Quizá sea más conocido por su faceta de conductor de televisión. Sin embargo en el mundo del coleccionismo Diego de Erice se ha abierto paso con sus esculturas cromadas de conejitos en distintas acciones cotidianas; como dormir, cortar pétalos a una margarita o volar en un globo de corazones.
Conoce esta faceta de Diego de Erice y su entrada a la cultura y el arte pop con sus conejitos cromados.
Esculturas de Diego de Erice: la estética neopop y neokitch en México
Alejado de los círculos tradicionales del arte en México, pero un éxito comercial, Diego, explora fórmulas conocidas e infalibles que conectan desde el imaginario de lo simple. Con ello se ha vuelto de los favoritos de los nuevos coleccionistas de arte, que lo eligen para sus espacios arquitectónicos e íntimos.
Con sus conejitos cromados y un look empresarial y elegante, Diego de Erice se aleja del cliché bohemio del artista rebelde. Retoma el neopop y el neokitch, lenguajes universales que hoy en día funcionan como fórmulas de éxito en el mercado del arte.
El uso de símbolos infantiles, los acabados de alta producción y el uso de un taller especializado para la elaboración de sus piezas son influencias claras de Jeff Koons, uno de los artistas mejor cotizados de la historia.
Los conejitos que se elevan en un globo de corazón en un guiño de sensualidad y coquetería en un lenguaje naif son algunas de sus piezas más aclamadas.
Exposición de Diego de Erice en Casa Milán, CDMX: "D.E. Florencia a Milán"
Tras su reciente reconocimiento en la Bienal de Florencia, Diego de Erice presenta su propuesta en la galería Casa Milán en la Ciudad de México.
Bajo la curaduría de Mar Cuervo y Odette Paz, esta exposición utiliza las obras del artista como punto de partida para reflexionar sobre momentos cruciales de la vida, como las noches de insomnio o las decisiones tomadas en el amor.
Los inflables, el símbolo del conejo, los acabados que requieren de un taller que produzca las obras y el éxito universal que no deja indiferente son las piezas que conforman su faceta de artista, pero no cualquier artista; uno que nos tiene obsesionados con sus piezas.
Los colores vibrantes, la cultura de consumo, la banalidad y la infancia son conceptos presentes tanto en Diego de Erice como en Jeff Koons, y eso es algo que se podrá apreciar en esta exposición en Casa Milán.
Esta muestra en Casa Milán hace referencia al reciente reconocimiento que obtuvo Diego de Erice en la Bienal de Florencia, de la que vuelve a la Ciudad de México.
Mar Cuervo y Odette Paz toman las obras de Diego como motivo para hablar de momentos cruciales en la vida. Encuentran en gestos casi infantiles como deshojar una margarita una de las preguntas más existenciales... ¿Soy amado?
La exposición abierta al público con entrada gratuita se puede visitar en Milán 41 en la Colonia Juárez hasta el 6 de junio 2026.
