El café es algo inevitable de tomar, además de que es una de las bebidas más deliciosas y, puedes acompañarlo con unas ricas galletas o un pan. No queda duda que en temporada de calor (o por mero gusto) un café frío siempre viene bien, no importa si es un iced coffee casero, un Cold Brew o frappé.
Consejos básicos antes de empezar a preparar un café frío
Si bien para hacer café frío tan sólo bastan unos hielos… y quizás una licuadora, te dejamos un par de consejos extras para elevar esa taza de café, no importa si la preparaste en casa.
- La diferencia entre el café frio y el café helado: primero que nada, el café frío o Cold Brew es aquel que se infusiona con agua fría o a temperatura ambiente, lo que resulta en una bebida de sabor más suave y menor acidez. Mientras que el café helado (iced coffee) es aquel que se infusiona en caliente y se enfría con hielo.
- Para enfriar el café: Verás que en algunas preparaciones necesitas verter el café sobre los cubos de hielo. Al hacerlo remueve el café lentamente para que se enfríe más rápido.
- Hablemos del endulzante: no se necesita ser un científico para saber que disolver azúcar en un líquido frío siempre es más complicado y tardado. Si no quieres batallar puedes optar por tener tu propio jarabe de azúcar o utilizar alternativas como miel o leche condensada. Para hacer jarabe de azúcar pon en una olla partes iguales de agua y azúcar; con calor medio o bajo remueve hasta que el azúcar se disuelva completamente. Deja enfriar y refrigera. Ojo: si quieres que tu jarabe sea más dulce, aumenta la cantidad de azúcar.
- Prueba diferentes granos de café: no todos los granos son iguales y su sabor cambia al enfriarse, por lo general al enfriarse las notas ácidas resaltan (a menos que sea un Cold Brew).
- No te olvides de la taza: aunque puedes usar virtualmente cualquier recipiente para tu café frío, te recomendamos usar cristalería alta si quieres darle otra presentación o para tus invitados.
- Para el garnish: que tu café frío sea casero no quiere decir que debas servirlo sin nada que lo decore o acompañe. Inspírate en las barras de especialidad: usa canela en polvo (o en vara), incluso granos enteros de café… o dependiendo de la preparación hasta una ralladura de naranja.
Aprende más de los diferentes métodos para preparar café viendo:
3 recetas de café frío
En caso de que quieras prepararlo tú misma en casa, te damos tres recetas perfectas para hacer café frío y que siempre te quede bien:
1. Capuchino frío: la textura perfecta
Para hacer un capuchino frío que tenga esa textura espumosa que tanto nos encanta sigue estos simples pasos.
Necesitas…
- 1 shot de espresso
- Leche fría
- Canela
- Hielo
Lo preparas…
- En un vaso con hielo, vierte el shot de espresso (puedes sustituir con un shot de café soluble concentrado) y remueve lentamente.
- Espuma la leche en un contenedor por separado, preferentemente una jarra pequeña. En caso de no tener un espumador a la mano, puedes llenar un recipiente a la mitad, taparlo y agitarlo enérgicamente. También es posible usar una batidora de mano o una licuadora.
- Vierte sobre el café lentamente.
- Decora con un poco de canela en polvo… y ¡listo!
2. Mocha Frappe: para los amantes del chocolate
Hay pocas cosas que disfrutamos tanto como el café con chocolate. Te recomendamos elevar tu frappé mocha utilizando ralladura de chocolate de 70% cacao (o superior), aunque siempre puedes usar algún otro que te encante. Para esta preparación necesitarás tu licuadora.
Necesitas…
- 1/2 taza de café concentrado o un shot de espresso
- 2 cucharadas de cacao en polvo o rallado
- 2 cucharadas de leche condensada
- Hielo
Lo preparas…
- Coloca todos los ingredientes en la licuadora y mezcla hasta que el hielo quede como frappe.
- La consistencia perfecta está en triturar los hielos hasta que estos sean uniformes, cuida que no se te pase y quede completamente líquido.
- Sirve en un vaso alto y decora con chocolate rayado.
- Opcional: puedes usar jarabe de chocolate para recubrir los laterales del vaso.
3. Café helado simple: para los más puristas
Si lo tuyo es tomar un buen café frío, sin diluirlo demasiado, entonces ésta es la receta para ti. Lo mejor es que conforme los hielos se derritan el sabor a café se intensificará.
Además, te decimos como convertirlo en una versión muy libre de un espresso tonic.
Necesitas…
- Café recién preparado
- Agua o leche (lo que tu prefieras)
- Molde para hielos
Se prepara…
- Prepara tu café como sueles hacerlo y viértelo en los moldes de hielo. Te sugerimos hacer varias charolas para que siempre tengas cubos de café listos.
- Congela por al menos 4 horas o hasta que los cubos estén bien congelados.
- Sirve en un vaso o taza los hielos de café, y vierte agua o leche al gusto.
- En caso de querer hacer una especie de espresso tonic, reemplaza el agua o leche por agua tónica, considera que al verter el agua tónica sobre el café se crea una espuma.
