mediocampistas Rodrigo De Paul y Leandro Paredes acostumbraban comer exactamente 14 caramelos de distintos colores mientras recorrían el campo antes del inicio de cada partido.
La curiosa costumbre terminó convirtiéndose en una tradición dentro del grupo y fue vista por muchos aficionados como un símbolo de buena suerte durante la exitosa campaña de la selección argentina.
La cábala de la sal en el Pisa Sporting Club
Las supersticiones en el fútbol no son exclusivas de los jugadores. Romeo Anconetani, histórico presidente del Pisa Sporting Club, también tenía una singular costumbre antes de cada partido.
El dirigente esparcía sal sobre el terreno de juego con la intención de atraer la buena fortuna para su equipo. Cuanto mayor era la importancia del encuentro, mayor era la cantidad de sal que ordenaba distribuir. Una de las anécdotas más recordadas señala que, antes de un partido frente al Cesena, solicitó que se esparcieran 26 kilos de sal por toda la cancha.
¿Por qué las cábalas siguen siendo parte del fútbol?
Aunque no existe evidencia científica que demuestre que estas prácticas influyen en el resultado de un partido, las cábalas continúan formando parte de la cultura futbolística. Para muchos jugadores y entrenadores representan una forma de fortalecer la confianza, reducir la presión y afrontar los encuentros con mayor seguridad.
Con el paso de los años, estas historias se han convertido en parte del folclore del deporte y demuestran que el fútbol también está lleno de tradiciones, creencias y rituales que alimentan la pasión de millones de aficionados alrededor del mundo.
