Cada 13 de abril se celebra el Día Internacional del Beso, pero todos sabemos que no necesitamos ningún feriado para besar a esa persona que amamos (e incluso a quien no)… y que hay besos que nos conectan más con nuestra pareja, y algunos que ni siquiera necesitamos tocar los labios, como el beso mariposa.
Un beso además de ser un excelente ejercicio facial (¿sabías que se involucran hasta 34 músculos?), también es una gran forma de comunicarse sin palabras. La intensidad del beso o el lugar en el que se da son señales claras de qué queremos decir, y pocas cosas son tan perfectas como cuando la otra persona nos corresponde.
Lee sobre el beso más sensual de todos, el beso de Singapur:
¿Cuál es el beso Mariposa?
El beso mariposa es un beso que se da sin tocar los labios, pero de forma muy íntima. Consiste en acercar el rostro al de nuestra pareja y suavemente rozar las pestañas contra las de ella con un parpadeo rápido. Otras variaciones involucran parpadear lentamente sobre la piel del otro.
Su nombre se debe a que este roce de las pestañas asemeja el aleteo de una mariposa.
¿Qué significa dar o que te den un beso mariposa?
En esencia, este es un beso tierno y romántico, en especial porque se necesita no sólo de intimidad, sino de una conexión emocional con tu pareja.
Contrario a otros besos, como el de Judas, el de Singapur o hasta el arcoíris, el beso mariposa no está motivado por la sensualidad y la pasión del sexo, más bien, son dulces caricias que puedes darle a tu pareja en esos momentos en los que se sienten más unidos.
Desde momentos en los que se está acostado con la otra persona, quizás despertando, un ligero “aleteo” en su hombro o en su mejilla puede ser señal de que te sientes cómodo y muy seguro en su cercanía, y hacérselo saber sin mayor esfuerzo.
Ahora bien, los besos se sienten bien porque son parte del contacto humano que produce oxitocina, llamada la hormona del amor, y que es clave para la felicidad. Darse un beso mariposa no sólo es la forma de conectarse, sino también de bajar la guardia.
Guía paso a paso: cómo dar un beso mariposa
Dar un beso mariposa es más sencillo de lo que parece, piensa que aquí las protagonistas son las pestañas (y obvio tus sentimientos).
- Acércate a la otra persona hasta que sus rostros estén muy muy cerca.
- Alinea tus ojos con los de tu pareja (eso sí, seguro harán bizcos, intenten no reírse… o sí, eso es parte de la convivencia y el amor), o bien alínealos con su mejilla o el cuello.
- Parpadea rápidamente, pero con ligereza. No aprietes tus ojos, relájate y deja que la otra persona sienta la sensación del aleteo de la mariposa.
- Si están dando el beso mariposa al nivel de los ojos, disfruten la experiencia. Si es en alguna otra parte del cuerpo tomen turnos para sentir la sensación.
Algunos besos han marcado el cine y la televisión, ¿los has visto todos?
