Aunque hace un par de años las estadísticas nos decían que la India era el país con una mayor cantidad de población vegetariana (alrededor del 30-40 % de la población total), la realidad es que estos números se vieron influenciados por varios aspectos.
Uno de ellos es el estereotipo que se tiene en el resto del mundo sobre el hinduismo y el vegetarianismo, sin embargo, la realidad está un poco alejada de las estadísticas y depende, más bien, de una elección dada por el entorno.
Ahimsa: el camino de la No violencia y el respeto por la vida
Para quienes practican el hinduismo, la alimentación es más que los nutrientes que deben recibirse cada día para cumplir nuestras funciones biológicas y rutinarias; en el hinduismo la alimentación es uno de los caminos hacia la purificación y el buen karma.
En el hinduismo se apela a una vida de calma, claridad y armonía, tanto con uno mismo como con el mundo, por lo que atentar contra el ritmo natural de la tierra y sus seres vivos es un acto de violencia que enturbia el karma y el espíritu.
Por tanto, la alimentación es una elección; elegir no lastimar con el pretexto de alimentarse es una vía filosófica que favorece la iluminación y una vida espiritual plena.
Por si fuera poco, para el hinduismo existen ciertos alimentos (como la carne, no importa si es de res, pollo o pescado) que alteran la mente y el espíritu al provenir de la violencia o la matanza, y dado que el hinduismo busca la senda de la paz y la comunión con la tierra, este principio se ve afectado al llevar una dieta con carne.
La pureza de los alimentos y la pureza del corazón
Con el fin de facilitar la senda de la pureza y la espiritualidad, la casta más alta del hinduismo, formada por sacerdotes y monjes, realizó una clasificación de alimentos para ser conscientes de aquello con lo que sustentamos nuestro cuerpo.
Así fue como la dieta vegetariana fue ganando terreno para quienes practican el hinduismo con total seriedad y responsabilidad.
En el hinduismo, el vegetarianismo está estrechamente ligado a la religión, la espiritualidad y la filosofía que se adopta como estilo de vida, por lo que la alimentación es una vía de purificación que fomenta la claridad mental, por ende, espiritual, pues los alimentos no solo nutren el cuerpo.
Los animales poseen vida y energía divina, y el hinduismo clama que evitar dañar a cualquier ser vivo es cultivar una vida de pureza que nos acerca más a la iluminación y la purificación del karma.
“Los pecados generados por la violencia acortan la vida del perpetrador. Por lo tanto, incluso aquellos que se preocupan por su propio bienestar deben abstenerse de comer carne”. — Mahabharata, Anushasana Parva 115.33
Una elección personal
A pesar de lo que se aprende en las escrituras sagradas del hinduismo y los preceptos que se requieren para practicar esta religión, es un error pensar que toda la población hindú o quienes practican el hinduismo llevan una dieta vegetariana.
Las condiciones de vida, el contexto y la diversidad del país segmentan estas prácticas y las costumbres alimenticias cambian de una región a otra, sin mencionar el hecho de que la dieta vegetariana es una elección estrictamente personal.
Estudios recientes han revelado que las estadísticas sobre el vegetarianismo en el hinduismo no son confiables ya que muchas de las personas encuestadas se sintieron presionadas a responder que son vegetarianos.
Así se ha ido alimentando el estereotipo del hindú vegetariano y espiritual, no obstante, la realidad es muy distinta y se trata más bien de adaptarse a las condiciones del contexto y alinearlas lo más posible con el estilo de vida.
